Europa habla ch’ti

Artículo publicado el 15 de Mayo de 2008
Artículo publicado el 15 de Mayo de 2008
Una comedia francesa pulveriza todos los registros de la gran pantalla: un millón más de espectadores y Bienvenue chez les Ch’tis será la película más taquillera de Francia. Claves para exportar el formato al resto de Europa.

La prensa francesa está entusiasmada: por fin una película auténticamente clásica que recuerda a los éxitos del cine francés Le Père Noel est une ordure (1982) o Les Bronzés font du ski (1979). Y todo ello con una trama centrada en la antigua cuenca minera del carbón en Nord-Pas de Calais, que de no ser por el Eurotunel, habría pasado inadvertida en la prensa europea. Todos los periódicos y emisiones de televisión se han hecho eco en amplios reportajes de Bienvenue chez les Ch‘tis, incluso semanas después de su presentación en los cines franceses, el pasado 27 de febrero. Ahora se especula si este fenómeno puede exportarse a otros países, es decir, ¿se podría sustituir el dialecto ch’ti del norte de Francia por el sajón, el dialecto del norte de Italia o el asturiano; para conquistar el mercado europeo?

¿Se puede hundir el Titanic dos veces?

Escena de la película Bienvenue chez les Ch©Jean-Claude Lother/ Pathé Distribution' tis/

Bienvenue chez les Ch’tis (Bienvenidos al mundo de los Ch’tis) se ha convertido en poco tiempo en uno de los éxitos más taquilleros en el cine francés desde 1945. Casi 20 millones de espectadores han visto hasta la fecha la comedia regional sobre los impopulares habitantes del norte de Francia. La película La grande Vadrouille (con Louis de Funès y 17 millones de espectadores en 1966) ha quedado desbancada del primer puesto en la clasificación francesa. Para igualar a Titanic, la película con más espectadores hasta ahora en Francia, falta apenas un millón de espectadores. Este nuevo proyecto, con un presupuesto reducido de 11 millones de euros, (la última creación de Asterix costó 100 millones de euros) es obra del humorista y patriota local Dany Boon, que además de ser el director, desempeña uno de los papeles principales.

Kad Mera, es un director de Correos oriundo del sur de Francia que intenta por todos los medios conseguir un traslado a la Côte d’Azur, el paraíso terrenal. No obstante, tendrá que trasladarse a los infiernos, a la tierra de los ‘salvajes’ en Bergues (pronunciado Baerk), un pueblucho en la región de Nord-Pas de Calais donde se habla el molesto y simpático dialecto chtimi. Una pesadilla para el funcionario de raíces sureñas. Norte y sur, dos mundos distintos cargados de prejuicios que se enfrentan entre sí, un auténtico choque de culturas. Y es que, según reza el dicho, “en el norte se llora dos veces, al llegar y al partir”.

Ch‘ti en el punto de mira

Kad Mera y Dany Boon / ©Jean-Claude Lother/ Pathé DistributionBienvenue chez les Ch’tis debe ahora continuar su buena marcha en Europa. No obstante, las opiniones al respecto están divididas. ¿Se pueden encontrar coincidencias entre el sajón o el dialecto del norte de Italia cargado de mímica y el dialecto ch´ti? ¿Podría pasar Bergues por un pueblo en Sajonia? ¿Por qué no? El cómico francés Boon no es tan conocido en el extranjero como para ser identificado con una nacionalidad, una voz determinada o con un dialecto. La arquitectura de ladrillo típica del norte de Francia se halla también en otros países, Correos es una institución nacional con solera en todos los países (aunque no siempre identificada por el color amarillo) y las diferencias regionales están ahora en boga más que nunca. También en Italia, España o Alemania existen conflictos regionales. Entre Bayer y Sajonia, Andalucía y Cataluña, la Lombardía y Campania existen diferencias notables.

Pero, ¿cuál es el secreto de este formato cinematográfico de éxito que vuelve a los valores tradicionales y dialectos regionales en esta época actual de integración europea? Desde hace tiempo se sabe que la globalización avanza paralela a una regionalización. Viajar por el mundo vía Internet, comprar e invertir más allá de las fronteras nacionales se ha convertido en una actividad frenética que crece proporcionalmente a la búsqueda por parte del ser humano de un alto en sus raíces, su idioma y su identidad.

¿Podría Europa experimentar un crecimiento más rápido sin estas pequeñas diferencias? ¿No podríamos tener un modelo de pensamiento europeo? La UE eligió el lema: "Unidos en la diversidad". Cada país atesora una rica diversidad que ha de preservarse y que -gracias a subvenciones europeas- es hoy más fuerte que nunca. Sentirse de Bayer o de Bretaña y europeo a la vez no es ninguna paradoja, sino más bien la única posibilidad quizás de aunar una integración regional y europea. No obstante, hay todavía muchos recelos y prejuicios sobre nuestros vecinos y campesinos, que llegan a cansar, aunque no acaban de desaparecer.

Si a este punto uno puede tener diferentes visiones sobre el mensaje intelectual de esta película, una vez vista puede que despierte en el espectador una mayor comprensión y curiosidad por las diferentes idiosincrasias regionales. En este sentido, la última película de Asterix, a pesar de ser una auténtica producción de corte europeo, quedaría reducida a una película sin ton ni son.

Traducido por: Antonio Contreras Padilla