#ffbcn: La fábrica de las 'start-up' de Barcelona

Artículo publicado el 15 de Octubre de 2014
Artículo publicado el 15 de Octubre de 2014

El 17 de septiembre se celebró el acto final de fàbrica futur barcelona (#ffbcn), una iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona y la Obra Social “La Caixa” que pone el punto de mira en el futuro, incentivando diez proyectos de futuro de diez jóvenes emprendedores en diez ámbitos distintos. Hablamos con Bibiana Ballbé, comisaria de #ffbcn, y con tres de los participantes en #ffbcn.

fàbrica futur barcelona #ffbcn - Josep Gutiérrez

"En un mundo donde todo cambia y cambia tan rápido, donde la tecnología digital hace que lo repensemos todo, es obligatorio mirar hacia el futuro, no pensar en ello es rendirse a lo que pase". Así es como la periodista Bibiana Ballbé defiende la actitud proactiva que ha encabezado como comisaria de fàbrica futur barcelona (#ffbcn), una iniciativa que incentiva la creatividad, el emprendimiento y la innovación desde Barcelona, impulsando proyectos que dibujan el futuro de distintas disciplinas y ámbitos del conocimiento.

Los jóvenes que participaron en #ffbcn tienen en común un perfil emprendedor e innovador, que a menudo es más reconocido al otro lado del Atlántico. Según Ballbé, en Europa "tenemos que aprender de Estados Unidos, allí todos se lo creen, todos lo defienden, allí todo el mundo es un emprendedor nato, aquí nos falta esa cultura", afirma. 

Superar la barrera entre lo físico y lo digital

Para Jordi Valls, uno de los jóvenes participantes en #ffbcn, en Europa hay carencias para los emprendedores a nivel institucional, pero destaca que "como un conjunto de culturas o ciudades cada vez pasan más cosas, nos retroalimentamos y esto nos hace muy potentes". Para él, Londres es conocido entre los emprendedores como el punto financiero de Europa mientras que Berlín es un foco cultural y de tendencias. ¿Barcelona? La ciudad es, según Valls, un foco de diseño y creatividad. "Podemos ser todavía más importantes a nivel de tecnologías móviles e innovación, esto mezclado con diseño es muy potente", asegura. Su proyecto gira entorno a las relaciones personales. Su idea consiste en sumarle a las relaciones personales físicas (quedar con amigos, visitar a la família, etc.) todo el potencial de las relaciones personales digitales (redes sociales, mensajería instantánea, etc.) para gestionar las primeras de forma eficiente. Los tecnófobos no deben temer su idea: "aunque parezca muy tecnológico, el objetivo es muy humano: mejorar tu vida en términos de relaciones personales, que seas consciente de con quien quedas y puedas hacer algo que de otra manera sería imposible recordar o gestionar".

Un trampolín para creadores y estudiantes

El proyecto del productor audiovisual Bernat Saumell para #ffbcn tiene como objetivo conectar empresas y profesionales del sector artístico entre ellas y con su público. Esta idea, centrada en el cine aunque abierta a otras disciplinas artísticas, se nutre de las estrategias de marketing que se llevan a cabo en Estados Unidos, dónde gastan millones en campañas para generar interés en el espectador. "Si tu no generas una necesidad en el público, el público no consume ese producto", afirma Saumell que, al mismo tiempo, reconoce que en Europa se valora otro tipo de cine y que no se puede equiparar a la industria americana "porque somos menos gente, no es un país de 400 millones de personas, tan bien agrupado y con un mismo idioma". Saumell asegura que Internet es un aliado del cine, ya que permitirá "que la distribución internacional sea más fácil y que Europa sea más bloque", uno de los objetivos del futuro del cine, según él.

Otro de los proyectos de #ffbcn es el de Carmina Solà, que quiere fomentar la cultura de prácticas entre estudiantes y empresas, haciendo más accesibles y amenos los procesos de selección a través de la gamificación. Ella habla desde la experiencia, ya que con 18 años dedicó un año a hacer prácticas en empresas de Estados Unidos, Alemania y Bélgica. Solà asegura que en el extranjero "ven las prácticas como algo normal durante los estudios e incluso antes" mientras que en España "tienen que esperar hasta tercero o cuarto de carrera para empezarlas", explica. Se trata, según ella, de un cambio de mentalidad, ya que "se ven las prácticas como precariedad laboral, los becarios son los pobres que están allí haciendo el trabajo que nadie quiere hacer", dice. Ella ve las prácticas como un preacceso a la empresa y en ese sentido se refiere a modelos de prácticas que existen en Alemania o Francia, donde las empresas ofrecen becas en que los estudiantes combinan los estudios en la universidad con prácticas en distintos departamentos de las empresas, que financian parte de los estudios a cambio del compromiso del estudiante de trabajar para la compañía durante un período determinado de tiempo, una vez haya terminado sus estudios. "Básicamente empiezas la universidad ya teniendo trabajo para cuándo te gradúas", concluye Solà. 

Un reportaje de Oriol Salvador (Texto), Josep Gutierrez (Vídeo) e Isabel Val (Fotografía). 

Para más información sobre fábrica futur barcelona (#ffbcn): ffbcn.bcn.cat