Exposición: Lás imágenes de la cólera

Artículo publicado el 22 de Mayo de 2008
Artículo publicado el 22 de Mayo de 2008

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A partir del 12 de mayo, comienza en Madrid la gira europea de la exposición Médicos del Mundo 34 imágenes contra el olvido, que reabre el debate sobre las crisis humanitarias olvidadas por la sociedad. Edificante y necesario.

Médicos del Mundo vuelve a su misión original: testimoniar las crisis humanitarias olvidadas a partir de material fotográfico rechazado por la prensa porque no entra en la actualidad” explica Noëlle Rodembourg, responsable de comunicación de una oenegé belga. Crisis duraderas y, sin embargo, ignoradas por la mayoría de la población: Mongolia, Liberia, Níger, Uganda e incluso Francia, donde se aborda la situación del pueblo gitano. Sí, también en Francia existen poblados chabolistas.

La exposición 34 imágenes contra el olvido tuvo 35.000 visitantes en Bélgica en marzo de este año, antes de llegar a España, la segunda etapa de su gira europea 2008. “Los reporteros gráficos han participado activamente en la exposición, ofreciendo sus testimonio”, continúa Noëlle Rodembourg.

Una persona tras el objetivo

Darle tiempo al espectador para que pueda sentir las cosas, crear una verdadera proximidad entre el público y las víctimas. En la era digital de la sobreinformación, se invita al visitante a entrar en una gran sala oscura. Aquí el fotógrafo se toma su tiempo para revelar las fotografías y, el espectador, puede tomarse su tiempo para impregnarse por la imagen. Cada diapositiva va acompañada de un comentario realizado por el mismo fotógrafo, que relata su experiencia personal, dividido entre la profesionalidad del técnico y la sensibilidad del ser humano.

Sus comentarios son necesarios para la compresión de una diapositiva que, a primera vista, podría parecer impersonal, tal y como afirma Norbert Musset, un visitante de esta exposición: “Estamos expuestos continuamente a imágenes que pueden terminar por parecer vacías de sentido, por eso los comentarios adjuntos son imprescindibles, pues nos hacen detenernos en la fotografía el tiempo necesario para comprenderla mejor”.

Un tsunami que se vende bien

Imágenes, emociones: el contraste entre el sentimiento de revuelta frente a la miseria humana y la sensación de impotencia desestabilizan a un visitante conmocionado, azorado por un sentimiento de rebelión ante la pasividad política y la visión parcial de la información mediática. Si la ayuda que Francia envió a las víctimas del tsunami de diciembre de 2004 se elevó a 60 millones de euros, el seísmo ocurrido en Pakistán 10 meses más tarde, apenas logró reunir 50 millones de euros a nivel internacional, pese a ser igualmente desastroso; 10 millones de euros menos que la cantidad que solo Francia logró recaudar para el tsunami... En Pakistán no había turistas ni imágenes.

En los periódicos

La relación prensa-público está en juego. Los periódicos son tributarios de sus lectores, por lo que el tema que más "vende" recibe un trato prioritario. Paradójicamente, cuanto más sustanciosos son los beneficios obtenidos de las ventas, más medios materiales y humanos tendrá el periódico para ofrecer al lector una mejor cobertura de toda la actualidad y, por tanto, también de las crisis humanitarias.

Hambre, sufrimiento, miedo, impotencia. Es fácil atribuir estas nociones a cualquier crisis humanitaria y depende del periodista evitar la banalización. “La prensa ha incurrido en esta contradicción. La actualidad se nos impone antes de que lleguemos al lugar y debemos luchar por la permanencia, resistir descifrando los acontecimientos que los lectores (ya informados de su existencia) esperan ver tratados impacientes en nuestro periódico. Al mismo tiempo, es preciso resistir a esta dictadura de la información que intenta imponerse. Somos víctimas de la debilidad de nuestros medios”, afirma al respecto Pierre Laurent, director del periódico comunista L’Humanité.