Fake Oddity: "Francia no debe juzgar la historia de los demás"

Artículo publicado el 16 de Junio de 2009
Artículo publicado el 16 de Junio de 2009
El encuentro es en Gambetta, a pocos pasos de la Guillotière, la medina de Lyon, antiguo lugar de llegada de mercaderes y viajeros. Aquí me encuentro con Fred y Faik, o el alma rítmica y melódica de los Fake Oddity, un emergente grupo de rock de Lyon. Los entrevisto con ocasión del comienzo, en julio, de la estación cultural turca en Francia

Los Fake Oddity nacen del encuentro de la unión de Faik, estudiante turco llegado a Francia en septiembre de 2001, y Antoine, guitarrista francés. "Queríamos formar un grupo", nos cuenta Fred, "y después encontraron a Tom, el bajista, y a mí a través de unos anuncios. Era octubre del 2002". La banda se forma así, con el nombre de Ascolein, proponiendo un repertorio de versiones de los Radiohead, de los Pixies, de los Strokes pero también de grupos y cantantes de los años sesenta y setenta, como The Doors o David Bowie. "Durante los primeros dos años" recuerda Faik, "hacíamos solo versiones, y después decidimos tomárnoslo en serio y cambiamos de nombre", así nació Fake Oddity, de la unión de Fake Plastic Tree de los Radiohead y de Space Oddity del Duque (David Bowie)". 

Este encuentro es también el encuentro de dos países, la Francia de Fred y la Turquía de Faik, una Turquía que este último ha hecho conocer a los demás miembros del grupo gracias a las vacaciones (la primera vez en 2003) y a una experiencia única y envidiable: la grabación del último álbum, Runfast, en los importantes estudios Imag de Estambul, a principios del 2007, seguida de una mini-gira en locales de Estambul. De aquella experiencia, una cosa ha quedado en la mente de Fred: "Me ha sorprendido el Pulp, sobre cuyas paredes estaban las fotos de un cantante de rock y de un grupo de música tradicional. Es un ejemplo de este país. El mismo público podía escuchar, indistintamente, los dos tipos de música".

Aprovechando la estación cultural turca en Francia

(Foto: AG)Después de más de un año de postproducción, mezcla y masterización, Runfast ha salido en Francia obteniendo críticas positivas y ocupando al grupo en una serie de conciertos en las principales ciudades francesas. Mientras tanto, sus pensamientos se concentran en un proyecto, la Estación Cultural turca en Francia: "Cuando Lyon era candidata a convertirse en la Capital Europea de la Cultura en el 2013, decidimos apoyar a la organización porque conocemos a muchas personas", explica Fred. "Sugerimos intercambios culturales de grupos musicales entre Lyon y Estambul, pero cuando supimos que se celebraría la Estación cultural turca, contactamos con CultureFrance para proponerle iniciativas".

Así ha comenzado una odisea a la búsqueda de patrocinadores, asociaciones institucionales o privadas, para dar vida a sus ideas: " Realizaremos conciertos gratuitos de grupos turcos, quizás acompañados de muestras de artistas y pintores también turcos, en un ambiente decorado típicamente turca", ilustra el cantante. Pero los adolescentes y los jóvenes no son el único público objetivo de sus iniciativas: "Queremos involucrar a un público más amplio. Programaremos animaciones para niños y sus padres durante las jornadas de la estación, en los márgenes de río Ródano", dice Fred, "con cuentacuentos y narradores de relatos turcos y de historias de romancero". Faik asiente con la cabeza y abre los ojos sonriendo.

Para él, los mosaicos culturales son naturales: "los llevo en la sangre", afirma. "Vengo de una familia muy 'multinacional', muy abierta". Su padre es albanés, su madre mitad italiana: su abuela materna pertenecía a una familia levantina de armadores venecianos asentada en Estambul. Al inicio de la entrevista precisa:"no queremos recaer en una 'cosa' politizada, queremos unir las culturas", aunque, precisa Faik, "Francia no debe juzgar la historia de los demás". Le hace eco inmediatamente Fred: "Cuando hablamos con los alemanes, en el fondo, no les hacemos reproches por su Historia". Faik ha sobrepasado diversas fronteras ideológicas, como aquella tan discutida con los armenios: "mi jefe es de origen armenio, así como un grupo de chicos con los que he tocado, sin hablar nunca de Historia y sin tener nunca peleas". Ahora tenemos el reto de hacer que los franceses aprecien Turquía, penalizada por la 'mediatización negativa'", explica el cantante. "Después de la Estación Cultural Turca de Francia las cosas cambiarán".

No somos un modelo a seguir

"No nos sentimos un ejemplo de integración en sentido moral, no somos un modelo a seguir. Somos un ejemplo y un modelo entre los muchos que hay de integración con éxito y del potencial de los intercambios culturales", afirma Faik con modestia. "El hecho es que estamos todos juntos: no seríamos nada sin Faik y él no sería nada sin nosotros", continúa Fred. Para ellos, el tema de las relaciones entre Francia y Turquía "es algo que nos interesa particularmente y en lo que nos implicamos. Casualidades de la vida han hecho que invirtiéramos mucho en este proyecto", concluye Fred.