Europeos, ¿qué venís a buscar a India?

Artículo publicado el 9 de Noviembre de 2011
Artículo publicado el 9 de Noviembre de 2011
“¡India es increíble!”. Es el lema elegido por el Ministerio de Turismo indio en 2010 para atraer nuevos visitantes extranjeros. El sector turístico se desarrolla a una velocidad vertiginosa y son numerosos los occidentales que se lamentan en su búsqueda de misticismo y se dirigen a este país por períodos de tiempo más o menos largos.
Pero, ¿qué es lo que atrae a nuestros compatriotas europeos de India?

Del turismo de masas a la búsqueda espiritual… El turismo en India es un sector que emplea a más de 18 millones de personas y representa un 5,6% del PIB. En el año 2010, acogió a un total de 5,9 millones de turistas. Éstos procedían principalmente de Estados Unidos, Reino Unido, Bangladesh, Sri Lanka, Canadá y Francia. En efecto, por ejemplo, cada año alrededor de 86.000 turistas franceses realizan un viaje de seis meses o más a la India. Principales destinos: el norte del país y, en particular, Rajastán, por sus paisajes, sus templos y sus ruinas; Kerala, al sur, por su cocina, los cursos de yoga y su delicada medicina ayurveda (medicina tradicional india); y por supuesto la célebre Goa, donde India conjuga fiesta y baños de sol en la playa. Así el número de occidentales y europeos en tránsito o instalados durante varios años no deja de crecer en India.

El interés por este país se ha desarrollado mucho desde el movimiento hippy, al final de los años 60, que vio una oleada de jóvenes en rebelión contra la sociedad, invadir las playas de Goa y los pueblos indios, en busca de una revelación espiritual. El movimiento hippy (atribuido a los Beatles o incluso a Steve Jobs) se apagó, pero el atractivo casi místico de India siguió creciendo, dando lugar a leyendas y mitos (el famoso “La India o bien se ama o bien se odia”) o incluso patologías: la India de ensueño vs la India terrenal (atribuido a Locos por India, de Régis Airault) .

Tras entrevistar a turistas y expatriados europeos en India, en Bangalore, la nueva “Silicon Valley” indio y Mysore, capital del yoga al sur del país, en Karnataka, les hemos pedido que nos digan por qué han venido a India y si la realidad se corresponde con sus expectativas…

Muchos europeos van a India buscando espiritualidad

Claire y Charlotte, 21 años, Francesas

En India desde agosto de 2011; en Bangalore, durante dos años. Fueron a India para terminar sus estudios de diseño y realizan un máster en la escuela de Diseño Nantes Atlántica, que ofrece la posibilidad de llevar a cabo una estancia de dos años en Shangai, China o en Bangalore. Charlotte eligió India por su arte tradicional, por su cultura y porque es un país anglófono. A Claire le atrajo el hecho de que se trate de un país en vías de desarrollo, la espiritualidad y la posibilidad de encontrarse a sí misma. Sus opiniones sobre India: Charlotte se siente como en casa en este país “donde siempre pasan cosas increíbles”. La gente es muy abierta y el trato es fácil. Claire aprende cosas sobre sí misma y a cómo relativizar. Pero nota mucho la diferencia entre las personas blancas y las personas de color, al igual que las diferencias culinarias.

Tom, 30 años, Inglés

Para Tom, Europa está “acabada”

En India desde diciembre de 2010, vuelve a Reino Unido en octubre de 2011. Tom había ido a India con motivo del matrimonio de un amigo en 2005 y se enamoró del país. Volvió de nuevo en 2010 como voluntario en una misión humanitaria, con la organización Odanadi, que lucha contra el tráfico de seres humanos. Ve en este viaje un motivo bastante egoísta, la posibilidad de tener trabajo en un país en desarrollo mientras que, para él, Europa está “acabada”. No dice estar especialmente interesado por el aspecto espiritual, vino con un objetivo concreto, ayudar a Odanadi a articular mejor sus misiones. Para él la India es un país de contradicciones extremas, en particular, en lo referente al estatus de la mujer. Piensa que la India se asemeja a la Europa de hace algunos años, a mitad del siglo XX por ejemplo, pero que la gran diferencia es que hay una presión mediática extremadamente fuerte, cosa que no existía en Europa por aquellos tiempos, y que este dato es muy importante. En general este país tiene muchas cosas positivas según su experiencia, pero es necesario el tiempo y el valor para descubrirlas.

Tom piensa que Europa está perdida

Sylvia, 35 años, Polaca, vive en Inglaterra

En Europa “se vive en una burbuja”

En India por segunda vez, vino por el yoga. Aquí encuentra todas las facetas del yoga y no solamente la faceta física que se enseña en Europa, sino también el aspecto espiritual. Adora India y sus extremos. Para ella, aquí se puede vivir una “vida de verdad” mientras que en Europa “se vive en una burbuja. La vida es simple, la comida es simple. Una vez vuelves de nuevo a Europa, aprecias más lo que tienes, además salir de su zona de comodidad ayuda a crecer”.

Katharina, 28 años, Alemana, vive en Suiza

En India desde hace un año, volverá a Suiza en marzo de 2012. Katharina ha viajado mucho y quiso visitar India imaginándosela como “la guinda del pastel” de sus viajes. Un país que concentra todo lo que le gusta: el yoga, la vida espiritual, la escultura… Vino a Mysore para estudiar yoga y parte después a Pondicherry para vivir en un āśram (tipo de monasterio hinduista). Las normas religiosas del país la asustan mucho, y como mujer se siente oprimida. Pero intenta ver la parte buena de las cosas, ha aprendido mucho y sobre todo ha conocido a muchas personas.

Fotos: Portada (cc) matness4dummies/flickr ; Texto : Alona Praslov/flickr y vivekthakyal/flickr