Espectacular activismo: Un puente entre África y Europa

Artículo publicado el 1 de Octubre de 2015
Artículo publicado el 1 de Octubre de 2015

El lunes pasado, la guardia costera tuvo que salvar de nuevo a mil hombres que habían pagado a traficantes para poder llegar a las costas europeas. Cada día vuelcan barcos hacinados en mar abierto. Europa ha intensificado las medidas de rescate, pero llegar a la raíz del problema todavía parece algo lejano. ¿Tiene Austria la solución definitiva?

Christian Konrad, nombrado recientemente por el gobierno austríaco como "responsable para los refugiados", planifica construir un puente sobre el Mediterráneo: Una medida para poner fin a las masacres en el mar. El puente de Jean Monnet conectará la ciudad tunecina Al Huwariyah con la ciudad siciliana Agrigento. Serán 230 kilómetros de puente que costarán 230 mil millones de euros.

En internet se la llama "la infraestructura más grande del Mediterráneo" o la "arteria vital entre dos continentes". Pareciera que todo está listo. La empresa austriaca STRABAG asumiría la ejecución del proyecto. El holding financiero austríaco Raiffeisen asumiría los gastos. El comienzo de la construcción está previsto para la primavera del 2017, y la obra estaría terminada en el 2030.

Cualquiera que piense que todo esto es absurdo tiene toda la razón. Ningún puente conectará jamás África con Europa. Detrás de este engaño hay un proyecto del Zentrum für politische Schönheit (centro para la belleza política, n.d.t), un conjunto de artistas y activistas berlineses que han provocado alboroto más de una vez con acciones poco convencionales.

En junio, el grupo transportó presuntos cuerpos de migrantes (o ataúdes simbólicos, en realidad) desde las fronteras de Europa hasta Berlín, donde fueron celebrados funerales y se cavaron fosas frente al Bundestag. Si en los ataúdes había realmente cadáveres, no está del todo claro.

Para el 25º aniversario de la caída del Muro de Berlín, los activistas robaron algunas de las cruces del monumento en memoria de las víctimas del Muro: éstas fueron luego transportadas a las fronteras de la UE y fotografiadas junto a algunos solicitantes de asilo. Más tarde, las cruces fueron llevadas de nuevo a su hogar original. El conjunto berlinés lucha por los derechos humanos y por una mejor política de inmigración. Para difundir sus mensajes, los activistas usan medios definitivamente extravagantes.

Su último proyecto "Die Brücke" ("el puente", n.d.t) parece absolutamente auténtico y eficazmente organizado. Se ha difundido en la web un vídeo que presenta la obra: En las fotos se puede ver un modelo animado de lo que se denomina "la obra del siglo". "Austria ha demostrado ya varias veces poder llevar a cabo proyectos significativos," dice una voz en el fondo. Ruidos del mar y una banda sonora emotiva completan el vídeo.

Incluso el coordinador austríaco para los refugiados, Christian Konrad, dice en el vídeo: "Una actitud más humana puede mejorar la situación de todos”, y explica con una voz un poco dura y un perfecto acento austríaco,"hagamos de la 'fortaleza Europea' un hogar para todos". Si se trata del verdadero Konrad o de un imitador no se sabe. Al final del vídeo aparece el logo de la firma constructora STRABAG y el símbolo de la Cancillería austríaca. El vídeo está hecho por profesionales, y esto hace que la estafa sea perfecta.

Entre Konrad y los otros actores hay realmente una conexión: El actual coordinador austríaco para los refugiados fue Procurador General de la Federación Raiffeisenverband, la cual se encargaría de los costos del puente. La Raiffeisen-Holding es también el principal accionista de STRABAG: Esta es la conexión directa con la empresa elegida para llevar a cabo el trabajo. En Internet se puede consultar hasta un contrato, confeccionado al parecer por la Unión Europea. Los activistas del Zentrum für politische Schönheit han elaborado un —falso— plan detallado para la realización de la obra más grande que Europa ha visto jamás.

Annik Schlöndorff, el presunto contacto de la oficina de Christian Konrad con la prensa, nos envía a Frida Baumann, quien se presenta como una empleada de STRABAG y explica que ella es la responsable del proyecto del puente. Previamente, sin embargo, STRABAG había confirmado que el proyecto no tenía nada que ver con la empresa, y que no hubo ningún tipo de acuerdo. "El proyecto era secreto todavía hasta esta mañana”, trata de justificarse a sí misma Baumann, "puede ser que la noticia no haya llegado a todos los empleados”.

Nos encontramos con la misma reacción cuando intentamos contactar con el Ministerio austríaco del Interior, la autoridad de la que está a cargo Christian Konrad: Habrían oído las noticias a través de los medios de comunicación. El Ministerio no puede confirmar, sin embargo, que la idea tenga un origen austríaco, o incluso que se  haya desarrollado en aquellas oficinas.

Dado que el comienzo de la supuesta obra está programado para la próxima primavera, mientras tanto, declaran que han planeado la instalación de 1.000 plataformas de rescate en el Mediterráneo. De seis metros por seis metros, luces de posición, reservas de alimentos, un dispositivo para llamadas de emergencia, módulos fotovoltaicos, un mástil y dos anclas: estas son las características y el equipo de las plataformas. El constructor de las mismas sería un italiano, que todavía no quiere dar a conocer su nombre, dice Frida Baumann tras haber reflexionado unos cuantos segundos. Cada plataforma costaría 20.000 euros. Desde el lunes se encuentra activo un crowdfunding en Indiegogo para financiar el primer modelo. El martes al mediodía la cifra disponible era de 8.700 euros. "El jueves por la mañana (1 de octubre, n.d.r.) iré personalmente a Licata, Sicilia, para inaugurar la primera plataforma”, anuncia Baumann. A las 6.30 de la mañana un barco navegará desde el puerto local con todos los materiales para construir el primer módulo. Los periodistas pueden reservar un lugar en el barco. Las primeras fotografías debían estar disponibles para la prensa la mañana del jueves ya, pero en la tarde del miércoles 30 de septiembre, un post con fotos de las preparaciones apareció en Facebook. El nombre de la primera plataforma sería "Aylan 1", declaran. Por lo tanto parece que el Zentrum für politische Schönheit ha planificado una acción espectacular, esta vez en Sicilia. En última instancia, no importa que se construya un puente o una plataforma de rescate o cualquier cosa, los activistas ya han alcanzado su meta. Su acción tiene ya una amplia cobertura mediática. No son convencionales, pero sí eficaces.