Ewa Klamt: “Europa compite con Estados Unidos para obtener trabajadores cualificados”

Artículo publicado el 12 de Enero de 2009
Artículo publicado el 12 de Enero de 2009
Las elecciones europeas se van a jugar en gran parte en el terreno de lo social y lo económico.
La eurodiputada conservadora Ewa Klamt, redactora del informe Parlamentario con el que se ratificó la directiva de la Blue Card en noviembre pasado, justifica la nueva política migratoria de Europa

A pesar del frío y las malas condiciones de la mar, en este comienzo de año han aumentado las llegadas de cayucos con inmigrantes clandestinos a las costas españolas e italianas: 77 a Canarias y 500 a Lampedusa el sábado 10 de enero. Al mismo tiempo, ciertos países de la Unión empiezan a abrir sus mercados laborales a los trabajadores rumanos y búgaros: son Grecia, Hungría, España y Portugal.

¿Cree que la Blue Card reducirá la inmigración clandestina? ¿Cómo?

La Directiva de la Blue Card es el primer paso en el campo de la migración legal que permite a los trabajadores altamente cualificados de terceros países trabajar y residir en la UE. Ahora vendrán otras directivas en este campo, como la de trabajadores temporales, la de prácticas remuneradas y transferencias de trabajadores dentro de las empresas. La inmigración ilegal solo puede frenarse si abrimos las puertas a la inmigración legal y las cerramos para aquellos que desean venir a la UE de forma ilegal. Lo cual significa que si la UE ofrece perspectivas y ofertas de empleo legal, los países de origen y tránsito de inmigrantes se unirán a nosotros en la lucha contra la inmigración clandestina.

Usted dice a menudo que la Blue Card no es la solución a largo plazo: ¿cuál sería la solución para conservar a los trabajadores cualificados en Europa?

Es que la inmigración de trabajadores muy cualificados no es la solución a largo plazo para nuestros problemas económicos y demográficos en la UE. A medio y largo plazo, los Estados miembro deben tomar más medidas en el campo del empleo, de la economía y la política familiar para responder a las necesidades del futuro y al desarrollo comunitario. La educación y formación de los ciudadanos de los Estados europeos debe seguir siendo la prioridad.

Ewa Klamt¿No cree que los trabajadores en Europa se sentirán desanimados a la hora de mejorar su formación y cualificación si al mismo tiempo traemos trabajadores cualificados de fuera?

Europa está compitiendo con los Estados Unidos, Australia y Canadá para obtener más trabajadores cualificados. En Alemania, por ejemplo, hay una demanda de 95.000 ingenieros que no puede ser satisfecha por el mercado nacional. También quiero subrayar que cada inmigrante cualificado venido de un tercer país genera una de media de 10 empleos en Europa. Dicho esto, cada Estado miembro depende asimismo de sus trabajadores nacionales para responder a sus necesidades económicas. Los trabajadores altamente cualificados de terceros países no vendrán a sustituir a los trabajadores nacionales. En el futuro, aumentará la necesidad de trabajadores cualificados. En todo caso, si no se necesitan trabajadores altamente cualificados de terceros países, al Estado miembro le basta con rechazar la solicitud de Blue Card y ya está.

¿Cómo evitar que estos fichajes de trabajadores altamente cualificados de terceros países provoque una fuga de cerebros en los países pobres?

En el Parlamento europeo hemos acordado todos que nos recomendable una política active de búsqueda de trabajadores altamente cualificados en terceros países en los sectores en los que ya tienen o podrían tener escasez de mano de obra, en particular en los sectores educativo y sanitario. Los Estados miembro deben establecer acuerdos con terceros países para poner de acuerdo las necesidades de la Unión y la de los terceros países. Los acuerdos de cooperación deben incluir normas de ética en las políticas de contratación de trabajadores, así como principios, mecanismos, guías y herramientas para facilitar la circulación de la migración temporal y para que los inmigrantes altamente cualificados puedan regrear al cabo de unos años a sus países de origen. (Fotos: Comisión europea y Parlamento europeo)