Eurovisión 2011: Lo mejor y lo peor

Artículo publicado el 12 de Mayo de 2011
Artículo publicado el 12 de Mayo de 2011
Sorprendentes regresos, canciones protesta y, lo más intrigante de todo, la participación de Francia con una canción ¡qué no es en francés! Eurovisión se celebra estos días en Alemania y trae consigo una mezcla difícil de digerir de estilos, vestuarios y puestas en escena. Te enseñamos lo mejor y lo peor de este año.

La oferta de 2011 se presenta, cuanto menos, mediocre. Es como si Eurovisión se estuviera apretando el cinturón, según parece por lo que he podido ver hasta ahora. Ningún espectáculo del que merezca la pena hablar y demasiadas canciones lentas y flojas. Muchos de los países que habían estado presentando propuestas de gran interés en las últimas ediciones, como Ucrania, Grecia y Turquía, este año presentam temas bastante malos. Participan todos los países de Europa menos la República Checa y Montenegro (sin considerar los microestados).

Irlanda

A principios del 2000, el formato se modernizó con el objetivo de dar cabida a nuevos participantes que procedían del antiguo bloque soviético. La eliminación del antiguo requisito de que cada país tuviera que cantar en su idioma nacional (que se consideraba que daba a Irlanda, Malta y el Reino Unido una ventaja injusta) se tradujo en un espectáculo donde casi todas las canciones son en inglés y por tanto más accesibles al gran público europeo. En Irlanda, el apoyo de la audiencia a Jedward, como los acabó llamando la prensa británica, parece estar marcado por el obvio rechazo de Simon Cowell en el paso de los cantantes por el popular Factor X británico. Estos gemelos idénticos son unos bailarines y cantantes nefastos, pero su actuación histriónica se ha ganado el corazón del público británico. La canción es pegadiza, pero tienen que mejorar los pasos de baile.

Reino Unido

Y precisamente el país que hizo famosos a Jedward puede que esté ante su mejor apuesta para ganar el concurso en diez años: Blue, una boyband de principios de la década del 2000. Eso sí, puede que que su nombre suene para victoria final solo se trate de una estrategia publicitaria, como suele suceder en las encuestas presidenciales en EE.UU cuando se hace sonar el nombre de personajes como Donald Trump o Fred Thompson de cara a las primarias. No pude aguantar la canción entera, que es una de las favoritas en las apuestas. Si ganan es para pegarse un tiro.

Lo mejor de 2011: Escandinavia y Centro Europa

Suecia

Posiblemente, el país que se toma más en serio Eurovisión. La final nacional sueca, Melodifestival, tuvo como ganador a Eric Saade. 'Popular' es una canción pop rápida con elaborada coreografía y algunos de esos efectos escénicos que siempre gustan al público.

Noruega

Una de las favoritas en las apuestas era la candidata noruega, Stella Mwangi. Una propuesta curiosa con una cantante de origen entre noruego y keniata que interpreta parte de la canción, con aires hip-hop, en swahili. Sin embargo, la esbelta cantante nórdica se ha quedado fuera en la primera semifinal, no exenta de polémica.

Dinamarca

La canción 'New Tomorrow 'de A Friend in London es muy pegadiza. El sonido brit-pop supuso el éxito de Lena el año pasado (quizás Dinamarca debería imitar su extraño acento). Parece la típica canción que podrías escuchar en la radio y además el cantante tiene un look interesante.

Hungría

Kati Wolf es favorita en las apuestas. Tiene una gran voz, pero ¿por qué le canta a una botella de agua?

Alemania

Este país ha elegido una canción que le garantice no tener que organizar el costoso festival dos años consecutivos. Han vuelto a recurrir a Lena, que ganó la edición de 2010 con 'Satellite'. La cantante luce en esta ocasión mejor su espléndida voz y demuestra que es algo más madura. Aún así, no está entre los cinco primeros.

Lo peor de 2011: una lista interminable

Italia

Italia participa por primera vez tras su retirada en 1997 por su escaso éxito en el certamen. Otras teorías hablan de maquinaciones políticas del primer ministro Silvio Berlusconi. Este paréntesis de catorce años ha hecho que muchos se olviden de lo que es Eurovisión. Su propuesta: un número de jazz colosalmente aburrido de Raphael Gualazzi.

Francia

Canción de tintes operísticos de Amaury Vassili que merecería la pena olvidar si no fuera por el interesante detalle de que el idioma que utiliza es el corso. No creo que inspire la misma controversia que la participación de Sebastian Tellier en 2008. El hecho de la canción de Tellier fuera, aunque sólo parcialmente, en inglés, supuso tal escándalo en Francia que el asunto llegó al Parlamento. Pero Córcega es parte de Francia, por lo que quejarse no sería políticamente correcto.

España

Pasa automáticamente a la final como uno de los grandes cuatro (ahora cinco) que pagan el certamen. Una canción pésima de Lucía Pérez, que suena anticuada y cuyo clip parece rodado hace veinte años.

Estonia

Raro. Una chica canta en una mini recreación de Nueva York sobre una tal Rockefeller Street. Una calle que, efectivamente, no existe.

Finlandia

Parece un calco de la participación de Bélgica el año pasado con Tom Dice. La canción es increíblemente ñoña, hasta para Eurovisión: chico con guitarra (Paradise Oskar) canta sobre un joven cuya misión es acabar con el cambio climático.

Israel

Vuelta innecesaria de Dana International, la primera transexual en ganar Eurovisión en 1998. Ha tenido una carrera en la música relativamente fructífera y no ha perdido de vista el certamen que le supuso la fama. Su voz ya no es lo que era y 'Ding Dong' es difícil de apreciar. Cinco acompañantes vocales ahogan la voz ronca de la intérprete.

Grecia

Abochornante rap seguido de una melodía chillona interpretada por un hombre de aspecto muy desagradable. Una decepción, ya que Grecia normalmente participa con muy buenas propuestas.

Ucrania

Durante los cuatro últimos, Ucrania ha sido mi favorita, comenzando con la animada drag queenVerka Serduchka, segunda en 2007, y siguiendo con la bulliciosa irrupción en el campo de batalla de Svetlana Lobodo en 2009. 'Shady Lady' de Ani Lorak y la balada del año pasado también merecían la pena. Mejor no decir nada.

Imágenes cortesía de Pieter Van Den Berghe/ Web oficial de Eurovisión