Europa 2020: ¿significa más empleo?

Artículo publicado el 30 de Octubre de 2012
Artículo publicado el 30 de Octubre de 2012
Durante la cumbre del Consejo Europeo del 18 y el 19 de octubre, los líderes de la Unión Europea han debatido largo y tendido sobre el empleo. ¿Luchar contra el desempleo a gran escala? ¿Estimular la creación de puestos de trabajo para conseguirlo? ¿Fomentar la creación de los empleos de calidad? La respuesta a todas estas preguntas es la misma: sí.
Sin embargo, surge la cuestión de quién debe hacerse cargo de resolver cada una de ellas.

Ya conocemos el discurso de la UE. Hace falta reactivar el crecimiento económico para potenciar la creación de empleo. El Pacto por el Crecimiento y el Empleo, de junio de 2012, ha extendido esta política a escala europea. Sin embargo, sabemos que cada estado posee su propio modelo de mercado laboral y funciona de acuerdo a una lógica política e histórica diferente. Entonces, ¿cuál es el plan de Europa para poner en marcha la creación de empleo? ¿Es viable una estrategia europea para llevar a cabo dicha creación? Por ahora solo contamos con un pacto para recuperar la confianza de los inversores, reactivar el crecimiento y el empleo, y a fin de cuentas, preservar la unión monetaria. La cuestión laboral es particularmente importante ya que afecta directamente a todos los ciudadanos europeos, pero también se presenta como uno de los temas más difíciles de solucionar. La posible acción europea consiste en la profundización del mercado único cuya puesta en marcha se presenta como el motor de la reactivación económica y, consecuentemente, de la creación de empleo. ¿Cuál es el problema entonces?

¿Qué nos dice la Comisión?

El presidente del Parlamento ha puesto en duda la estrategia abordada para el crecimiento en Europa.El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, propone varias vías principales para aplicar el proyecto de reactivación económica y creación de empleo, según el informe enviado a los jefes de Estado. En él, Barroso recuerda algunas iniciativas ya emprendidas por la UE y promueve la consolidación de su aplicación. Por ejemplo, la estrategia para 2020 se impone como una de las acciones más importantes para conseguir el objetivo de la creación de empleo. Esta estrategia prevé un componente relacionado con uno o varios mercados de trabajo, cuyo objetivo es “aumentar el nivel de empleo en Europa: más y mejores puestos de trabajo, sobre todo para las mujeres, los jóvenes y los trabajadores de más edad; ayudar a las personas de todas las edades a prever y gestionar el cambio a través de la inversión en las cualificaciones y la formación; modernizar los mercados de trabajo y los sistemas de bienestar”, según recoge la web de la Comisión Europea. Sin embargo, no se trata de una iniciativa aislada. Barroso insiste en la necesidad de profundización del mercado único para eliminar las barreras persistentes y favorecer el crecimiento y el “empleo europeo”. Además, explica que hace falta “conectar Europa”, fundar una unión basada en la innovación, invertir en el crecimiento, sobre todo en el sector privado, e implantar impuestos sobre las transacciones financieras y el ahorro, por citar algunos ejemplos. Barroso también alude al Pacto por el Empleo puesto en marcha por la Comisión Europea, en el que se propone el refuerzo de una plataforma europea de contratación y colocación.

En pocas palabras, solo se ofrecen propuestas, algunas de ellas erróneas. Las iniciativas de Europa 2020 carecen de sentido desde su creación ya que sus objetivos, ideados entre 2007 y 2008, han quedado obsoletos a causa de la crisis económica. Según las declaraciones del presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, en su discurso del Consejo Europeo, el impuesto sobre las transacciones financieras carece de unanimidad y el Pacto por el Empleo solo retoma las estructuras de intercambio y comunicación existentes. Si la Comisión solo ofrece soluciones inciertas en lo referente al empleo, ¿quién podrá tomar medidas a nivel europeo?

¿Qué dicen los jefes de Estado?

Se suponía que el Consejo Europeo debía arrojar luz sobre los progresos conseguidos en materia de crecimiento y empleo. Sin embargo, el único tema de decisión ha sido la unión bancaria. No se ha tomado ninguna medida en lo referente al empleo. Los jefes de Estado y Gobierno se han apoyado en las indicaciones de la Comisión Europea y no han añadido o decidido nada al respecto. François Hollande, presidente de la República francesa, ha declarado que se había llevado a cabo una evaluación del Pacto tanto por la Comisión como por el Parlamento y que “todas las instituciones están trabajando en ello”. Solo han hecho hincapié en el impuesto sobre las transacciones financieras. Diez países se han mostrado favorables a acelerar la aplicación de la cooperación reforzada que permita recaudar de forma común una parte de los ingresos que se destinará a los países con dificultades o a establecer un fondo dedicado a la formación de jóvenes y, por lo tanto, al empleo. De este modo, aunque la cumbre social tripartita sugería la idea de introducir el diálogo social en la política económica, sus responsables se han mantenido muy evasivos.

Un problema creciente en la Unión Europea.

¿Qué se desprende de todo esto?

La creación de empleo parece poder estimularse indirectamente por la acción europea. Programas como Erasmus o EURES han potenciado la necesidad de un intercambio de conocimientos intelectuales y prácticos entre la población y el establecimiento de la movilización profesional entre los distintos países europeos. En este sentido, la Unión Europea puede y debe jugar un papel importante contra el desempleo. Sin embargo, ahora que hay que adoptar estrategias concretas para estimular la creación de empleo en el sector privado y sobre todo en el sector público, la UE se muestra impotente ante las políticas nacionales. El trabajo solo es considerado como la consecuencia de la reactivación económica y no como un problema social. En este punto de la integración europea y en estos momentos de crisis, la UE aparece como una dinámica necesaria para el empleo, pero no es la solución.

Este artículo fue publicado inicialmente en el blog del equipo de cafebabel.com en Bruselas, que ha cubierto la totalidad de la cumbre europea organizada los días 18 y 19 de octubre de 2012.

Fotos: portada, (cc) david blackwell/Flickr; texto, (cc) european_parliament/Flickr y (cc) kugel/Flickr.