Estonio, ¿la lengua del futuro?

Artículo publicado el 26 de Noviembre de 2007
Artículo publicado el 26 de Noviembre de 2007
En septiembre de 2007, en las escuelas secundarias de la minoría rusa de Estonia se presentó la enseñanza del estonio. Entrevista con la responsable estonia de las minorías lingüísticas, Irene Kaosaar.

“Yo no comparto el uso de la expresión reforma. Es una palabra demasiado pesada para describir lo que está ocurriendo en Estonia. Es mejor hablar de transición, pues de lo que se discute no es de la enseñanza de una sola materia para una sola hora a la semana.”

Con estas palabras Irene Kaosaar, jefa del departamento de educación para las minorías en el Ministerio de Educación estonio, abre el debate sobre nuestra charla sobre la medida aplicada por el gobierno de Andrus Ansip en septiembre de 2007, por la que miles de estudiantes de secundaria rusoparlantes del país, han encontrado una lengua nueva que aprender: el estonio. "Si un día deseo trasladarme a otro país como Italia o Alemania ¿qué podría hacer sin saber italiano o alemán? ¿podría encontrar trabajo? Por desgracia, lo que nos sucede aquí es que escuchamos a jóvenes estonios y rusos hablar entre ellos en inglés y esto no debe suceder. Sería agradable si pudieran utilizar juntos la lengua nacional con la que está escrita la Constitución.”

¿Por qué, pese a que el estonio ya se enseñaba en las escuelas, no ha logrado entrar en la vida de esta minoría nacional?

Algunos dicen que es una lengua difícil, pero yo no lo creo. Seguramente la forma en que se enseña no es eficaz: la voluntad de los estudiantes es buena, pero intentar tomar una conversación normal es una empresa casi imposible. Sí claro, entiendo, yo tenía el mismo problema con el inglés. Una cosa es estudiar la gramática, y otra cosa es usar la lengua y aprender a utilizarla.

¿Y una hora a la semana de lengua estona podría cambiar las cosas?

No, no es suficiente, y por eso hablo de transición. El plan del Gobierno es usar la lengua nacional para el 60% de las materias en 2011. Se tendría que haber comenzado en 2000, pero estamos aún a tiempo. Queremos algo que vaya más allá de la simple educación escolar, centrarnos más en los puntos en común y no en las diferencias.

¿Cómo por ejemplo?

Por ejemplo, todos queremos a nuestros niños. Empecemos por aquí y busquemos organizar cualquier cosa que una a padres e hijos. Si la lengua se convierte en un instrumento para utilizarla para algo, entonces también su difusión puede ser más sencilla.

Sin embargo, un día un joven estonio-ruso me dijo que su familia y sus amigos son rusos, y que no necesita aprender el estonio. Y que para el trabajo puede usar el inglés.

Estas son las personas a quienes debemos hacer comprender la importancia de saber estonio. Miremos la universidad. Los cursos son todos en esta lengua y no saberla significa que hay una enorme barrera de ingreso, con todo lo que significa para las posibilidades de un futuro empleo. Por desgracia, aquí tenemos demasiadas personas que siguen pensando en el pasado, en la Unión Soviética como 750 años de puestos de trabajo que se obtenían de inmediato. Por supuesto, es nuestra Historia, no podemos negarlo, pero hoy somos una nación independiente con una lengua oficial consagrada en la Constitución y compuesta por personas de diferentes orígenes, cosa que debemos aprender a vivir como una riqueza, no como un problema. Hace poco, estuve en Grecia y me pareció natural intentar compararla con Estonia. También allí se sigue discutiendo el asunto macedonio, los años de dictadura y Turquía teniendo como punto de vista el pasado. Aunque sabemos que sería mucho más útil mirar hacia adelante para preparar un futuro mejor.

Acerca del futuro, ¿cómo se ve desde su país?

Sé que a menudo se me considera como una idealista, pero creo que no es tan complejo tener un país, Estonia, compuesto de dos o tres partes, diferentes pero integradas.

¿Y qué piensas de Amnistía Internacional, que os ha acusado de discriminación contra la minoría rusa nacional?

Estoy segura de que no existe ningún tipo de discriminación aquí, y leer la información de los periódicos puede hacer ver que es difícil comprender sus razones. Espero que con nuestro trabajo pronto se verán algunos aspectos positivos de la nación. Ahora, cada vez que hablamos de Estonia es para discutir de un problema. En cuanto al apoyo y crítica de las instituciones europeas, creo que sería útil para la Unión ser capaz de tener una sola voz, incluso para no confundir personas.