Festival Intramurs: Descubrir Valencia a través del arte urbano

Artículo publicado el 30 de Octubre de 2015
Artículo publicado el 30 de Octubre de 2015

No es el barrio más turístico de la ciudad, pero esconde lugares únicos. Algo se está tejiendo en Valencia: Una red de festivales urbanos autogestionados por los vecinos de la ciudad. Intramurs, en el barrio de El Carmen, apuesta por impulsar el arte en el espacio público y mostrar todo el potencial que se encuentra entre los muros.

Es una callejuela estrecha, perdida en pleno corazón del barrio de El Carmen de Valencia. Ni bares, ni comercios, ni gente paseando. Aparentemente no hay nada interesante que descubrir, pero el número 19 de la calle Mare Vella esconde un verdadero tesoro apenas conocido: La Casa Taller March. Aquí han vivido y trabajado durante más de cien años cuatro generaciones de la familia. Datado de finales del siglo XVIII, el bisabuelo de Pepe March trabajaba orfebrería e imaginería religiosa en madera y en bronce, mientras que ahora Pepe se dedica a crear joyas con esmalte sobre metal.

Un lugar del que solo unos pocos conocen su existencia, a pesar de que al cruzar su puerta, comienza un viaje al pasado en el que el patrimonio artístico de la ciudad de Valencia tiene el papel protagonista. Bustos, esculturas, columnas, cerámicas, esmaltes y joyas perfectamente conservadas durante más de un siglo están expuestas en el taller donde la familia March les dio forma. 

Varios patios interiores repletos de arte que actualmente se encuentran en peligro, debido a un proyecto urbanístico municipal que prevé la demolición de parte del taller para construir una plaza en su lugar. Hay restos de la antigua muralla islámica de Valencia tras la casa de Pepe March, quien denuncia la incoherencia de este proyecto subvencionado por el Programa Europeo “Restauro”. Precisamente, uno de los principales objetivos del programa es mantener y fomentar las actividades comerciales y tradicionales de los centros históricos de las ciudades de Europa

Llegar a este taller y poder conocer su historia no es fácil, pero iniciativas como la de CaminArt o la de Intramurs, festival per l’art a València permiten revitalizar y dar a conocer los espacios más recónditos de El Carmen. “Es una forma alternativa de hacer turismo cultural y de patrimonio, el que nos interesa en este barrio”, destaca March.

Como este, más de una veintena de talleres colabora con Intramurs para acercar la tradición artesana a todo curioso y visitante que se pasee por las calles de Ciutat Vella. Además, el festival, que potencia el arte urbano en el espacio público, tampoco descuida las galerías. De hecho, cuenta con la participación exclusiva de las galerías de LaVAC, que ofrecen numerosas exposiciones.

Intramurs nace con la idea de revitalizar culturalmente el barrio, explica Salvia Ferrer, su directora. “Queremos mostrar el gran potencial artístico y la creatividad que se esconde entre los muros”, señala, así como “potenciar a nivel cultural, económico, inmobiliario y turístico el barrio de El Carmen, gracias a la participación de vecinos, talleres, galerías, pequeños comercios y bares”.

Se respira un ambiente festivo durante los diez días de celebración de Intramurs, que pone fin a su programación el próximo 1 de noviembre. Diez días cargados de arte de acción, performances, conciertos, recitales de poesía, talleres, proyecciones audiovisuales, teatro, danza, moda y conferencias; alrededor de 400 actividades gracias a más de 300 artistas, muchos de ellos internacionales. Todo ello con la intención de reaprovechar el espacio público y de acercar el arte a la calle. De ahí que este año sea Holanda el país invitado al festival, como ejemplo de arte público. 

Un solar abandonado se convierte en una sala de conciertos, una pasarela de moda o el espacio ideal para un recital de poesía. Una fachada se transforma en un enorme mural. Una plaza, en un escenario de teatro. Y las calles se llenan de música y de gente. “Para un turista, venir al centro histórico de Valencia y encontrarse con Intramurs supone conocer el barrio desde un punto de vista totalmente diferente”, destaca Ferrer.

De hecho, gracias al festival se ha realizado por primera vez en 70 años en la Plaza de la Virgen la primera instalación artística no religiosa. Se trata de la obra ‘Ejercicios para crecer’, de la artista holandesa afincada en Valencia Monique Bastiaans. Un campo de 4.200 espigas de cebada de arcilla, modeladas por quienes se han pasado por la plaza para colaborar en la obra. “Por eso es una forma de acercar el arte a la gente más allá de museos y galerías”, explica Bastiaans. Inspirada en el pasado árabe tanto de la Plaza de la Virgen como de La Alhambra de Granada, las espigas dan forma a una celosía, uno de los motivos decorativos más característicos del arte islámico. Los ciudadanos, convertidos en copartícipes, podrán pasearse por el campo de cebada convertido en celosía hasta el 8 de noviembre.

Valencia ofrece así a sus visitantes una forma distinta de conocerla, gracias a una decena de festivales urbanos nacidos en manos de los vecinos de los barrios de la ciudad. A Intramurs hay que añadir Benimaclet ConFusión, MUV!, Distrito 008, Ciutat Vella Oberta, Cabanyal Íntim, Russafa Escènica y otras iniciativas que pretenden revalorizar y revitalizar Valencia sin apenas presupuesto. Y todo por amor al arte.