Florin Cioaba: “La UE es una nueva esperanza para los gitanos”

Artículo publicado el 1 de Febrero de 2007
Artículo publicado el 1 de Febrero de 2007
Florin Cioaba se ha autoproclamado rey de los gitanos. Desde los suburbios de Sibiu, se esfuerza en unir a la población gitana y representarlos políticamente.

12 millones de gitanos residen en Europa. La entrada de Bulgaria y Rumania en enero de 2007 debería darles más poder en Bruselas. Tal es el deseo de Florin Cioaba, el rey de los gitanos.

Florin Cioaba, ¿cómo se ha convertido usted en el rey de los gitanos?

La familia Cioaba ha estado a la cabeza del pueblo gitano rumano desde hace varías generaciones. En los sesenta, Ion Cioaba, mi padre, trató de integrar a los gitanos en la sociedad, tanto a nivel nacional como internacional. No es sino hasta los noventa cuando los gitanos han empezado a extresar su deseo de tener un representante que defienda sus derechos: mi padre, conocido por el sobrenombre de Boulibacha [Patriarca], fue coronado “rey”. A su muerte en 1997, heredé el título de “rey internacional de los gitanos”.

¿Qué puede aportar al pueblo gitano la entrada de Rumania en la UE?

Desde el año 2000, la Unión ha comenzado a cambiar el destino de los gitanos de Europa. Desde 2004, tenemos el Foro Europeo de los Gitanos y las gentes del camino, una especie de parlamento del que formo parte como vicepresidente de la Unión Romaní. Para mí, la UE encarna una nueva vía y una nueva esperanza.

¿En qué temas los gitanos necesitan más ayuda?

Aunque ningún Estado europeo tenga legislaciones discriminatorias contra los gitanos, el hecho es que estamos siendo aún discriminados, sobre todoa nivel dde política local. El último informe realizado por la UE demuestra que la discriminación muestra tendencia a acentuarse. Lo que más me preocupa es el acceso a los productos de higiene y medicamentos y a la vivienda. Son los temas más urgentes.

¿Cuáles son vuestras rreivindicaciones concretas?

Cada país europeo sigue su propia estrategia. En Rumania, se han tomado medidas: en ciestas escuelas de primaria y en una de las universidades de Bucarest, se enseña la lengua romaní. Muy a menudo, los programas propuestos por Bruselas no se llevan a la práctica porque la mayoría de la poblacion está en contra. La mayoría de los rumanos piensa que nuestras costumbres no son compatibles con las de un país moderno, miembro de la UE. Como por ejemplo la que autoriza el matrimoniio entre jóvenes menores.

Nuestras tradiciones existen desde hace siglos y, comparado con nuestra Historia, ¡la Unión Europea es una jovencita! Hoy que estrenamos un nuevo siglo nos queda claro que ciertas cosas deben evolucionar. En este punto estoy de acuerdo. Sin embargo, los cambios no deben llevarse de manera forzada o mediante la presión policial. En relación con el matrimonio de menores, se han lanzado muchas campañas de sensibilización y muchos gitanos han comprendido que no es bueno casar a los críos tan jóvenes.

Usted mismo, ha debido responder ante el parlamento europeo por haber casado a su hija Ana Maria a sus 13 años de edad.

Mi caso es un poco más complejo. La BBC ha mentido al afirmar que mo hija se casó forzada tras sufrir golpes y amenazas. Y cuando la baronesa Emma Nicholson [eurodiputada y todo un referente ético para los rumanos] acudió en ayuda de mi hija, hizo muy bien. Estaba en su papel. Dicho esto, cuando le expliqué que para los gitanos es una tradición secular casarse muy joven, comprendió mi punto de vista. Mi fue separada de su prometido, y cuando ha cumplido 15 años se han casado de nuevo.

¿Cómo piensa lograr unir a los distintos clanes que constituyen vuestro pueblo y conciliar sus intereses divergentes?

Esta constituye mi mayor preocupación. Cuando mi padre fundó la Unión Romaní Internacional (URI), justo después de la revolución rumana de 1989, todos los gitanos participaron en esta instancia. Meses más tarde, algunos empezaron ya a aislarse en otros partidos o asociaciones y, 16 años después, hay más de 250 organizaciones gitanas en Rumania. En la actualidad, trato de poner en pie una coalición unificada de los gitanos, pero estoy conencido de que no sobrevivirá a las próximas elecciones.

En Rumania, se confrontan dos concepciones para la integraciuón de los romaníes. Unos defienden reforzar esta minoría étnica permitiéndoles tener sus propias escuelas. Otros, en cambio, desean que los gitanos sean tratados como los demás rumanos. ¿Cuál es su postura?

En comparación con la situación anterior, se puede decir que los gitanos ya están bien integrados en la sociedad rumana. Hay profesores universitarios gitanos, periódicos editados por gitanos y representatnes en el gobierno. Los gitanos no necesitan más dinero para un apoyo suplementario o un hipotético programa de integración. Lo que necesitan, son medidas para la creación de empleo de modo que los gitanos puedan ejercer sus oficios tradicionales. De este modo, los curtidores deberían tener la posibilidad de desarrollar sus competencias para unirse a los mejores artesanos del mundo. Hay que darle a la gente una caña de pescar en vez de regalarle de vez de en cuando pescado, por que si no, la gente se acomoda. Si tienen una caña de pescar, irán ellos mismos a buscar el pescado.