Europa: votar con el corazón a la derecha

Artículo publicado el 8 de Junio de 2009
Artículo publicado el 8 de Junio de 2009

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Los ciudadanos comunitarios de los 27 países de la UE votaron de jueves a domingo un nuevo Parlamento Europeo. A pesar de haberse registrado una participación relativamente baja, las tendencias son claras. En muchos países han ganado en votos los partidos de derecha y han sido castigados los gobiernos nacionales

NRC Handelsblad - Holanda

En Holanda, el Partido de derecha para la Libertad (PVV) de Geert Wilders ha conseguido por primera vez estar representado en el Parlamento Europeo con un total de cuatro escaños. Los perdedores han sido los partidos de la gran coalición, sobre todo los socialdemócratas. Al respecto escribe el periódico liberal NRC Handelsblad: "Esto indica que existe una clara fuerza electoral para las ideas del PVV -contra Europa, contra el Islam, y que apelan a la xenofobia de los ciudadanos. Es un hecho con el que tienen que vivir los demás partidos, a los que les resultará difícil volver a recuperar a esos electores sin negar los propios principios liberales o sociales. En parte porque la victoria del PVV es muy grande, pero también por el simple hecho de que la inmensa mayoría de la población holandesa, un 83 por ciento, decidió no votar a ese partido. [...] ¿Lleva el resultado de las elecciones a la conclusión de que el Gobierno de Balkenende debería renunciar, como ya han reclamado los líderes de partido del PVV y del liberal de derecha VVD? La respuesta es: no. Eran unas elecciones europeas".

Turun sanomat - Finlandia

El partido de derecha Verdaderos Finlandeses ha logrado en las elecciones europeas un 13 por ciento más que en las de 2004. Timo Soini, su presidente, ha obtenido más de 130.000 votos. Ese resultado no sería sorprendente, escribe el diario Turun Sanomat: "Los Verdaderos Finlandeses se han hecho con la esperada victoria en las elecciones europeas en Finlandia. Como los encuestadores de opinión habían predicho, se abren las puertas del Parlamento Europeo a su presidente euroescéptico, Timo Soini. Aunque ello representa un logro histórico, su significado práctico es un caso aislado. Soini, que continúa con las mejores tradiciones del populismo de Vennamo [político populista], ha mostrado con su campaña que se puede entusiasmar al pueblo olvidado sin colocar a ningún eurócrata sino sirviéndose de la retórica. El alud de votos para Soini no se ha visto ni siquiera aplacado por el hecho de que él tenía previsto asomarse solo un poco al Parlamento Europeo y volver a la política nacional en las próximas elecciones parlamentarias".

Der Standard - Austria

El periódico Der Standard escribe acerca del balance positivo del Partido de derecha de los Liberales de Austria (FPÖ) y del éxito de Hans-Peter Martin, candidato independiente antieuropeo: "Más de un tercio ha votado en las elecciones europeas en Austria a partidos y cabezas de lista populistas. Aunque el FPÖ ha duplicado su porcentaje de votos, no ha alcanzado los resultados de las encuestas. Martin ha logrado sin esfuerzo defender el tercer puesto gracias al apoyo amplio del [periódico] Kronen Zeitung. Muchos de los que le han votado no sabrán qué defiende, cuál es su programa político, quién es el número dos de la lista. Es evidente que en este país es suficiente contar con la confianza de Hans Dichand [editor del Kronen Zeitung], despotricar contra la UE y lanzarse a la caza de votos con la antorcha en la mano. [...] El índice de participación no ha caído como se pronosticaba, debido sobre todo a los extranjeros comunitarios con derecho a voto y los [extranjeros] nacionalizados austríacos, que han entendido poder votar como un derecho que no resulta obvio".

Alexandra Föderl-Schmid

Gazeta Wyborcza - Polonia

El periódico liberal Gazeta Wyborcza no considera todavía demasiado amenazante la presencia de euroescépticos y extremistas en el Parlamento de la EU: "En el nuevo Parlamento Europeo estarán representados grupos y políticos extremistas que se han servido de lemas populistas y a menudo antieuropeos durante la campaña electoral. A los llamados partidos tradicionales [de centro] les resulta cada vez más difícil llegar a los ciudadanos y se distancian de las personas. Además, los programas de los socialistas europeos y democristianos se parecen tanto que la gente sencilla no está en condiciones de reconocer sus diferencias. Por ese motivo, cada vez más gente vota a los que llaman la atención, pues se sirven de afirmaciones claras, utilizan un lenguaje populista y llegan a las masas con sus mensajes. [...] Los partidos extremistas no son ninguna novedad en el Parlamento Europeo -ya existían en las legislaturas anteriores. [...] Sin embargo, sí va a surgir una verdadera amenaza cuando los partidos tradicionales empiecen a ajustar sus programas a las tendencias antieuropeas".

Jacek Pawlicki

Népszava - Hungría

El diario de izquierda Népszava comenta el inesperado resultado electoral del partido húngaro de derecha radical Jobbik, que ha logrado tres escaños en el Parlamento Europeo: "El dramático avance de la derecha radical debería llegarle hasta la médula a todo demócrata de Hungría. El índice de prácticamente 15 por ciento de votos que Jobbik ha podido alcanzar en las elecciones europeas [con una participación del 36 por ciento] constituye un mal augurio para todos los que desean una Hungría cuyo fundamento esté basado en la democracia y los derechos humanos. [...] Las personas comprometidas con la democracia tienen que reflexionar ahora urgentemente sobre qué es lo que ha salido mal en Hungría en los últimos años. [...] El revés que cientos de miles de electores han dado a Hungría es enorme. Solo nos queda por esperar que espabile a los que se consideran demócratas. De otro modo, tendremos un problema ingente: un racismo en expansión a toda velocidad, una autojusticia y la tendencia hacia un Estado policial".

János Dési

La Repubblica - Italia

El diario liberal de izquierda La Repubblica comenta la transformación del panorama político de Europa: "La derecha moderada logra paradójicamente ganar en sus dos frentes: donde está en el Gobierno, como en Francia, Italia, Alemania, vence el mensaje de fuerza tranquila, en condiciones de interceptar y calmar los temores del electorado. Donde está en la oposición, como en España o en Gran Bretaña, gana por su parte el dividendo del voto de protesta que hace pagar a las fuerzas de Gobierno por la crisis económica. [...] El otro dato particularmente significativo es el éxito de la extrema derecha xenófoba y antieuropea en Holanda, en Gran Bretaña, en Austria [...]. Que el miedo por las transformaciones sociales [...] se transforme en rabia, en hostilidad, en la desesperada reivindicación de un 'orden' moral y racial. Y debería hacer reflexionar cómo se suele conjugar este tipo de delirios xenófobos y racistas con una profunda hostilidad al proyecto europeo que constituye en muchos casos el único dique efectivo contra derivaciones ultranacionalistas y antidemocráticas".

Andrea Bonanni