Evasión fiscal : el caso LuxLeaks explicado

Artículo publicado el 14 de Diciembre de 2014
Artículo publicado el 14 de Diciembre de 2014

Entrevista con Delphine Reuter, periodista de investigación del caso LuxLeaks para el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés).

Elde noviembre de 2014, el colectivo de periodistas ICIJ reveló su investigación sobre los documentos filtrados de la agencia consultora PwC. En ella se demuestra que más de 340 multinacionales han recurrido a la evasión fiscal para pagar menos impuestos. Todo es posible gracias a las ventajosas leyes fiscales de Luxemburgo. ¿Cómo ha trabajado este colectivo? ¿Cómo funciona la evasión fiscal en Luxemburgo? ¿Cuáles son hoy en día los objetivos de este género de investigación? Cafébabel ha entrevistado a  Delphine Reuter, periodista de investigación. 

Cafébabel : ¿Cómo se formó el grupo de investigación que ha indagado sobre PWC?

Delphine Reuter : LuxLeaks cuenta cómo las multinacionales han reducido su carga fiscal gracias a la filial luxemburguesa del gabinete de auditoría y asesoramiento PricewaterhouseCoopers, y con la complicidad de las autoridades fiscales del Gran Ducado. En total, no son menos de 550 los acuerdos preparados por los empleados de PwC que se han hecho públicos gracias a LuxLeaks. En estos acuerdos, fechados desde 2002 2010, se ven envueltas más de 340 multinacionales. Cada documento detalla una evasión fiscal perteneciente a una sociedad cliente de PricewaterhouseCoopers y contiene la firma de uno de los empleados de las oficinas de tasación luxemburguesas o bien una carta de confirmación redactada por este empleado. Algunos de estos documentos ya eran muy conocidos: Cash Investigations en France 2 y la BBC ya habían hablado de ellos antes. Sin embargo, la información que contenían la mayoría de estos documentos no había sido sometida a investigación.

Los periodistas que han trabajado en el proyecto LuxLeaks han colaborado mediante el consorcio internacional de periodistas de investigación, en inglés International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ), cuya sede está en Washington D.C. Este consorcio, creado en 1997, tiene por objeto dar apoyo al periodismo de investigación por todo el mundo, en diferentes lenguas y en todos los formatos posibles. El ICIJ aúna más de 180 periodistas repartidos por unos 65 países, pero sólo algunos de ellos participan en cada uno de los proyectos desarrollados por el consorcio. Para el proyecto LuxLeaks, se trataba de alrededor de 80 periodistas emplazados en 26 países. Así, Los periodistas se han repartido el trabajo analizando cada documento relacionado con su propio país. The Gardian, Le Monde, CNBC, CBC, Le Soir, etc. han colaborado durante meses en el mayor de los secretos con tal de poder publicar al mismo tiempo los resultados de sus respectivas investigaciones. Además, han trabajado con husos horarios diferentes en distintos países y eventualmente se han ayudado mutuamente para avanzar en un proyecto.

Como se trataba de hacer público el máximo número de documentos el mismo día y en diversos países, todos los periodistas han tenido que comprender cómo analizar las 28.000 páginas de documentos disponibles o, al menos, aquellos que concerniernen a las multinacionales conocidas en los países respectivos. Los periodistas se han comunicado a través de una plataforma web común y por email teniendo acceso a los documentos online gracias a un sistema de seguridad.

Cafébabel : ¿Cuáles han sido los descubrimientos principales?

-Delphine Reuter : El hecho de haber podido analizar tantos documentos a la vez permite comprender que algunos millones de euros pasan por Luxemburgo para que luego las multinacionales puedan, a cambio, ahorralos. Algunas han incluso obtenido índices de tasación inferiores al 1% de los beneficios transitando por Luxemburgo. Para obtener un índice tan ridículamente bajo, es necesario que las multinacionales obtengan la valoración de gabinetes de abogados o, como en este caso, de gabinetes de asesoramiento. Éstos, analizan el funcionamiento de la empresa de cabo a rabo con el fin de identificar los mecanismos fiscales que permiten finalmente reducir al máximo la carga fiscal. Es la falta de entendimiento fiscal entre los países, particularmente dentro de la UE, lo que permite a las multinacionales escapar de los impuestos en varios países a la vez. A ojos de la legislación luxemburguesa, las prácticas del gabinete de  asesoramiento PwC reveladas por el proyecto Luxleaks son legales. De lo que se les acusa es de la práctica sistemática de confrontar regímenes fiscales distintos con la intención de contribuir a la optimización fiscal de una empresa. Es entonces cuando la Comisión Europea entra en juego. De hecho, es su responsabilidad asegurar que las prácticas fiscales no choquen con la legislación europea. El hecho de que esas prácticas sean legales o no, vendrá determinado después de las investigaciones llevadas a cabo por la Comisión. 

