Europa: cuidado con la OPEP del gas

Artículo publicado el 13 de Marzo de 2007
Artículo publicado el 13 de Marzo de 2007
Ante una posible OPEP del gas mencionada por el dirigente iraní Ahmadineyad y el ruso Putin, José Manuel Durão Barroso, aboga por una estrategia energética común en Europa.

Las importaciones rusas de gas suponen el 26% del consumo de la Unión Europea. Jonathan Stern, experto en energía en el Instituto de Estudios Energéticos de la Universidad de Oxford, confirma que una estrategia europea es necesaria para hacer frente a las exigencias de estos países. El hecho de formar una organización similar a la OPEP (Organización de los Países Exportadores de Petróleo), como planean los líderes no europeos, es “casi seguro inviable”, dice, “dadas las grandes diferencias que existen en la producción, la distribución y el marketing del gas”.

El Foro de Países Exportadores de Gas (GECF, por sus siglas en inglés) –un variado grupo de productores de gas cuyo objetivo es detener la competencia entre ellos– se va a reunir el mes que viene. Stern considera el GECF como una “organización relativamente caótica con una afiliación inestable y un futuro incierto. Rara vez se reúnen, no disponen de página web ni de documentos oficiales sobre sus actividades”. Suena bien para Europa.

Los rusos vuelven a la carga

En la actualidad, la mayoría de las importaciones europeas de gas llegan por conductos desde Rusia, Noruega y Argelia; otras lo hacen mediante cisternas de gas natural líquido desde Qatar y Nigeria. La naturaleza y estructura actuales del mercado mundial del gas, junto con los “altos costes y mayor rigidez del transporte de gas natural comparado con el petróleo o el carbón”, disminuyen las posibilidades de un cártel de gas que ajuste de forma arbitraria los volúmenes de producción y los niveles de los precios, como hace la OPEP con el curso del petróleo.

En cualquier caso, la política actual de Rusia para la exportación de energías es poco compatible con la estrategia de una organización tipo OPEP. “Rusia nunca ha intentado unirse –ni se le ha invitado a ello– a pesar de su importancia en la industria mundial del petróleo”, según Stern. Como con el petróleo, Rusia no está dispuesta a renunciar a su soberanía comercial.

¿Al rescate de Bielorrusia y Ucrania?

Bielorrusia y Ucrania están ahora negociando con Gazprom, la empresa estatal rusa que explota el gas ruso acerca del precio del mismo. Sin embargo, Stern ve “bastante improbable” la posibilidad de que Europa se enfrente a un nuevo problema en sus suministros en relación con el gigante ruso para defender a Bielorrusia y Ucrania de los abusos de Rusia, “a menos que el suministro peligre”. Esta amenaza se está viendo disminuida al estar contruyendo Gazprom gasoductos directos hasta el este y el sur de Europa. De este modo, se evita emplear los gaseoductos que cruzan Bielorrusia o Ucrania.

Además, los compradores alemanes, franceses, italianos y austriacos acaban de renovar sus acuerdos de compra de gas con Gazprom mediante contratos con una vigencia de entre 15 y 25 años. Es importante que las “cláusulas establezcan cómo se calculan los precios”, revela Stern. “Prolongan bastante una parte significativa de la oferta de gas a Europa. Estos contratos son legalmente vinculantes y están sujetos a arbitraje internacional, con indemnización por daños en el caso de ruptura o desistimiento.”

Stern mantiene la conclusión de que Europa debería formular una estrategia energética, considerando “muy improbable” un pronto acuerdo entre los gobiernos de los Estados miembro de la UE. Con independencia del desarrollo de un cártel de exportadores de gas, la cuestión más urgente es cómo intenta reaccionar Europa frente a su creciente dependencia de las importaciones de gas de Rusia y de otros países.

ESTADÍSTICAS SOBRE IMPORTACIONES DE GAS EN LA UE

De acuerdo con la Oficina Europea de Estadísticas (Eurostat), la Unión Europea importa hoy por hoy el 40% del gas que consume. Para 2030, la proporción aumentará al 70%. En la actualidad, Rusia proporciona el 32% de la demanda de la UE. El 80% de las exportaciones rusas de gas se transportan por la red de conductos de Ucrania y el resto por un conducto hacia Alemania pasando por Bielorrusia y Polonia. El resto del gas que importa la Unión Europea procede de Noruega, Argelia, Nigeria y Qatar.

Algunos Estados de la UE importan muy poco o incluso nada de gas de Rusia, como es el caso de Bélgica, Luxemburgo, Irlanda, Portugal, España, Suecia y el Reino Unido. Dinamarca es autosuficiente, mientras que Noruega y Holanda son exportadores netos de gas. Países como Grecia, Finlandia, Bulgaria y Lituania importan más del 95% del consumo de gas de Rusia.