Esperando ansiosamente a Europa

Artículo publicado el 23 de Enero de 2006
Artículo publicado el 23 de Enero de 2006

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Ahora que la gripe aviar se ha extendido de los confines orientales de Turquía a los países de Europa central es cuando podemos ver con claridad la importancia de la UE en lo concerniente a la observación y protección de sus ciudadanos.

Los cínicos acudirán prestos a este ejemplo y lo emplearán en contra de la entrada de Turquía en la UE. Sin embargo la decisión de la Comisión Europea de prolongar el programa de monitorización de la gripe aviar hasta finales de 2006 con su consiguiente inversión en investigación de más de dos millones de euros adicionales debería convencernos de lo importante que ha sido la UE en cuanto a la protección de los Estados miembro por medio de la regulación y la acción directa. Esta no es la primera vez que los estándares impuestos por la UE a todos los Estados miembro han mejorado la seguridad de los productos alimenticios. Estos niveles de protección son inalcanzables a un nivel exclusivamente nacional.

Vacas locas con guarnición de tomates transgénicos: ¿alguien cambia el menú?

La seguridad alimentaria ha sido una prioridad absoluta para la UE y, por medio de un método más coherente, los piensos y alimentos son ahora cuidadosamente etiquetados desde "la granja a la mesa" para garantizar los altos niveles que podemos disfrutar en el producto final. Aunque la seguridad alimentaria ha sido siempre una parte importante del trabajo de la UE, la amplitud de la cobertura informativa dada a los consumidores se ha visto aumentada como consecuencia de alarmas alimentarias en primera plana en los años noventa: "vacas locas", alimentos modificados genéticamente y piensos contaminados con dioxinas, etc.

Aunque la UE ha reglamentado siempre la seguridad alimentaria, no ha sido sino hasta la irrupción de las alertas alimentarias cuando el entramado de legislaciones conflictivas se ha reemplazado por un enfoque unificador conocido como Legislación Alimentaria General (implantada paulatinamente entre 2002 y 2005). Esta legislación general no sólo puso sobre la mesa las directrices en lo relativo a seguridad alimentaria, sino que también introdujo el concepto de trazabilidad. Para ello, se unificaron los comités científicos en la Autoridad Alimentaria Europea (EFSA en sus siglas en inglés) con el fin de que la UE pudiera hacer un seguimiento de cualquier eslabón de la cadena alimentaria en cualquier Estado miembro.

¿Tiene una alarma alimentaria en casa? ¿A quien va a llamar?

La importancia de tener un Superestado controlando la nueva cadena alimentaria global es enorme en épocas de alarma alimentaria. Ahora necesitamos una institución transfronteriza que tome la iniciativa. La Comisión de la UE coopera estrechamente con los gobiernos nacionales en reforzar un sistema de alerta rápida que informe a cada país de potenciales alarmas alimentarias en el menor tiempo posible. Sin embargo, la actual gripe aviar es un caso aparte dado que se trata de un virus contra el cual poco trabajo de prevención podía haberse hecho. Las previas alarmas alimentarias destaparon los riegos de la contaminación de determinados tipos de pienso.

La comida de los animales ha de ser tan estrictamente controlada como los propios animales, y la responsabilidad recae en este caso en los productores. La UE insiste en la salud de ambos: humanos y animales. Lo que comen los animales se evalúa con la misma severidad que lo que acaba en nuestras estanterías, hecho que ilustra lo importante de la legislación en cualquier estadio de la cadena alimentaria. Esta se extiende incluso al bienestar de los animales que están sujetos a estrictas directrices para asegurarnos que las condiciones de salubridad son óptimas y prevenir estallidos de fiebre aftosa, fiebre porcina y gripe aviar.

Comida segura de todo el mundo

La UE es el mayor importador mundial de alimentos y el mayor mercado de alimentación para los países desarrollados exportadores de alimentos. Todas las granjas y productores de alimentos de países exportadores de fuera de la UE deben respetar nuestros mismos principios de seguridad. Los controles que se efectúan en las fronteras de la UE para evitar la entrada de alimentos no seguros están en el orden del día. Mientras se le achaca a la UE que medidas tan estrictas son restrictivas para las importaciones, estas son la única vía para asegurarnos que los alimentos que entren en la UE alcancen los estándares mínimos de calidad y seguridad. Así, mientras la UE proporciona una plataforma para la protección de los ciudadanos contra las alarmas alimentarias, lo que de verdad nos provee de una alta calidad de productos desde la granja a la mesa es la metódica armonización de estándares alimentarios por toda la UE.