François Hollande : ¡a que no!

Artículo publicado el 17 de Febrero de 2014
Artículo publicado el 17 de Febrero de 2014

Es im­por­tan­te tener aga­llas. Como tam­bién ser capaz de cum­plir tu pa­la­bra. Hace unas semanas, du­ran­te su con­fe­ren­cia de pren­sa, Ho­llan­de viró su rumbo hacia el pro­gra­ma li­be­ral de la de­re­cha, pro­po­nien­do me­di­das a favor de las em­pre­sas. Y también redujo los ar­gu­men­tos de la opo­si­ción a una sola pa­la­bra: 'chi­che'.

Hemos te­ni­do que es­pe­rar 2 años para ver a François Ho­llan­de asu­mir ries­gos. Sin em­bar­go, al en­trar en el Pa­la­cio del Eli­seo, el pre­si­den­te fran­cés -co­no­ci­do por su pru­den­cia- de in­me­dia­to pre­gun­tó a sus ase­so­res: "¿cómo puedo salir sin que me vean?". Ya co­no­céis el resto: la his­to­ria sobre la lla­ma­ti­va scoo­ter con la que el jefe del Es­ta­do iba a vi­si­tar a Julie Gayet, la ac­triz con la que se en­ca­pri­chó.

Ahí acabó su va­len­tía. Ho­llan­de fué ca­za­do por un pa­pa­raz­zi man­da­do por Clo­ser y hay quien pien­sa que sus es­ca­pa­das no eran fruto del valor, sino de la es­tu­pi­dez. Aun­que su ver­da­de­ra fir­me­za es­tu­vo con­te­ni­da en la tan es­pe­ra­da rueda de pren­sa de mitad de enero, en la que evitó con un "revés del len­gua­je" las alu­sio­nes a su vida pri­va­da. El pre­si­den­te de la Re­pú­bli­ca anun­ció me­di­das para las em­pre­sas. En re­su­men, una dis­mi­nu­ción de im­pues­tos y es­pe­cial­men­te el fin de las con­tri­bu­cio­nes fa­mi­lia­res. O lo que es lo mismo, un sor­pren­den­te giro ex­tre­ma­da­men­te li­be­ral de un iz­quier­dis­ta que ha re­cal­ca­do que él (siem­pre) ha sido un "so­cial­de­mó­cra­ta"

El an­ti­guo mi­nis­tro de Ni­co­las Sar­kozy y dipu­tado fran­cés en el ex­tran­je­ro, Fré­dé­ric Lefèbvre, dijo "chi­che" à François Ho­llan­de.

En este caso, Ho­llan­de in­terceptó a la opo­si­ción, sor­pren­di­do de ver jugar al rival en su te­rreno, en lugar de di­ser­tar sobre el con­te­ni­do de la con­fe­ren­cia pre­si­den­cial, re­du­jo su ar­gu­men­to a una sola pa­la­bra: "chi­che!". Hasta tal punto que los di­ri­gen­tes de la UMP re­pi­tie­ron la ex­pre­sión y Le Monde es­cri­bió un artícu­lo para ex­pli­car que se hacía re­fe­ren­cia a "una ex­pre­sión de desa­fío lan­za­da o acep­ta­da", equi­va­len­te al "¡no eres capaz!" que tam­bién uti­li­zan los niños en el re­creo.

Los in­gle­ses, que han de­mos­tra­do que les gusta saber qué ocu­rre de­ba­jo de la cin­tu­ra del pre­si­den­te fran­cés, le di­rían lo si­guien­te: "Mr Ho­llan­de, do you have the balls to do this?". En úl­ti­ma ins­tan­cia, ha­rían gala de su ca­rac­ter de­por­ti­vo uti­li­zan­do el es­lo­gan la­tino de los afi­cio­na­dos del Tot­ten­ham: "au­de­re est fa­ce­re" ("atre­ver­se, es hacer"). Aun­que por todos es sa­bi­do que tanto en el amor como en la po­lí­ti­ca hacen falta aga­llas. Así pues, la opo­si­ción bri­tá­ni­ca pre­gun­ta­ría más bien: "do you have the guts to do this?" ("¿tie­nes las aga­llas?"). En Po­lo­nia tam­bién tie­nen ten­den­cia a de­mos­trar lo que tie­nen en el es­to­ma­go. "Mieć jaja coś zrobić" es igual a "tener las aga­llas para...". En Es­pa­ña hay múl­ti­ples for­mas de retar. Pero la ex­pre­sión más sim­ple se basta de tres pa­la­bras: "¡a que no!". Fi­nal­men­te, en Ita­lia la pa­la­bra "chi­che" es casi in­tra­du­ci­ble. La ju­ris­pru­den­cia Ber­lus­co­ni sin duda ha de­mos­tra­do que no sirve de nada retar a un ita­liano. En cam­bio, exis­te un pro­ver­bio para decir a cuan­to está la dis­tan­cia entre las pa­la­bras y los he­chos: "tra il dire il fare c'è di mezzo il mare" ("entre el decir y el hacer, hay un mar»). Ca­mino di­fícil de tomar, hasta con la más bella de las scoo­ters.

En­cuen­tra aquí todos los ar­tícu­los pu­bli­ca­dos en la sec­ción «torre de babel».