Europa no ayudará a sus miembros del este

Artículo publicado el 2 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 2 de Marzo de 2009
Los países de la UE pretenden llegar a una mejor coordinación de sus planes de rescate bancario y programas anticrisis. En una cumbre extraordinaria informal celebrada en Bruselas este domingo, los jefes de Gobierno y de Estado han rechazado tomar medidas de rescate para industrias particulares. Se ha resuelto, asimismo, que tampoco habrá un paquete de ayudas para Europa del este

Diário de Notícias - Portugal

El periódico Diário de Notícias echa en falta medidas concretas en la cumbre de la UE celebrada el domingo pasado: "El encuentro de ayer de los líderes europeos en Bruselas resultó insuficiente. En relación con el proteccionismo, sucedió lo que se esperaba cuando se pretende hablar de proteccionismo pero no se está dispuesto a renunciar a él en serio con legislación, con reglas. [...] Además, aunque esta cumbre ha sido marcada después por los arrebatos de [el presidente francés] Sarkozy sobre la protección de la industria automovilística francesa, es obvio que ningún país está dispuesto, en este terrible momento, a renunciar a todos los medios para salvar su economía. Y ocurre que Sarkozy ha conseguido la garantía europea de que no es proteccionista para continuar con sus políticas [...] proteccionistas. Al mismo tiempo que ha negado más apoyo financiero a los países del este, [...] la Unión Europea ha apelado al verdadero funcionamiento del mercado europeo. [...] Pero esa será una realidad, más allá de las buenas intenciones de que todos pudieran sacar partido de la economía de mercado - o que puede no llegar a acontecer si las finanzas del Este se debilitan, como está por suceder".

02/03/2009

Jyllands-Posten - Dinamarca

El diario Jyllands-Posten escribe acerca de la grave crisis económica que sufre Europa del este: "En vez de aspirar a la necesaria unidad, los países comunitarios más antiguos y más nuevos de Europa del este se están alejando constantemente unos de otros a medida que la crisis se va agravando. La reunión de los nueve países ex comunistas anunciada por el primer ministro polaco [Donald Tusk] en la cumbre económica de los 27 jefes de Estado y Gobierno del 1 de marzo, subraya que esto puede desembocar en una confrontación. Europa del este necesita de la UE el apoyo y la solidaridad en la que se basa la Unión. Si los dirigentes políticos de Europa no buscan posibilidades rápidas y eficaces para frenar la avalancha de crisis en el este de Europa, existe un gran riesgo de que se pierdan los avances logrados durante décadas". 

Hospodářské noviny - República Checa

En relación con la cumbre extraordinaria de la UE celebrada en Bruselas, el periódico financiero de Praga Hospodářské Noviny escribe de los "peores tiempos" de la Unión hasta el momento y advierte del nacimiento de una desigualdad entre el este y el oeste de Europa: "El primer ministro de Hungría, Ferenc Gyurscany, ha advertido sobre un nuevo 'telón de acero económico'. Él mismo contribuye a él solicitando ayuda a la Unión para todos los Estados postcomunistas, la República Checa incluida. Los checos han protestado contra ello. Y es que Gyurscany los toma como rehenes en su búsqueda desesperada de ayuda y los amenaza actuando de este modo. Los países ricos como Alemania saben que deben salvar al menos a Hungría y a Letonia. Dejarlas a merced de su destino implicaría el riesgo de que un Gobierno populista llegara al poder y abriera las puertas a la influencia rusa".

02/03/2009

Lenka Zlámalová

Gândul - Rumania

El diario Gândul opina que está finalizando la solidaridad de la UE respecto a Europa del este: "Los Estados de Europa del este culpan a los Estados occidentales de proteccionismo - una práctica que podría llevar a una nueva división del continente 20 años después de la caída del muro de Berlín. No obstante, no se habla de un proteccionismo tradicional con fronteras aduaneras [...] sino de una nueva forma más sutil que llega por la puerta trasera. Se muestra particularmente en el sector financiero, donde los Gobiernos inyectan nuevos medios financieros o capitalizan los bancos obligando al mismo tiempo a los beneficiarios a que mantengan el dinero en el país o a que consuman productos nacionales. [...] Si ya de por sí resulta difícil convencer a un austriaco de que gaste más dinero en salvar a otro austríaco del desempleo, resulta mucho más difícil, si no imposible, llevarlo a que haga lo mismo por un rumano o un checo. La crisis muestra también esta vez que existen límites en lo concerniente a la solidaridad: más allá de las fronteras nacionales, como opinan los políticos y ciudadanos medios, no se trata de sus propios intereses".

02/03/2009

Gheorghe Cercelescu