Europa: ¿Un giro a la izquierda? 

Artículo publicado el 17 de Febrero de 2015
Artículo publicado el 17 de Febrero de 2015

Son los antipartidos, defienden las políticas de bienestar social, y convocan a los "indignados" de todas las edades. Con líderes carismáticos que hablan directamente al corazón del pueblo, y que se comprometen a devolver la esperanza y la dignidad de los países desmantelados por las duras políticas de austeridad, ¿Europa está girando hacia la izquierda? ¿O es solo una luz en el horizonte?

Desde que la crisis económica alcanzó su punto máximo en el 2010, los países del sur de Europa se han vuelto cada vez más pobres y con deudas que crecen más allá de las que pueden ser reembolsadas. El índice de ocupación se está desplomando y el bienestar social ha sido menospreciado. Los jóvenes y los viejos se han quedado sin esperanza, y con ninguna posibilidad de ir hacia adelante.

Con la desigualdad y la corrupción que abunda en los gobiernos que parecen seguir la voluntad de los mercados y un nivel sin precedentes de austeridad promovido por la Troika, bajo la atenta mirada de la mayor economía de Europa -Alemania-, la gente del sur de Europa empezó a protestar. De origen español, en el 2011 estos movimientos de protesta masiva, conocidos como los "indignados" comenzaron a exigir una alternativa al empobrecimiento al cual estaban sometidos.

Estos partidos definidos "antisistema" comenzaron su primavera por todo el sur de Europa, guiados por jóvenes y líderes de buena educación que subían al estrado. Adoptaron una retórica generalizada en la cual  la gente habría reclamado sus derechos, sus beneficios y en última instancia, su vida. Y en breve, la izquierda pareció tener un rejuvenecimiento en la política europea.

En Grecia, SYRIZA -la Coalición de la Izquierda Radical- fue fundada oficialmente como partido en el 2012. Con el lema "estamos abriendo un camino hacia la esperanza", ganaron más del 16% de los votos en las elecciones generales y se establecieron como el principal partido de la oposición. Con el evidente fracaso de las políticas de austeridad, que golpean duramente los más vulnerables, SYRIZA llegó primero con  poco más del  26,5% de los votos en las elecciones al Parlamento Europeo del 2014. En las elecciones anticipadas de enero del 2015, el partido regresó al poder con el 36% de los votos, con sólo dos escaños de diferencia de la mayoría.

SYRIZA nombró a tecnócratas y académicos para los cargos ministeriales, mientras que su líder y ahora primer ministro, Alexis Tsipras, de 40 años, se comprometió a restaurar las prestaciones sociales a los más vulnerables, y renegociar la deuda nacional con una institución más democrática que producirá resultados factibles y plausibles.

Los partidos populistas de todo el mapa político europeo se regocijaron con la victoria de SYRIZA, lo definieron como un "golpe democrático" a la austeridad de la UE, mientras que también se trata de aprovechar del incremento de su propia popularidad. No es extraño pensar que en Italia existe una alianza política de izquierda llamada L'altra Europa con Tsipras (La otra Europa con Tsipras) fundada en 2014 justo a tiempo para las elecciones europeas, en las que Tsipras fue el candidato del Partido de la Izquierda Europea para la Comisión Europea.

En Reino Unido, 15 parlamentarios laboristas emitieron una declaración en la que instaban a un cambio en las políticas de austeridad y recortes a los gastos, el retorno de concesiones ferroviarias de propiedad estatal y el restablecimiento de la negociación colectiva y de los derechos laborales. El Partido Verde también saludó la victoria emocionante de SYRIZA, afirmando que "marca el inicio de la gente común que se levanta contra un modelo económico desacreditato".

Actualmente el partido de izquierda más importante en europa después de SYRIZA, se llama Podemos y se encuentra en España. Fundado en 2014, el partido populista de izquierda trata de abordar los problemas persistentes de la desigualdad, el desempleo y el deterioro económico, especialmente a través de una renegociación de las medidas de austeridad y la redefinición de la soberanía. En las elecciones de 2014 al Parlamento Europeo, Podemos obtuvo el 8% de los votos y ganó cinco escaños en el Parlamento Europeo. Parece probable que Podemos pueda ganar las elecciones generales a finales de este año con el 27,7 % de los votos, según una encuesta reciente del diario El País.

Su líder, Pablo Iglesias, de 36 años y ex profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid, es un joven orador, que, al igual que su aliado griego Tsipras, sabe cómo despertar las emociones de la opinión pública, estimular su entusiasmo y conseguir su apoyo. De hecho, 150.000 personas se reunieron en la Puerta del Sol de Madrid el 31 de enero de 2015, donde el sincero Iglesias habló de una sociedad duramente castigada por la austeridad y el sentimiento de gran indignación contra "la casta", el sector empresarial y las élites políticas. Incitó a la gente a levantarse y a soñar de nuevo, porque su partido habría devuelto el gobierno a la gente.

Con ocho países Europeos listos para las elecciones de este año, los partidos populistas están tratando de aprovechar este momento. El partido socialista portugues está pidiendo que se ponga fin a la Zona Euro. En otro lugares, el partido de izquierda irlandés, el Sinn Féin, está esperando una reacción en cadena como en Grecia, que estimule el surgimiento de los partidos de izquierda.

Sin embargo, mientras que la izquierda está ayudando al sur a resurgir de la austeridad y la tormenta, el norte de Europa tiene que vérselas con una autoritaria extrema derecha. El Frente Nacional en Francia, la Alternativa para Alemania, la Liga Norte en Italia, y el UKIP han obtenido un mayor auge (en particular durante las Elecciones Europeas de 2014) gracias a las politicas de ataque contra la austeridad y el Euro, a la negación de la disminución de los compromisos de la deuda por parte del sur y a su acoplamiento con la antipatía hacia la inmigración.

Por lo tanto, la crisis financiera en Europa ha abierto un abismo entre la izquierda y la derecha, polarizando completamente la población en ambos lados. Este colapso del centro corre el riesgo de provocar una ruptura en la estructura de la UE, a menos que no se alcance un compromiso.

Entonces, nos preguntamos: ¿Europa está girando hacia la izquierda? lo veremos, pero es cierto que los partidos de izquierda están adquiriendo mayor importancia, y sus voces son cada vez más fuertes contra la dominación de la hegemonía neoliberal.

Europa necesita la sacudida de estos jóvenes líderes, eliminar el traje y la corbata (y la imagen corporativa que viene adjunta). Si se trata de recuperar la confianza de su pueblo, deben mirar, pensar y actuar como ellos y para ellos, no representar un espacio donde unos pocos tienen mejores condiciones de imponer las reglas y oprimir con estas a los demás. Incluso si fracasa, la izquierda necesita que se le dé una oportunidad.