En cualquier caso, podemos citar algunos hechos apoyados por LuxLeaks: Las sociedades en cuestión, a menudo grandes multinacionales, han obtenido acuerdos fiscales con las autoridades luxemburguesas para disminuir al máximo su carga fiscal y así pagar los impuestos mínimos. Esos acuerdos secretos detallan estructuras financieras complejas, formadas por muchas sociedades establecidas en países diferentes y preparadas para favorecer un impuesto mínimo en donde dicha sociedad tiene actividades que podrían estar sujetas a la tasación. Los acuerdos son, pues, un seguro para que las multinacionales no tengan finalmente grandes impuestos que pagar ni en Luxemburgo, ni en ninguno de los países involucrados en la creación de filiales por las que transitan esos capitales. Ciertas sociedades que han pasado esos acuerdos fiscales tienen una actividad económica o financiera en Luxemburgo. No obstante, la gran mayoría de ellas sólo posee una filial, a menudo una SL o “sociedad limitada”.

Esta filial, creada con lo mínimo, se ultiliza entonces para gestionar algunas decisiones financieras tomadas por la "sociedad madre". Por ejemplo, su capital puede incrementarse para hacer transitar, en papel, varios millones de euros a través de Luxemburgo sin que haya presencia visible ni necesaria actividad económica alguna. Basta con que un estudio de abogados o una fiduciaria se ocupe del día a día de la administración de una sociedad, sin preocuparse por crear verdadero valor económico. Simplemente, con que uno de los administradores de la filial luxemburguesa detalle el aumento de capital y los cambios administrativos sobre papel, estos pasan a ser oficiales con la firma de un notario y publicados seguidamente en la gaceta oficial de Luxemburgo (el Mémorial C). La idea de LuxLeaks es que con la lectura de estos acuerdos preparados por PricewaterhouseCoopers, se pueda comprender mejor cómo las multinacionales utilizan su filial luxemburguesa para reducir, a veces algunos tantos por cien, su carga fiscal.

Cafébabel : ¿Específicamente cuál fue tu trabajo? 

Delphine Reuter : Desde junio, he estado quedado con Marina Walker del ICIJ y con varios de los investigadores que han colaborado con el proyecto LuxLeaks. Estos investigadores están repartidos por todo el mundo. Yo formaba parte de un equipo que trabajaba sobre la base de datos que particularmente ha dado lugar a la interfaz pública de búsqueda online en la página del ICIJ.

De hecho, el ICIJ puede trabajar al mismo tiempo en varios proyectos. Para cada uno de estos proyectos se forma un equipo de periodistas interesados y todos de se ponen de acuerdo para fijar una fecha de publicación. El impacto es tan grande ya que los medios crean un interés por un tema determinado en una misma fecha. Durante todo el proyecto, los periodistas y sus redactores jefe, aún en el anonimato, aceptan el hecho de no divulgar información relacionada con el proyecto a terceros. Ésto permite avanzar rápidamente en las investigaciones, a menudo complejas, que requieren muco trabajo de búsqueda, en este caso financiero.

Por un lado, estaban los periodistas que trabajaban en los artículos o reportajes para los medios respectivos. Y por el otro, estaba el equipo de investigadores con el que he trabajado peinaba a fondo los rulings y establecía las conexiones entre  ellos. Gracias al uso de programas como Google Docs, hemos podido trabajar sobre los mismos documentos y dejar comentarios que quedaban disponibles y visibles para todos los que tenían acceso a ellos. Para ello, primero hemos tenido que planificar un proceso de búsqueda, verificación y vetting (proceso de verificación), y quedábamos cuando era necesario por Skype o Google Hangouts para compartir nuestros descubrimientos o responder a las cuestiones más urgentes. Cuando hacía falta nos echábamos una mano los unos a los otros para avanzar más rapido en algunos aspectos de de la información con la que trabajábamos.

Cafébabel : ¿Qué piensas del resultado de la publicación y mediatización del informe? ¿Qué opinas de las reacciones de los gobiernos europeos, de la Comisión Europea y más en concreto de Jean-Claude Juncker? ¿Está en juego su credibilidad para la Comisión?

Delphine Reuter : Los acuerdos o tax rulings que el ICIJ y los periodistas han analizado cubren el período de tiempo que va desde 2002 a 2010, en el que Jean-Claude Juncker era primer ministro de Luxemburgo. En un país de la talla de Luxemburgo, es imposible que su primer ministro no estuviese al corriente de estas prácticas. Se trata diferenciar bién entre el hecho de que estas prácticas eran legales, puesto que esos documentos legalizaban finalmente un acuerdo fiscal entre una multinacional y una autoridad gubernamental, y entre el aspecto ético de las mismas: ¿Es eso justo? ¿Podemos continuar dejando que los países se hagan tal competencia teniendo en cuenta que forman parte de un mercado común?

Tanto ha sido el impacto internacional de la investigación, especialmente en la Unión Europea, que ha sobrepasado las expectativas del ICIJ. Eso demuestra que un tema con tan poco gancho a primera vista como es la tasación de las empresas, puede recibir la atención que se merece si los lectores, telespectadores o oyentes consiguen comprender por qué estas prácticas de optimización fiscal les conciernen y cómo éstas pueden afectar su vida cotidiana.

Una investigación aislada sobre una multinacional no podría haber desencadenado los debates que hay actualmente sobre estas prácticas fiscales. Ha sido gracias a la colaboración y al trabajo de los periodistas y de los investigadores que se han podido multipilcar los ecos surgidos de esta investigación. El éxito de la misma se traduce en el triunfo de un equipo que ha podido comprender los engranajes de una máquina compleja.