Europa a la carta: Uniones entre homosexuales

Artículo publicado el 21 de Enero de 2016
Artículo publicado el 21 de Enero de 2016

Italia es uno de los pocos países de Europa en los que no existe ninguna forma de reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo. Después de la votación en Irlanda, a finales de enero le llega al turno a Italia y podría finalmente cambiar la situación jurídica. Este es nuestro mapa de la semana.

A pesar de su arraigada tradición católica, Irlanda sorprendió a todos en 2015 con su voto a favor del matrimonio homosexual y provocó un nuevo debate en Europa. Ahora es Italia el país que se encuentra en vías de reconocimiento para las parejas del mismo sexo. Sin embargo, cientos de miles de personas se manifestaron todavía el año pasado en Roma para protestar contra la propuesta de ley del gobierno de centro-izquierda para la regulación de las parejas del mismo sexo.

El año pasado, tres parejas gays italianas acudieron a la Corte Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo, y con éxito, pues el Tribunal de Justicia europeo declaró que Italia viola el derecho al respeto de la vida privada y familiar. El próximo 28 de enero Italia deberá decidir sobre el nuevo proyecto de ley del gobierno de Renzi sobre las uniones civiles entre homosexuales. Tal vez si gana el "sí", en el futuro el Chef Barilla, fuertemente criticado en 2013 debido a sus comentarios sobre la perfecta familia nuclear italiana con sus fideos al fuego, contemple que sean dos mamás o dos papás quienes corran por la cocina en sus anuncios.

En el resto de Europa, sólo unos pocos países afirman en sus constituciones  que el pacto sagrado del matrimonio existe exclusivamente para el hombre y la mujer. Estos incluyen principalmente a los países de Europa central y oriental, como Polonia, Eslovaquia, Rumanía y Bulgaria, así como dos de los Estados bálticos, Letonia y Lituania. En estos países todavía es difícil para las parejas homosexuales dar a su unión ningún tipo de base legal. En Hungría y Croacia no existe una forma de unión registrada, a pesar de que el matrimonio sigue prohibido por la ley.

--

Este artículo es parte de nuestra serie Europa a la carta, con la que echar un vistazo a la realidad europea que nos rodea.