Eugenia Loli: la autora de collages sin un "estilo artístico"

Artículo publicado el 4 de Diciembre de 2014
Artículo publicado el 4 de Diciembre de 2014

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Fotos vintage combinadas con colores brillantes y composiciones que proporcionan nuevas perspectivas de conceptos sobre los que normalmente no se reflexionaría. Esta es una forma de describir los collages de Eugenia Loli. Pero Loli cree que la búsqueda de un "estilo" concreto conlleva a la "muerte artística". Cafébabel echa un vistazo a la mente de la artista para ver el arte con una nueva óptica

Eugenia Loli nació en Atenas, creció en el noroeste de Grecia cerca de la ciudad de Préveza, y vivió durante un tiempo en un pequeño pueblo de la montaña. Después se trasladó a Brunswick, en Alemania, y posteriormente a Surrey, en Inglaterra, antes de instalarse en el Área de la Bahía de California con su marido francés. Resumiendo, es una ciudadana del mundo. Es importante tener esto en cuenta cuando se analiza la naturaleza de su trabajo -que crea narraciones visuales de objetos y personas en contextos nuevos y totalmente surrealistas- porque sin sus experiencias polifacéticas quizá no sería la artista que es hoy en día. 

Durante su infancia y adolescencia en Grecia le gustaba mucho dibujar pero, debido a la escasez de recursos económicos, decide dejar a un lado sus aspiraciones de llegar a ser una artista y decide adentrarse en el campo de la tecnología. Estudió programación informática, lo que la llevó poco a poco a bloguear, hacer animación y, con el tiempo, a hacer películas. Combinando las dos últimas, grabó varios vídeos musicales para artistas locales en la zona de la Bahía de San Francisco en 2012 y, como reconoce ella misma, "el collage llegó un poco por casualidad después de eso".

La muerte del artista

Pero ¿qué pasa realmente en la cabeza de la artista? Pues bien, al lado de mundos salvajes que proyecta en sus composiciones y que invitan a reflexionar, Loli posee una serie de filosofías sobre el arte que quizá no nos dejan descubrir facilmente lo que expresa a través de su trabajo. En primer lugar, Loli regala sus obras, algo que puede parecer especialmente sorprendente para otros artistas que intentan vivir de su arte. "Creo que el arte pierde su verdadero valor cuando se convierte en algo  comercial, dado que el artista trata de complacer la última moda visual o los deseos de sus clientes. ¿Cómo se supone que voy a describir a ustedes quien soy si eso tiene un precio? Es un oxímoron. El arte debe ser compartido libremente". Pero algunas de las obras de arte más importantes de la historia ¿no fueron el resultado de un intento de complacer a su mecenas?  Miguel Ángel y Brunelleschi, por ejemplo, ¿cómo llegaron a satisfacer en cierta manera los gustos de su Médici y su Papa? Pues bien, hoy en día vivimos en una época diferente, en una época donde herramientas como los ordenadores e internet permiten que cualquier persona pueda llegar a ser un artista. Pero, puesto que hoy hay -como yo diría- tanta "inflación artística", a un artista le resulta infinitamente más difícil que se le reconozca.

Este es el motivo por el que, para algunos artistas, sería fundamental encontrar su propio estilo y desmarcarse del resto. De acuerdo con lo que piensa Eugenia, esto es un error. "Encontrar su propio estilo equivale a repetir lo mismo una y otra vez, simplemente para que su trabajo sea reconocido a simple vista y se venda mejor. Eso es todo lo que significa". Aunque los mecenas del Renacimiento tuvieran la intención de utilizar las obras como prueba de su riqueza, también encargaban pinturas con intenciones más idealistas: crear una representación más refinada del mundo antiguo y educar a la sociedad sacándola de la oscuridad. Hoy, sin embargo, los mecenas modernos y las galerías utilizan sus talonarios para destripar la mente y la libertad de los artistas haciendo que se encasillen, todo para ganar dinero rápidamente.

"Eso es lo que las galerías les piden a los artistas que hagan  para poder vender sus obras más rápido: trabajar con un estilo concreto, único, sin alejarse nunca de él. Ese encorsetamiento crea un estancamiento artístico, en mi humilde opinión". Otro término que ella utiliza es "muerte artística". Pero ¿qué pasa con los collages de Loli? Después de todo parece haber ciertas similitudes entre sus numerosos trabajos. "No creo que tenga un único estilo a la hora de hacer collages. Hago collages dadaístas, collages surrealistas y collages pop art. No obstante, en la mayoría de mis obras, hay un cierto sarcasmo. Ese sarcasmo aparece de forma constante. Por eso, si tuviera que decir que tengo un estilo, entonces hablaría de ese sarcasmo y no de detalles visuales".

Photoshop es un medio

Al principio, me sorprendió escuchar que no recorta fotos de revistas y que crea un pastiche en una especie de lienzo o tabla. Todos los artistas de collage que he conocido hacían eso, y es la única manera -según he creído siempre- en que el collage podía hacerse. Pero Loli utliza Photoshop, y parece que su uso le permite permanecer fiel a su filosofía del arte, porque puede regalar sus obras en alta resolución. "La razón por la que trabajo de forma digital es porque es más rápido y es más flexible. Aparte de eso, una vez imprimidos, son similares a los collages en papel. Además, debo tener todas estas revistas de época y buscar imágenes que otros artistas de collage rebuscan en papel. La única diferencia es que yo las corto en Photoshop y no con tijeras". Esto le permite también resistirse a la idea de crear "una pieza de arte única" que numerosos coleccionistas de arte buscan; lo que ella llama "gilipollez elitista". Para ella, lo que cuenta es la obra en sí misma, no lo que opine de ella la gente adinerada que no sabe qué hacer con su dinero. "Eso no tiene importancia tanto si se imprime en un trozo de papel con el programa Photoshop como si se recorta de revistas antiguas y se pega con cola. Al final, se trata de la misma obra con el mismo mensaje profundo; para mí las dos cosas son iguales. El mensaje es todo lo que me importa".

El arte como utopía

Desde luego, su filosofía artística no solo se fundamenta en su visión negativa de la relación entre artista y cliente/mecenas. Por último, Loli concibe el arte como parte integrante de la "propia utopía". "Es tanto lo que te permite avanzar en la vida, en nuestro mundo actual, como lo que describe tus sueños acerca de hacia dónde vamos como especie". A veces se sorprende a sí misma, al caminar por un parque o por la ciudad, superponiendo mentalmente collages sobre la realidad que le rodea, algo sobre lo que ella bromea a menudo con su marido. Aunque no me puso ningún ejemplo concreto, uno no puede sino imaginarse ver cosas como pulpos gigantes enrollando sus tentáculos alrededor de rascacielos cercanos, o golosinas con envoltorios de colores saliendo de chimeneas.

Puesto que la mayoría de sus obras están bajo una licencia Creative Commons BY-NC (licencia que permite la libre difusión de obras siempre que se haga con fines no comerciales), todo el mundo puede descargar e imprimir sus collages y hacer lo que quiera con ellos. No obstante, vende sus obras imprimidas a quienes no tienen una impresora de fotos en casa. ¡Incluso regala cosas como cascos para iPhone y cortinas de baño! Para descargar o ver otras obras de Loli, o consultas sobre compras, visitar su página web o su tumblr.