Eurovisión: a por la canción cachonda del año

Artículo publicado el 12 de Mayo de 2007
Artículo publicado el 12 de Mayo de 2007
Inaugurado un año antes del Tratado de Roma en 1956, el Festival de la Canción de Eurovisión festeja la diversidad europea. Hoy, todos los ojos están puestos sobre Helsinki.

Máscaras de monstruos, disfraces de armaduras y hard rock. Hace un año, la banda finlandesa Lordi y sus dones teatrales conquistaron a la audiencia en Grecia así como los corazones y almas de los amantes de la música kitsch. Consiguieron el mayor número de votos (292) de los 51 años de la historia de Eurovisión. La banda proviene de Rovaniemi, capital del norte de Lapland, y ha contribuido a desarrollar una seña de identidad finlandesa muy alejada de la sauna y el Santa Claus, con su canción ganadora Hard Rock Hallelujah.

¡Cómo son los finlandeses!

Estimulados por el regreso triunfal de Lordi a su hogar en 2006, la YLE -la principal cadena emisora de Finlandia– se embarcó en una enorme campaña de preparación para el Festival de la Canción de Eurovisión, que tradicionalmente se celebra en el país ganador de la edición anterior. Con un número récord de 42 países participando, el director de este evento, Kjell Ekholm, estima que el festival de este año atraerá a más de 1.500 representantes de los medios de comunicación. Las entradas individuales nacionales e internacionales para los miles de amantes de Eurovisión y turistas se vendieron en unos veinte minutos, mientras que los paquetes de entradas para la final desaparecieron en unas dos horas y media.

La “Semana Eurovisión”, avalada por un presupuesto de 13 millones de euros, tiene a más de 270 voluntarios trabajando detrás de bastidores en Eurovisión Village en Narinka Square, que abrió el pasado 5 de mayo. El amplio programa ha contado con varios conciertos, espectáculos de karaoke, visionado de películas, cruceros por el mar, baloncesto en silla de ruedas y ¡hasta se puede cocinar un pastel de Eurovisión!

El productor ejecutivo de la YLE, Heikki Sépala, explica la motivación detrás de la creación de un evento sin precedentes que quita el aliento y que se basa en varias contradicciones dinámicas que encarnan la esencia de Finlandia. “Queremos abrazar las polaridades asociadas a nuestro país” dice en sus declaraciones en la Web: la luz frente a la oscuridad, los páramos del norte frente a las islas del sur, nuestro fuerte vínculo con la naturaleza frente a la innovación tecnológica, el semblante taciturno frente a la fuerza interior y la locura creativa, como ha ilustrado Lordi de una manera original.

Dando en la tecla

La tendencia finlandesa a equilibrar disparidades está en línea con la campaña europea por la diversidad “2007, Año Europeo de la Igualdad de Oportunidades”. Es un concepto ideado por la Comisión Europea, uno de los patrocinadores internacionales del concurso en 2007. “Nuestra meta es incrementar la conciencia sobre la discriminación y asegurarnos de que todos los residentes de Europa sean tratados con respeto”, explica Sandra Poczka, una asesora de los medios europeos.

El respeto también alcanza fuera de Europa. Ekholm había pedido prohibir la participación israelí de este año, Los Teapacks. Finalmente, como parte de la Unión Europea de Radiodifusión, la canción israelí Push the Button (“Pulsa el botón”), con letras que hacen referencia a las bombas suicidas palestinas, ha sido admitida en la competición.

A nivel local, los medios finlandeses han informado con amplitud sobre las medidas de seguridad. En una entrevista en el diario nacional Helsingin Sanomat (“Mensajes de Helsinki”), el jefe de seguridad Bjorn Akerblom admitió que “nunca antes se habían tomado tantas medidas de seguridad en Finlandia concernientes a un evento mediático”. El riesgo de cualquier amenaza grave es muy bajo, pero de cualquier manera, toda llegada al recinto será monitorizada con detectores de metal y mecanismos de Rayos-X.

¿Ópera eslovena o travestismo danés?

Los ojos de Europa estarán firmemente enfocados en el suntuoso Arena de Helsinki, que alberga la semi final y la final. El famoso actor finlandés Mikko Leppilampi, de 28 años, y la celebridad televisiva y por dos veces presentadora de este evento, Jaana Pelkonen, de 30 años, presentan un concurso plagado de espectaculares efectos luminotécnicos, con más de 300m2 de visualizadores detrás del escenario activados mediante 800 luces. Al fin y al cabo, éste es el escenario europeo definitivo para poder observar a una colorida muestra de personalidades con diferenciadas sensibilidades artísticas –la cantante eslovena Alenka Gotar, el veterano rockero balcánico Dado Topi, o la drag queen danesa DQ figuran entre los participantes oficiales del 2007.

Alenka Gotar en plena acción