Estudiantes alemanes cruzan la frontera: ¡Vente a Austria, Hans!

Artículo publicado el 27 de Mayo de 2010
Artículo publicado el 27 de Mayo de 2010
Ocupa páginas en los periódicos austríacos y alemanes, el Tribunal de Justicia de la UE se pronuncia sobre el tema, mientras que en las aulas, algunos dicen que no hay motivo para alarmarse y otros advierten que se siente cierta tensión. ¿Qué está pasando en las universidades austríacas con los estudiantes alemanes?

Cuando uno piensa en Austria, lo primero que viene a la cabeza es Mozart y la música clásica, la catedral de San Esteban en Viena o el café vienés. Sin embargo, para muchos jóvenes el país es una oportunidad para estudiar lo que quieren evitando los obstáculos que podrían impedir la entrada en una universidad de su país. Y es que Austria no limita el número de nuevos estudiantes de primer año que pueden acceder a una carrera y, además, los alumnos de la Unión Europea no tienen que pagar matrícula. 

En algunas carreras, como Medicina o Psicología, los universitarios alemanes son mayoríaAtraídos por estas facilidades, muchos jóvenes alemanes, que sí tienen que enfrentarse con el baremo de los números clausus, optan por viajar a Austria para poder continuar sus estudios si no consiguen plaza en la carrera que quieren. De hecho, el número de estudiantes germanos en algunas facultades, como la de Medicina, alcanza el 50%. El tema empieza a formar ya parte del debate e, incluso, el pasado mes de abril una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE sobre un contencioso belga establecía que los Estados miembro pueden limitar el acceso a sus facultades de los alumnos de Medicina.

"Es importante que la universidad sea internacional"

Pese a la atención que empieza a levantar esta situación, para la Asociación Nacional de Estudiantes de Austria (Österreichische HochschülerInneschaft) no existe un debate como tal. “Es un tema complicado, pero no se habla demasiado sobre ello. Son los periódicos sensacionalistas los que se quejan, pero es más bien por una falta de comunicación”, explica Jens Marxen, el representante de estudiantes extranjeros de la asociación. “Es importante que la universidad sea internacional”. Cuestionado sobre si existe cierta tensión entre alemanes y austríacos, no duda en afirmar que no es así.

"Son los periódicos sensacionalistas los que se quejan de la situación"

Sin embargo, echando un vistazo a las aulas, la respuesta no es tan rotunda. Para Claudia, ya licenciada y nacionalidad austríaca y alemana, aunque para muchos estudiantes no supone un gran problema, sí que se escuchan quejas contra la elevada presencia de jóvenes del país vecino. “Puedes sentir que hay cierta tensión”, explica antes de señalar que ambas comunidades deben hacer un esfuerzo para entender la situación. “Muchos alemanes no se integran bien, no se cuestionan que hay un problema y no hacen nada por entender la situación. En algunos casos, incluso, hay quien menciona en tono de broma que Austria es otra parte de Alemania”, advierte sobre los casos más extremos. ¿Y la actitud de los austriacos hacia sus vecinos? “Discriminación a lo mejor es una palabra demasiado fuerte, pero desde luego, se siente un poco de tensión cuando los austríacos oyen el acento alemán. Los estudiantes alemanes permanecen con los alemanes, no suelen mezclarse ni siquiera en clase”.

Nadie habla de discriminación, pero los estudiantes reconocen cierta 'tensión'Christian Allesch, presidente de la comisión curricular de Psicología de la Universidad de Salzburgo, el departamento con mayor número de estudiantes alemanes en todo el país (con un porcentaje del 65% del total, mientras que la media de estudiantes extranjeros en el país es de 20%) ayuda a entender mejor la situación. Una de sus estudiantes, Daniel Jansesberger, centró su tesis, precisamente, en las relaciones de los estudiantes austriacos y alemanes de Psicología. “De su estudio se desprende que no hay 'tensiones' entre los dos grupos, aunque sí cierta competición. Los estudiantes alemanes se sienten de alguna manera culpables porque se ven forzados por los restrictivos procedimientos de admisión en su país a solicitar el ingreso en Austria. Los estudiantes austríacos, en cierta manera, se sienten reprimidos por la mayoría alemana, pero hay un clima cordial entre los dos grupo, aunque prefieren no mezclarse”. 

Algunos medios de comunicación van más allá y empiezan a hacer números. Los universitarios en Austria no tienen que pagar tasa de matrícula, por lo que técnicamente, los contribuyentes del país están pagando por la educación de estudiantes que, posteriormente, ejercerán en su país natal. El periódico alemán Süddeutsche Zeitung recogía en octubre de 2009 la posición del rector de la Universidad de Innsbruck, Karl Heinz Töchterle: “¿Se puede exigir del contribuyente austríaco que ponga a disposición una infraestructura universitaria para una gran parte de Europa central y que ésta nos invada, ahora que la universidad es gratuita?”.

¿Se debe limitar el acceso de estudiantes extranjeros a las universidades austríacas?

El antiguo rector de esta universidad, Manfried Gantner, es breve cuando responde a la pregunta de cafebabel.com sobre si es necesario limitar el acceso de los estudiantes extranjeros en ciertas carreras o es preferible apostar por una universidad de vocación internacional: “Incluso en un avión o un restaurante, hay límites de espacio de cocina, camareros y asientos”. 

Sin embargo, desde la Asociación Nacional de Estudiantes de Austria, Marxen retoma el tono diplomático y la otra cara de la moneda, la más amable y tal vez edulcorada, al añadir que en general la sociedad austríaca no siente que esté pagando los estudios a universitarios de la UE (los no comunitarios tienen que pagar una tasa de matrícula de 363,36), un tema que además no se ha visto afectado por la influencia de la crisis, ya que Austria no ha sido de los países más golpeados.

Desde la facultad con mayor número de alemanes en las aulas, Allesch advierte que para cualquier universidad es positivo tener estudiantes internacionales. “Por lo tanto, no apoyo (imponer) una cuota para estudiantes extranjeros. Salzburgo está situada junto a la frontera alemana y hay más de una razón para estar abierto a los universitarios de la región vecina. En cualquier caso, es necesario, y urgente, llegar a condiciones de admisión comparables entre los dos países para parar la migración unilateral que enfrentamos ahora”.

Gracias al equipo de cafebabel en Viena. Lee su blog aquí.

Fotos: principal por ©Patricia Feaster /Flickr; estudiantes ©RiOTPHOTOGRAPHY.com /Flickr