Europa en el núcleo de la hipocresía atómica

Artículo publicado el 12 de Agosto de 2007
Artículo publicado el 12 de Agosto de 2007

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El 13 de abril vence el plazo para que Corea cierre sus instalaciones nucleares a cambio de ayuda internacional. Examen de la Europa atómica.

Hace dos meses firmó el compromiso. Ahora le toca cumplirlo. El día 13, Corea del Norte tiene que cerrar sus instalaciones nucleares de Yongbyon y permitir que los inspectores internacionales -que salieron en 2002- verifiquen el proceso. Es el primer paso. Después desmantelará toda su estructura nuclear y, a cambio, recibirá ayuda humanitaria y petróleo, mucho petróleo, 50.000 toneladas sólo en los primeros seis días. Ahora bien, mientras se aprieta las tuercas a Asia, nadie osa tocar el poder nuclear de Occidente.

Reino unido: apéndice de los Estados Unidos

En la UE se encuentran dos de los ocho países que forman la exigua y poderosa lista oficial de los que cuentan con armamento nuclear. Son Reino Unido y Francia. El primero cuenta con más de 200 cabezas nucleares activas, a años luz de las 9.000 de Estados Unidos o las 16.000 de Rusia, que se blindaron hasta los dientes durante la Guerra Fría. Se empezó a blindar en 1952, pero no cuenta con investigadores propios, sino que su programa, nacido como fuerza disuasiva contra los rusos comunistas, depende totalmente de las investigaciones norteamericanas. En 1957 consiguió su primera bomba de hidrógeno.

Aunque fue rebajando su potencial conforme decreció la amenaza soviética (llegó a tener el triple del arsenal actual), hoy mantiene una flota completa de submarinos nucleares (Trident). El 14 de marzo pasado, Tony Blair logró el respaldo de la Cámara de los Comunes para renovar los componentes de los Trident, a pesar de la mayor rebelión dentro de las filas del Partido Laborista desde la guerra de Irak. “Las armas nucleares son esenciales para mantener la seguridad nacional”, defendió el primer ministro. Por ahora, para lo único que le han servido ha sido para causarle serios problemas diplomáticos con España, cansada de temblar cuando uno de los submarinos nucleares de su graciosa majestad recalan en la colonia de Gibraltar, como sucedió con el submarino Tireless en 2004.

Francia se pone gallito

Francia comenzó su carrera armamentística nuclear en 1960. Hoy, acumula 350 cabezas nucleares activas. Los galos sí cuentan con tecnología e investigación propia, aunque han recibido ayuda puntual del Reino Unido. El blindaje nuclear tuvo un mismo motivo: la defensa contra los comunistas de la URSS en un momento en que Francia había perdido protagonismo internacional; ya no era una de las grandes potencias dentro de la OTAN. Enterrada la Guerra Fría en 1989, el país eliminó 175 cabezas, manteniendo un sistema dual basado en submarinos con misiles balísticos (SSBN) y misiles de aire-tierra de medio alcance (los potentes bombarderos Rafale). Jacques Chirac nunca ha ocultado su preferencia por estas armas y, en enero de 2006, afrimó que “si Francia fuese víctima de un ataque terrorista o con armas de destrucción masiva, el contraataque sería con armas nucleares”.

¿Aspirantes a matones de patio de colegio?

Rafael Bardají, especialista del Real Instituto Elcano en España, recuerda que el armamento nuclear es “una apuesta” que puede emprender “prácticamente cualquier país de la UE”. Según un informe elaborado para dicho instituto, “España, que parece lejos de semejante industria, llegó a producir 150 kilos de plutonio (elemento esencial para fabricar la bomba atómica) al año durante la dictadura de Franco. Hoy tendría capacidad más que suficiente para desarrollar la bomba en un plazo de tiempo bastante corto, ya que en el país operan 12 reactores nucleares de fisión y es dudoso que los avances conseguidos durante la dictadura franquista fueran destruidos. España posee reservas de uranio y 10 centrales nucleares que produjeron el pasado año la quinta parte de la energía consumida.”

En el mismo caso está Alemania, signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear, afirma Bardají. “Tiene los medios para equiparse rápidamente con armas nucleares. Posee una industria nuclear avanzada capaz de fabricar reactores, uranio enriquecido, combustible y reprocesado de combustible, y opera 17 reactores de energía produciendo una tercera parte de su necesidades eléctricas totales.” Siguiendo aún este informe, Alemania, aunque no se considere una potencia nuclear, produce ojivas nucleares para la Armada Francesa, almacena ojivas nucleares y tiene la capacidad necesaria para proyectarlas.

El debate de la energía nuclear en Europa

Para emprender la carrera hacia el arma nuclear, antes hay que dotarse de una industria nuclear potente. En Europa, desde hace unos años, se ha avivado el debate sobre los beneficios y los riesgos de la inversión en esta energía. Según el Eurobarómetro sobre Seguridad Nuclear en Europa, realizado entre noviembre y diciembre de 2006:

1) Frente al 33% de europeos encuestados que piensan que las ventajas de la energía nuclear son mayores que los riesgos, un 53% piensa lo contrario.

2) Un 14% de encuestados está a favor de aumentar la producción de energía nuclear, pero un 73% prefiere reducirla o mantenerla en los niveles actuales.

3) Sólo un 41% de los encuestados estima fácil remplazar la energía nuclear por fuentes de energía renovable, mientras el 45% lo considera difícil.

4) El 46% de los europeos cree que la energía nuclear ayuda a detener el calentamiento global, frente a un 31% que no lo ve así.

5) El 69% de los preguntados opina que la energía nuclear nos hace energéticamente más independientes. Sólo el 19% piensa lo contrario.

Fernando Navarro – Sevilla