Europa entera en un plato: a cada cual su festín

Artículo publicado el 16 de Diciembre de 2008
Artículo publicado el 16 de Diciembre de 2008
En Nochevieja, ¿qué hacen los europeos? Comen. Los sabores y los colores de los platos que se cocinan llegan hasta el infinito. Pero cuidado, algunas costumbres culinarias pueden sorprender. Un repaso a Europa a través de sus platos tradiciones más intrigantes

Quizá seas tú el próximo en sentir la hospitalidad de tus vecinos una noche de Navidad. Para evitar inconvenientes, y la cara que se te quedará con seguridad delante de los inhabituales manjares que te podrían servir, te invitamos a conocer los platos más atípicos. En Polonia, la tradición de Navidad implica que se añada un cubierto extra a la mesa para un hipotético invitado sorpresa. Los que por allí pasen y deseen unirse a la cena de Nochebuena, es en general recibido cálidamente.

Japer Montemayor / FlickrTambién en España los visitantes serán recibidos con distintos manjares como los mantecados, a base de manteca de cerco y cereales; los roscos, dulces de vino; o los polvorones, hechos con canela. Pueden también ser recibidos con una cesta llena de productos regionales: almendras, aceite de oliva, chorizo, frutos secos, jamón serrano… Descubre este panorama de las tradiciones culinarias europeas más extrañas.

Ya que estamos en Polonia, vamos a quedarnos por aquí un rato. Un visitante no podrá evitar el menú de doce platos sin carne que mezclan los productos del campo, de la huerta, del bosque y acuáticos (normalmente, pescado en gelatina, sobre todo carpa, el plato estrella de los polacos). También os servirían una sopa de remolacha acompañada de crepes enrollados con chucrut y setas. De postre, podréis probar una tarta con granos de adormidera, el Makowieck.

En Rumanía, se aprovecha del cerdo hasta los andares: el paté, las salchichas, las chuletitas… Y todo casero. La familia se reúne para degollar a uno o varios animales. Luego se reparten las diferentes partes de la carne. Durante la cena, añadimos algunos platos de charcutería.

¿Avestruz o pavo?

Birger Hoppe / FlickrEn Alemania, en Nochevieja se come mucho, de ahí su apodo: ‘la Nochevieja de la barriga llena’. El cerdo es el rey de la comida familiar. El Christstollen es el dulce típico de Navidad. Data de la Edad Media y es origninario de la ciudad de Dresde.

En Bélgica, el menú se compone casi siempre de una pieza de caza o de pavo, pero nuevos platos como la avestruz o el canguro están haciendo su aparición en las mesas belgas desde hace unos años. En Valonia, se ponen morados de tripas a l’adjotte, también conocidas como budín verde por su relleno de col verde. Inevitable. También es costumbre comer los cougnous o cougnolles de bollería en forma de niño Jesús.

Pudin contra el bûche helado

Pierre Numérique / FlickrLos franceses por su parte, os honrarán sirviendo un plato de una media docena de ostras con limón por persona, o caracoles de Borgoña con salsa de mantequilla y ajo. El tradicional fuagrás y sus confitados se sirven de una forma igualmente solemne. No cometáis el error de extenderlo en vuestro pan como simple paté. De postre, podréis probar la famosa bûche de Navidad, un dulce de crema o helado.

El pavo relleno de castañas en Francia y a la salvia o a las cebollas en Gran Bretaña conmocionará las papilas gustativas de los no iniciados. El plato más intrigante del país del otro lado de la Mancha es el pudin de Navidad, una mezcla de harina hervida en leche a la que se le han añadido especias, ciruelas pasas y nuez moscada. Los ingleses, como sus vecinos irlandeses, han convertido este postre de textura indefinible en un mito, empezando su preparación desde noviembre. El último domingo antes de Navidad, la familia se reúne para ‘darle la vuelta’ al pudin pidiendo un deseo.

Pescado al detergente en Suecia

Enno / WikimediaEn Suecia, se empieza la comida por un entrante especial llamado smörgasbord: arenque marinado con cebollas acompañado de blinis con nata, pepinillos malossol conservados en sal y sin vinagre, pan negro, paté de hígado, salchichas ahumadas, gelatina de cerco, croquetas, gratinado de anchoas, y, sobre todo, un jamón entero en salmuera, hervido o asado. Luego viene el lutfisk o ‘pescado a la lejía'. Se trata de una merluza secada en remojo en detergente de sosa para ablandarlo.

Hartung / WikimediaEn Italia, las especialidades son sobre todo azucaradas. En el norte, se come el Panettone, un tipo de bizcocho dulce coronado por pasas y frutas confitadas. En el centro, el Panforte es la especialidad de la ciudad de Siena, hecho a base de almendras, frutas confitadas, especias y miel. Para terminar, en el sur se fabrican los Struffoli buñuelo a la miel salpicados de frutas confitadas, una especialidad napolitana.

En Portugal, la comida se organiza en general alrededor de un pavo, pero no os asombréis de ver en vuestros platos bacalao cocido en agua, acompañado de patatas y coles cocidas… en agua también.