Expatriados contra papeleo: guía práctica para trabajar en el extranjero

Artículo publicado el 16 de Octubre de 2009
Artículo publicado el 16 de Octubre de 2009

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Sea cual sea la razón, mudarse al exterior puede ser una experiencia maravillosa. Sin embargo, justo al comienzo de su camino, el feliz expatriado se encuentra con un difícil escollo que lo aguarda: la burocracia. Consejos

No importa cuán común sea este consejo, recaba tanta información como puedas acerca del país donde vas a mudarte antes de partir. Lo imprescindible incluye información sobre impuestos, servicios de salud y servicios sociales. Para preparar el encuentro con una nueva cultura, no olvides averiguar qué lugares vale la pena visitar, qué puedes comer y cuándo son los días de fiesta nacionales. Si tienes tiempo suficiente, aprende el idioma que se habla en ese país. Un conocimiento básico del mismo hará más fácil tu vida diaria y puede ser una gran ventaja cuando tramites todas las formalidades administrativas. 

Piensa en EURES

Eures (El Portal de movilidad laboral europea) contiene un montón de información sobre los mercados laborales en distintos países. Puedes comprobar las ofertas de trabajo, crear tu cuenta y enviar tu currículum por Internet. Después de completar una práctica profesional en Alemania, que encontró gracias a este sitio web, Thomas encontró con facilidad un trabajo en una compañía consultora. Como le agradó, decidió quedarse en la ciudad de Ulm por algunos años más. “Después de un par de meses en Alemania, ya sabía qué compañías necesitaban graduados universitarios como yo”, dice el joven francés de 28 años. También le ayudó tener un buen manejo del idioma alemán. Recuerda que, como solicitante de empleo en los países de la UE, tienes los mismos derechos que sus ciudadanos. Sin embargo, si vienes de uno de los nuevos países de la UE, existen todavía algunas restricciones de permisos de trabajo en algunos países y para algunas profesiones, que serán abolidas en el año 2012.

(gadl/flickr)

Delphine, compatriota de Thomas, partió para Alemania a la edad de 26 años. Pasó diez años trabajando como profesora de francés en la escuela europea en Berlín. Pero vino a Alemania en busca de trabajo sin ningún conocimiento del idioma alemán, lo que le causó muchos problemas desde el comienzo. Ella afirma que sin la ayuda de sus amigos que hablaban alemán, no habría podido salir adelante. “Los empleados de las oficinas solo hablan alemán, todos los formularios y documentos que hay que rellenar están en alemán también”. Después de algún tiempo, empezó a trabajar como niñera y al mismo tiempo daba clases individuales de francés y literatura. “Bastó con preguntarle a algunos amigos y echar un vistazo a los anuncios del periódico local”, recuerda. “Cuando quedó vacante el puesto de profesor de francés en la escuela europea, a la cual algunos de mis estudiantes acudían, sus padres propusieron mi candidatura a su director”. 

Otros a menudo buscan un trabajo “para empezar” cerca de las atracciones turísticas. Las personas que hablan varios idiomas extranjeros, y no necesariamente el idioma del país, son en general muy solicitadas. Imprime algunas copias de tu CV y recorre restaurantes y negocios de suvenires. Si tu casa está cerca del aeropuerto, también puedes encontrar algo allí. 

Que la burocracia no pueda contigo 

(mondayne/flickr)Los trámites son la norma para poder establecerse en otro país de la UE. “La administración en tu propio país es, en general, muy complicada, pero en un país extranjero podemos sentirnos como personajes kafkianos”, admite Delphine. Su consejo es ser muy pacientes y tener todos los documentos listos con anticipación. Los más importantes son el pasaporte y/o documento de identidad, el certificado de nacimiento, como así también el de matrimonio, certificado de diploma o título y documentos que confirmen tus cualificaciones profesionales, además del permiso de conducir (si fuese relevante). También la tarjeta sanitaria europea es importante. Esta te da derecho a usar los beneficios del servicio médico en los países de la UE además del tuyo propio, por lo tanto es conveniente conseguirlo antes de mudarte. Dependiendo del país y la razón de tu viaje, la validez de cada uno de estos documentos varía. Es una buena idea hacerse con varias copias de cada uno y, en algunos casos, con una traducción certificada (lo cual cuesta algo caro). No olvides tomarte algunas fotos de pasaporte, siempre van a ser necesarias para los documentos. Si estás planeando quedarte en uno de los países de la UE por más de tres meses, tienes que registrarte en una oficina que se ocupa de temas de extranjeros, para recibir un permiso de residencia. Allí te darán más información. No es obligatorio tenerlo para todos los países de la UE, pero pueden requerirlo para cumplimentar trámites básicos tales como abrir una cuenta bancaria o comprar un auto. 

El tiempo de espera también varía según el país. En ciudades con gran afluencia de inmigrantes, algunas veces no tienes otra alternativa que luchar por tus derechos. Charlotte se mudó de Rusia a Francia para casarse con su amado, y reconoce que esta fue la única forma de poder quedarse en el país galo. El estar casada con un francés le dio el derecho a una visa del tipo ‘D’ (de largo plazo), que le permite vivir en Francia de forma permanente. Solicitar una visa es una tarea bastante difícil en la práctica: esperar durante horas en una embajada solo para conseguir un número, la imposibilidad constante de comunicarse por teléfono con la embajada así como también el adelantarse a otros y el abrirse camino a codazos en los pasillos. ‘Tenía la impresión de estar en una jungla, donde no había piedad y no estaba vigente ningún derecho”. Es más, a pesar de todo este esfuerzo, a menudo uno se entera de que, después de dos meses, su expediente todavía está en la misma oficina y ni siquiera ha sido tocado. Desde esta perspectiva, los ciudadanos de la UE lo tienen mucho más fácil, después de todo.

La historia del permiso de conducir es parecida. Contra la opinión general, no es obligatorio cambiar una licencia de conductor emitida en otro país de la UE. Su periodo de validez es el mismo que para los documentos emitidos en el país en el cual vas a instalarte. Sin embargo, si lo deseas, puedes cambiar tu documento por una licencia de conductor de tu país de destino. Puedes encontrar información adicional aquí. 

Aprovecha la experiencia de otros

Una vez conozcas el idioma, el apoyo es otro aspecto muy importante que te conducirá hacia el éxito. Las sociedades de expatriados son activas, abiertas y dispuestas a ayudar. En numerosos portales y foros tales como: expat-blog.com, expatriates.com o expatica.com, encontrarás información y consejo sobre cada tema que te interese- hasta podrías encontrar nuevos amigos. La red social Facebook también es un portal para encontrar muchos grupos de expatriados y viajeros.