Estirar la pata

Artículo publicado el 23 de Julio de 2008
Artículo publicado el 23 de Julio de 2008
Más vale no matarse a trabajar y cogerse unas vacanciocitas para no estirar la pata...

En Europa, julio y agosto son los meses de vacaciones por excelencia. En ocasiones, a juzgar por los rostros abatidos, el estrés que se respira en el ambiente, las caras largas y el estado general de decrepitud, no tenemos otra solución: desde aquí, aconsejamos a todos aquellos que parecen to be at the end of one´s rope (encontrarse al final del camino) que se vayan al campo, no a plantar malvas, si no tomar un poco de aire fresco, pues, en caso contrario, existe el riesgo de, como dicen los españoles, estirar la pata, lo que sería mucho menos divertido, claro, y sobre todo, mucho más definitivo.

Este desenlace fatal, muy a menudo, llega sin avisar. Cuando uno siente que se acerca al final de la comida, essere alla fruta, como dicen los italianos, puede que shaya llegado el momento de pensar en preparar la herencia para tus seres queridos, de donde viene la expresión alemana den löffel abgeben, que significa pasar la cuchara, vamos, cascarla. Así pues, ya es hora de irse, si no queremos vernos antes de tiempo en la tesitura de casser la pipe (romper la pipa), como dicen los franceses. Esta funesta expresión se remontaría a la época de las guerras napoleónicas, cuando, sobre los campos de batalla eran frecuentes las amputaciones en cadena y, sobre todo ( ¡ay, qué dolor!), sin anestesia. A falta de cloroformo, el cirujano colocaba entre los dientes del infortunado paciente (para que se tomase el trago con paciencia, justamente) una pipa. Si, desdichadamente, esta salvaje intervención resultaba inútil, el paciente vencido, moría, y al aflojar las mandíbulas dejaba caer al suelo la pipa, que se rompía. No querréis que esto os suceda, ¿verdad? Entonces, aprovechad vuestras vacaciones para estar back in the pink, o sea, volver con energías renovadas y frescos como lechugas.

¡Io wish you buenas urlaub!