Estonia adopta el euro en tiempos críticos

Artículo publicado el 3 de Enero de 2011
Artículo publicado el 3 de Enero de 2011
En medio de la crisis, Estonia se despide de la corona para saludar a la moneda única. En vista de la problemática en Irlanda, Portugal y España, se considera una de las pocas buenas noticias con las que comienza el nuevo año la Unión Monetaria. Bruselas recompensa así el pequeño déficit presupuestario de los estonios, que sobrellevan mejor la crisis que sus vecinos bálticos.
A pesar de ello, los vaivenes económicos, también allí, quitan las ganas de fiesta.

Sentada en el pequeño taburete de su puesto de ventas, Marina Wolkowa espera a su clientela en la estación de trenes de Tallín. Para esta vendedora de frutas y verduras, el euro ya ha llegado. Las ofertas son irrechazables: un kilo de pepinos estonios por 25 coronas, por poner tan solo un ejemplo. En la etiqueta aparece escrito el precio equivalente en la futura divisa: 1,60 euros, aunque, por norma general en Estonia, se lleva incluyendo el precio en euros desde el 1 de julio del pasado año. Sin embargo, lo que de verdad preocupa a Marina respecto a la moneda única es que “el euro no nos aporte nada más que una subida de precios”.

Skype, remate del boom estonio

©Christoph KerstingEl pasado año nuevo los 1,3 millones de estonios se despidieron de su corona. Durante casi 20 años, los iconos de pensadores y artistas estonios en monedas y billetes han simbolizado la, por fin, lograda independencia de la Unión Soviética y una vertiginosa modernización. Desde la década de los 90, la pequeña república del mar Báltico ha experimentado un auge económico inigualable. Ya por el 2006 se produjo un impresionante desarrollo económico del 10,5%, gracias a la edificación y la compra, por parte de los estonios, de sus propias viviendas y apartamentos por precios económicos, fomentando especialmente el sector de la construcción.

Por si fuera poco, hace ya algún tiempo que Estonia ha desarrollado el conjunto de sus transferencias monetarias de forma electrónica y se ha cambiado a la administración internauta. Ejemplo de su éxito es hoy por hoy el nombre Skype, cuya empresa fundadora de TIC proviene de la capital estonia y que, entre tanto, compró la empresa Ebay. Skype ha logrado ser un éxito rotundo gracias a la incorporación de la videollamada electrónica a nivel mundial. Asimismo, la república báltica ha introducido una tasa homogénea del impuesto sobre la renta del 22% para todos. Durante años, los índices de incremento de dos cifras han dado fe del rumbo neoliberal que está tomando el Gobierno, aunque la crisis mundial consiguiera dejar paralítico al “tigre báltico” en 2009, al disminuir dramáticamente la economía del país en un 13%.

A pesar de todo, la entrada del euro se explica principalmente por el bajo déficit presupuestario. Durante los últimos dos años ha permanecido constantemente en el límite del 3%, fijado por el Tratado de Maastricht, con el que soñarían numerosos estados miembros, de entre los que destaca Irlanda, que amenaza el estabilidad de la zona euro con un déficit actual del 30%.

Hace tiempo que los estonios se orientaron a nivel monetario por Europa, pues la corona estonia lleva en el mercado alemán desde principios los años 90 y, más tarde, se vinculó al euro de forma estable. El presidente del país, Toomas Hendrik Ilves, estima que el efecto prioritario de la conversión monetaria ha sido de índole psicológica, pues, aunque para Estonia tiene sentido ingresar en la Unión Monetaria, a pesar de las dificultadas por las que ésta está atravesando, han surgido multitud de problemas que antes de la llegada del euro no existían. “Cuando nuestra corona sobrepasó la tempestad por la crisis financiera del 2008, el problema no se había relacionado apenas con la situación en Estonia”, afirma Hendrik Ilves. Principalmente los problemas se relacionaban con la vecina Letonia, a la que amenazaba la crisis y la bancarrota estatal, contagiando así su propia moneda. “El primer ministro letón dice que tienen problemas graves", escribía al día siguiente el periódico Financial Times, lo cual puso nerviosos a los inversores. Ante el panorama de que Estonia probablemente deba pagar pronto por un rescate financiero a Irlanda, Grecia y otros estados miembros de la eurozona con dificultades económicas, el presidente estonio no tiene miedo. Según ha confesado, se trata de un préstamo que sería reintegrado más tarde.

El decimo-séptimo país en adoptar la moneda única

Nerviosos por al deuda privada y la competencia

Por el contrario, Estonia no tiene que hacer frente a tantas dificultades, a diferencia de su país vecino, Letonia, pues es el país báltico que mejor ha dominado la crisis. A pesar de ello, los economistas consideran que la situación es crítica, ya que los estonios han vivido por encima de sus posibilidades durante los últimos años, según ha afirmado Rainer Kattel, de la Universidad Técnica de Tallín. De modo que este país también se enfrentará a problemas de cualquier índole aun sin padecer la crisis mundial. En pleno apogeo del boom económico, los bancos concedían créditos en el plazo de una hora y por mensaje; y sin verificar seriamente la solvencia de sus clientes. El economista considera que “tan solo hay que echar un vistazo a Grecia, Irlanda y España para comprobar que en el espacio europeo sí existen problemas, en mi opinión, a corto plazo, dado que en la zona del Báltico, en principio, no se observan muchas diferencias. No obstante, nos enfrentamos a una gran deuda, razón por la cual actualmente Estonia experimenta una tasa de paro del 18%”.

En cualquier caso y de forma alternativa, en vez de adoptar el euro, se podría haber desligado completamente la corona del euro para poder, así, devaluarla, pero eso no ha sido factible desde la perspectiva política. En lugar de eso, de acuerdo con Rainer Kattel, los estonios ahora tienen que luchar contra una devaluación interna y, más concretamente, contra salarios bajos, ya que “con menos dinero en el bolsillo ya no pueden saldar sus créditos”.

Los economistas también se muestran escépticos sobre el futuro desarrollo de Estonia. En su opinión, todavía queda mucho tiempo para que la crisis desaparezca y numerosos años para que los estonios liquiden su inmensa deuda privada. “Podríamos comparar la situación con la de la Alemania del Este. También a nosotros se nos hará cuesta arriba alcanzar un verdadero desarrollo en alza”.

No obstante, el presidente estonio no augura un futuro tan negativo a su país, aunque admite que no será fácil para la pequeña Estonia entrar en el mercado mundial con o sin la moneda única: “Si no seguimos innovando en el futuro, como hicimos con Skype, los asiáticos terminarán sacándonos ventaja a nosotros y a Europa entera."

El autor de este artículo forma parte de la red de periodistas n-ost, especializada en información de Europa del Este.

Fotos: Portada (cc)konstriktion/flickr; precio en euros: ©Christoph Kersting; Calderilla: (cc)European Parliament/flickr