Extremismo de derechas: echar más leña al fuego entre Hungría y Eslovaquia

Artículo publicado el 24 de Agosto de 2009
Artículo publicado el 24 de Agosto de 2009

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Cabezas rapadas, coches que dificultan la entrada en dirección Eslovaquia, banderas húngaras, consignas anti-Eslovaquia en carteles, gran despliegue policial… Este particular escenario es el que domina la libre frontera Schengen entre Eslovaquia y Hungría.
Ahora, la prohibición de la entrada del presidente de Hungría, Lázsló Sólyom, a la ciudad eslovaca de Komárno, de fuerte población húngara, no parece sino agravar la situación...

¡Bienvenidos a Slotakia!

©helix84/wikipediaMiembros del movimiento húngaro de extrema derecha Jobbik y la guardia paramilitar húngara se enfrentan a Eslovaquia y calientan el ya de por sí candente conflicto, presente desde hace meses, entre los países vecinos, ambos miembros de la UE y de la OTAN. Con “¡bienvenidos a Slotakia!” se burlan haciendo un juego de palabras con Eslovaquia y Slota, jefe del partido de extrema derecha Partido Nacional Eslovaco en el gobierno, conocido por calentar más el ambiente bajo los efectos del alcohol con sus ataques verbales contra Hungría. En vista de las escenas de la frontera, Slota está echando más leña al fuego, tal y como era de esperar, y exige la ruptura de las relaciones diplomáticas con Budapest.

Esta nueva escalada empezó con una dura intervención de la policía eslovaca contra unos hooligans que intentaron llevar al campo sus pasiones nacionales en el primer partido de la liga en Dunajska Streda, centro de la minoría húngara en Eslovaquia. La policía actuó entonces contra los derechistas húngaros desplazados hasta la zona, lo que puso en alerta al gobierno de Budapest. A día de hoy siguen exigiendo una justificación a la actuación de la policía, a pesar de que las imágenes del estadio eran bastante explícitas, argumento que esgrimen los eslovacos para no dar explicaciones. Como consecuencia de esta acción policial, muchos extremistas húngaros se congregaron durante días frente a la embajada eslovaca en Budapest, donde quemaron banderas eslovacas.

El Tratado de Trianon... ¿Anticuado?

Cada vez se escuchan más voces que piden la revisión del Tratado de Trianon, por el cual Hungría tuvo que ceder en 1920 una gran parte de su territorio a Eslovaquia. Con esto están de acuerdo también miembros de la guardia húngara, que el pasado fin de semana se reunieron en la frontera triple entre Eslovaquia, Hungría y Ucrania para conmemorar los primeros arbitrajes de Viena de 1938, a partir de los cuales Eslovaquia tuvo que devolver a Hungría una gran parte de sus territorios del sur y del este. La policía eslovaca intervino también aquí y detuvo a una docena de húngaros. Hasta entonces, los políticos han hecho lo propio para aumentar la tensión de la crisis. El primer ministro eslovaco, Rober Fico, habló de una gran amenaza de la soberanía eslovaca. Bratislava reprochó al líder húngaro el hecho de no poder controlar a los extremistas ni en su propio territorio. Por el contrario, Budapest señala con el dedo a sus vecinos del norte. Opina que el extremismo en Eslovaquia es cada vez más peligroso al tener al partido de Slota en el gobierno.

La UE planea tomar cartas en el asunto para ejercer de mediadora

Ahora, por primera vez, la UE ha intervenido en el conflicto. Un portavoz de la Comisión Europea declaró estar preocupado a causa del empeoramiento de las relaciones entre los dos países miembro de la Unión. Varios políticos checos, entre ellos el ministro de Asuntos Exteriores Karl Fürst Schwarzenberg y el jefe de la oposición democristiana Jiri Paroubek, se han ofrecido a actuar como intermediarios. La República Checa podría atajar el problema como pronto en enero, mes en el que empieza su presidencia de la Unión Europea.

Sin embargo, puede que aún no sea demasiado tarde para parar el conflicto: tal y como se rumoreaba en Budapest, el primer ministro Fico y su homólogo húngaro Ferenc Gyurcsány han organizado un encuentro para este sábado en la ciudad eslovaca fronteriza de Komarno. La prensa espera al respecto una "declaración pública" que haga entrar en razón a los políticos.

Artículo publicado por primera vez el 11 de noviembre de 2008