Francia-Alemania : ilusión óptica

Artículo publicado el 6 de Mayo de 2013
Artículo publicado el 6 de Mayo de 2013
En ocasiones, basta con que un político profiera un término relativo a otro país, para que Europa vuelva a sumirse en la guerra de los males. Y cuando se trata de Alemania, podría decirse que todo el mundo se entrega por completo al disfrute. «Confrontación» de ilusiones en seis países diferentes entre un oso, un cerdo, unas luciérnagas y un jamón.

Acuérdense cuando, en el mes de diciembre de 2011, se desató una ola de germanofobia desde el sur hacia el norte de Europa. "Bienvenidos al cuarto Reich", profirió el Daily Telegraph. Ante la carga de los males, nadie supo calibrar la fuerza de las palabras. En cambio, a día de hoy, al tener que descifrar las críticas implacables del gobierno socialista francés contra la política de austeridad que Alemania ha impuesto en Europa, nos encontramos con una expresión: "confundir el culo con las témporas".

Una palabra, "confrontación", pronunciada por el presidente de la Asamblea Nacional habría encendido la llama. Huelga decir que, si tenemos en cuenta que todavía celebramos el 50º aniversario de la amistad franco-alemana, Claude Bartolone se ha equivocado por completo. Para los alemanes, más bien "ha tomado la X por la U" ("ein X für ein U vormachen"). Y, según algunos, incluso "ha cargado un oso a la espalda de alguien" ("jemandem einen Bären aufbinden").

Comprendre : "Un bel euroblabla"

Angela Merkel y el cerdo

En Italia, donde, como todos sabemos, a menudo se comparte el lirismo francés en este tipo de asuntos, los socialistas sencillamente habrían confundido las luciérnagas con los farolillos ("prendere lucciole per lanterne"). En Reino Unido, donde, como bien se sabe, lo habitual es mantenerse alejado de los piques continentales, prefieren camuflarse. Por tanto, dirán que los franceses claramente han "puesto una venda ante los ojos" de los alemanes ("Pulling the wool over someone’s eyes"). En cualquier caso, para los ingleses, esta "confrontación" es imposible, ya que sería como "echar margaritas a los cerdos" ("You can’t put lipstick on a pig"). Los ingleses matizan que cualquier comparación con Angela Merkel es casual.

Dicho esto, las alusiones proliferan en Europa, en tanto que las ilusiones prevalecen. En Polonia, se puede confundir fácilmente a alguien con un caballo, un huevo, un balón o un jamón ("zrobić kogoś w konia/jajo/balona/szynka"), pero también podemos "dejar que alguien se vaya con las fresas" ("wpuścić kogoś w maliny"). En España, sin embargo, desde que Alemania controla todo, incluso el aplastar a sus equipos de fútbol, de repente se quiere algo más prosaico. Si alguien está perdido, fuera de lugar y no se entera de nada de lo que ocurre a su alrededor, se trata simplemente de que "se ha perdido media misa" ("No te enteras de la misa la mitad"). La política exterior de Hollande, ¿aún una cuestión de régimen?

Foto : Cortesía de (cc) sindorella/Flickr