Feria del libro: Israel en el punto de mira

Artículo publicado el 14 de Mayo de 2008
Artículo publicado el 14 de Mayo de 2008
La decisión de contar con Estado hebreo y su cultura como invitado de honor en los encuentros literarios de Turín y París ha tenido el mismo efecto en las dos ciudades: el boicot.

Pasados sesenta años de la declaración de independencia de Israel, la polémica continúa. ¿Es discutible su política o se basa en su derecho a la existencia? Preguntas que Europa se hace desde siempre y que se materializan en cada ocasión de una forma distinta.

La polémica, esta vez, surge de la decisión de la Feria del Libro de Turín (del 8 al 12 de mayo) de contar con Israel como invitado de honor. Para los organizadores de la de la Feria el invitado representa la cultura del Estado hebreo, para los que se oponen a esta idea, se trata de una excusa para celebrar el aniversario de su creación. Desde este punto de vista, es inconcebible no tener en consideración el hecho de que “en Israel continúan los asesinatos cotidianos y las violaciones de derechos humanos. Pedimos que se le haga la misma invitación a las autoridades palestinas”. Comentó Vincenzo Chieppa, secretario provincial de los Comunistas Italianos, en enero de 2008, cuando se inició esta polémica. La idea ha tenido éxito: la Liga de los escritores jordanos, de Amán, ha invitado al boicot. En Italia, se han pronunciado al respecto representantes de la llamada izquierda radical, del centro social y de personalidades como el filósofo Gianni Vattimo.

Los organizadores de la Feria, Ernesto Ferrero y Rolando Picchioni, han mostrado su disposición a invitar a escritores árabe-palestinos pero, aún así, se ha organizado una asamblea pro libertad de Palestina, que estará presente, con manifestaciones y otras actividades, en la llamada Feria de Lignotto, nombre del palacio donde se celebraba el evento.

Otra opinión es la del intelectual musulmán Tariq Ramadan, cuya autoridad es discutida a menudo: “El boicot es el medio con el cual los defensores de los derechos de los palestinos hacen sentir sus voces frente a la celebración de un Estado que es la ruina de otro. (...) La elección de festejar el Estado de Israel refleja el posicionamiento político de Europa: se festeja Israel alimentando la confusión entre crítica política y antisemitismo”.

Irene Cassarino, flickrLa polémica ha crecido tanto que el Presidente de la República, Giorgio Napolitano, inaugurará, por primera vez de forma oficial, la Feria del Libro de Turín.

Turín igual que París. En todas partes cuecen habas

Si la polémica en Italia comenzó en el mes de enero, anticipándose a la celebración del evento en mayo, al otro lado de los Alpes no se quedan atrás. La capital francesa celebró su Salon du Livre anual del 14 al 19 de marzo, donde Israel fue también invitado de honor. Entre los invitados se encontraban Amos Oz,David Grossmann y Abraham Yehoshua, entre otros. “¿Por qué solo escritores en hebreo?”, continuaba la polémica. El árabe es también una lengua oficial de Israel, y gran parte de la población habla ruso. “¿Y los palestinos?” Si bien los organizadores no habían especificado la intención de celebrar el aniversario del Estado hebreo, la intención de las autoridades de Jerusalén era esta, cuando propusieron participar en ambos eventos literarios. Al boicot parisino se sumaron Líbano, Irán, Arabia Saudí, la unión de escritores palestinos y los escritores argelinos, marroquíes y egipcios. La Feria no se terminó sin tensión: el 16 de mayo, un falso aviso de bomba provocó la evacuación del recinto donde se celebrara el salón del libro.

Amos Oz, en las páginas de La Stampa, al ser preguntado por el boicot a la Feria respondió: “La única regla de la literatura es la comunicación. La literatura es el diálogo por antonomasia: de los escritores con el mundo”.

En cualquier caso, la confusión entre política y cultura (con la invitación de Israel justamente en su 60 aniversario) y entre antisionismo y antisemitismo, en el lenguaje y la simbología escogida, son a la vez síntomas y consecuencias del mismo problema.