Europa 2057: lo que nos queda por ver

Artículo publicado el 21 de Marzo de 2007
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Artículo publicado el 21 de Marzo de 2007

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Si hace 50 años la idea de una Europa unida era una utopía, ¿quién puede imaginar lo que nos espera a los europeos de aquí a medio siglo?

Si un soldado alemán de la RDA (República Democrática Alemana) hubiera viajado en el túnel del tiempo y visto que sus nietos hablarían con amigos sicilianos a través del Messenger, que Alemania volvería a ser una sola y dirigida por una mujer, a lo mejor sufriría un síncope. ¿Qué sentiríamos si conociéramos de pronto la Europa de 2057? Tres expertos nos dibujan la imagen de este futuro: Claude Fischer, secretaria general de la organización francesa Confrontation Europe, Jaroslaw Pietras, Secretario de Estado polaco de Asuntos Europeos y profesor de la Universidad de Varsovia, y José María Gil Robles, ex Presidente del Parlamento Europeo.

La unión hará la fuerza

“Unidad” y “compartir”. La asignatura pendiente de Europa está clara. Se han hecho progresos en políticas comunes: la Política Agrícola Común, una política comercial y económica, el espacio Schengen, etc. Sin embargo, ¿cuál es el mayor reto de la Unión? El español José María Gil Robles lo tiene claro: “Europa tiene que consolidar su independencia, y se tendrá que concretar en una política exterior, de defensa y energética común”.

Por otro lado, Jaroslaw Pietras también tiene esperanzas en que la consistencia política internacional de la UE del futuro sea más sólida, y dentro de nuestras fronteras cree que “tendremos que tratar con aspectos como los derechos individuales y las libertades públicas, e involucrarnos para garantizar la seguridad”.

El precio de la ética

Defendemos los Derechos Humanos, tenemos una larga tradición de poderosos sindicatos, nos ajustamos al protocolo de Kyoto, etc. En definitiva: tenemos voluntad de acatar las reglas de la ética moderna. Ahora bien, ¿qué precio paga nuestra competitividad económica en el mercado internacional?

Pietras considera que para tener éxito la UE tendrá que convertir su aparente debilidad en su mayor producto. “Tendríamos que evitar la competencia directa con los productos de bajo coste. Como los que encontramos en Asia. Tendremos que concentrarnos en la educación de nuestros ciudadanos, ya que el conocimiento y los productos basados en ella será lo que nos haga más competitivos”. Según Pietras, Europa producirá cada vez “productos sofisticados” que para ser desarrollados necesitarán una “estrecha cooperación intraindustrial, y no una especialización nacional por sectores”.

Dicho esto, no todo lo que se vende de palabra corresponde con la realidad. Gran Bretaña, Francia y Alemania se encuentran entre los cinco principales exportadores de armas del mundo. Contradictorio, ¿no? “El mundo es contradictorio. Europa es un intermediario para la paz, pero vendiéndole armamento a las dos partes de cada conflicto”, ironiza Gil Robles.

Los límites de Europa

Llega la pregunta del millón: ¿hasta dónde llegarán las fronteras europeas? Es uno de los aspectos que levantan más controversia e implicación entre los europeos, y nuestros expertos reflejan esta variedad. El español Gil Robles pone en duda la capacidad de absorción de la UE. “Europa ha llegado a sus límites, es poco probable que se amplíe mucho más. ¿Los Balcanes? Acabarán entrando debido a la protección europea. ¿Turquía?, dependerá de si consigue homogeneizar su población y hacer respetar los Derechos Humanos. Hasta entonces, tendrá que esperar.” Pietras es más optimista y está convencido de que el mantel europeo de 2057 también cubrirá a Ucrania y Bielorrusia. “Y Rusia se estará debatiendo entre entrar o no en la UE, teniendo en cuenta que, en su frontera oriental China se hace cada vez más fuerte”, afirma. Fischer recuerda que tampoco podemos olvidar los lazos con los países de la ribera sur del Mediterráneo.

¿Necesitamos la Constitución?

Con el No de Francia y Holanda, el Tratado Constitucional entró en crisis. Ahora bien, “que algunos países no la hayan ratificado no será crucial en el próximo medio siglo”, asegura Pietras que, como Fischer, cree que hemos conseguido muchas cosas: “la paz, el mercado interior, una moneda común”, y todo sin Constitución. Gil Robles no lo ve tan claro. “No tiene sentido hablar de futuro sin una Constitución. La tendremos, si no es en 2009, en 2014. Dieciocho países han dado el 'Sí quiero', y de los nueve restantes, algunos como Francia cambiarán de opinión”.

Eso sí, ¿cómo concienciar a los europeos de su europeísmo? Primero, evitando que los propios Estados se interpongan entre la UE y sus ciudadanos y les disuadan de implicarse, como apunta Fischer. También educando a los más pequeños, como ilustra Gil Robles: “Los países por separado tienden a decir que las cosas malas vienen de fuera, y no nos podemos tragar este discurso”.

¿Cuando el petróleo se termine, qué moverá los motores de Europa?

La era en que el petróleo monopolizaba el mercado energético dejará paso a una época mixta. Dependeremos mucho de la fusión energética, de la energía geotérmica y de la marítima. “También podremos empezar a utilizar energía solar recogida directamente desde el espacio”, afirma Pietras. Gil Robles cree que los recursos fósiles se agotarán, pero “no antes de 50 años”. Confía en que nuestra inventiva nos permita pasar del 6% de energías renovables en la actualidad a un 15% ó 20%. Fischer es tajante: “La energía sin carbono. Desde ya si queremos evitar el calentamiento climático”.

Foto micro: ntonio Pennisi/Flickr