Estrasburgo y la limpieza exprés del suburbio de Port du Rhin

Artículo publicado el 30 de Marzo de 2011
Artículo publicado el 30 de Marzo de 2011
Además de suburbio de Estrasburgo situado en la frontera entre Francia y Alemania, el barrio de Port du Rhin es famoso por haber sido el escenario de las manifestaciones contra la OTAN en 2009. Una razón más para que políticos y urbanistas saquen adelante el plan de urbanismo diseñado para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. ¿Misión cumplida?

93,3% de vivienda socialPocos conocen el barrio Port du Rhin en la capital europea de Estrasburgo. Se trata de un suburbio corriente que casi ni llega a los 1. 400 habitantes, pero que concentra todos los indicadores de pobreza y precariedad: un 93,3% de vivienda social y un 39,3% de familias con pocos ingresos. Así y todo, el barrio también tuvo su “minuto de gloria”. Fue durante la cumbre de la OTAN, el 3 y 4 de abril de 2009. Mientras los presidentes de las grandes potencias se encontraban en el Puente de Europa que pasa por encima del Rin uniendo Francia y Alemania, entre diez mil y treinta mil manifestantes desfilaban por las calles del barrio y de una zona industrial cercana. Entre estos manifestantes se encontraban algunos encapuchados que incendiaron edificios, entre ellos un hotel de la cadena Ibis. Este fue el detonante que hizo que televisiones, radios y periódicos acudieran al instante e hicieron que los habitantes del barrio aparecieran en telediarios de todo el mundo.

Un discurso bien ensayado

“La OTAN no fue el desencadenante, simplemente aceleró el proceso”

Hoy en día solo quedan los restos calcinados del hotel, además de un gran número de buenas intenciones anunciadas por el consistorio. Se trata del “plan de acción de Port du Rhin”, que prevé “una treintena de acciones muy concretas” como la creación de un centro de salud, nuevas viviendas y la llegada del tranvía al barrio. El encargado de esta misión y representante del consistorio en el barrio, Lassad Esssadi, reacciona con rapidez cuando se le recuerdan los acontecimientos de 2009. Según Essadi, “la OTAN no fue el desencadenante, simplemente aceleró el proceso” de mejorar la imagen y revitalizar el barrio. Sus frases hechas y la terminología habitual denotan que el discurso del funcionario está bien ensayado. Detalla el plan de urbanismo como el remedio a los males del barrio, se tiene que “hacer un proyecto”, “conseguir una diversificación de clases sociales”, “atraer a gente con una gran capacidad de contribuir”, entre otras cosas. Es decir, mezclar ricos y pobres para que vengan comercios y emprendedores, lo que permitiría hacer un barrio más “atractivo”.

Suburbio, pero también frontera

Port du Rhin se encuentra en el extremo este de Estrasburgo, atrapado entre dos brazos del Rin con una zona industrial a un lado y seis carriles de carretera al otro y hace de frontera con Alemania. El puente de Europa le une con el municipio alemán de Kehl y permite la comunicación entre ambos países. Mientras que, del lado francés, el consistorio destaca los “problemas de seguridad transfronteriza”, los habitantes lo ven desde un punto de vista más práctico ya que el coste de la vida es, en general, menor en Alemania. Esta proximidad comporta también una gran densidad de circulación, con 7.000 camiones diarios (hace unos años eran 11.000), que utilizan la vía rápida que delimita el barrio. Antes de la creación del espacio Schengen, estos camiones debían parar en la aduana y pasar la noche en el hotel de enfrente, que ahora es un restaurante que promueve la reinserción laboral. Actualmente, son los turistas alemanes los que atraviesan el Rhin en invierno para pasear por las calles del famoso mercado navideño de Estrasburgo.

El barrio es también frontera

¿Urbanismo al servicio de la seguridad?

De aquí es de donde viene la importancia de mejorar la imagen de un barrio a base de grandes esfuerzos de planes urbanísticos. El estudio de Paul Landauer es el que hizo mella por su llamada a la reflexión sobre la “seguridad del espacio público” en Port du Rhin, que recibió en 2008 el premio por su prevención de la delincuencia. Si el urbanismo fue utilizado con fines sociales, parece que hoy en día tiene otros objetivos y la seguridad es uno de los más recurrentes. En su obra L’architecte, la ville et la sécurité (El arqutecto, la ciudad y la seguridad) Landauer denuncia “el análisis simplista” que reduce los efectos de la seguridad al repliegue y la protección y predica un nuevo modelo que garantizaría la seguridad a través de la gestión de los flujos.

“Como en un pueblecito”

Toda esta terminología parece lejos de las preocupaciones de los habitantes de Port du Rhin, que ven más allá de la imagen atribuida al barrio y prefieren explicar el ambiente que se vive cotidianamente. A pesar de la cruel falta de servicios y de comercios de barrio, algunos continúan viendo aspectos positivos que no se encuentran en el centro de las ciudades o en pleno campo. “Gente que se había ido del barrio ha vuelto” dicen. La directora de la única asociación social del barrio Au delà des ponts (Más allá de los puentes) destaca la ayuda mutua y la solidaridad de sus habitantes: “es verdad que el barrio tiene mala reputación, pero, como mínimo, podemos contar unos con otros. Debido al mal servicio de transporte público que nos deja lejos de todo y aislados, se ha creado una solidaridad verdadera”. Personas otrora nómadas, viejos alsacianos, magrebíes, turcos, gente mayor y también muy joven conviven “como en un pueblecito”.

Fotos : Portada, (cc)The Hamster Factor/flickr ; Grands ensembles : (cc)4klr/flickr ; Puente de Port du Rhin : ©Lucy Roy ; vídeo : StrasTV/Daily Motion