François Hollande: ¿todo en orden?

Artículo publicado el 6 de Diciembre de 2016
Artículo publicado el 6 de Diciembre de 2016

Los franceses han vivido un momento inédito y una decisión histórica: François Hollande ha tirado la toalla. Por primera vez en la historia de la V República, un presidente renuncia a ser reelegido. ¿Es una valentonada o la constatación de un fracaso? La opinión europea está dividida. 

La "valentonada"-Tages-Anzeiger, Suiza

Según el Der Tages-Anzeiger, Hollande ha mostrado valentía al renunciar a presentarse como candidato para un segundo mandato: "Su decisión es tan valiente como inesperada. Puede que el presidente francés haya recuperado ante sus compatriotas la credibilidad que había ido perdiendo estos últimos años. Su mensaje no puede ser más claro: quiere pasar a la historia como un 'presidente normal' y no como un político ebrio de poder. Más bien como el defensor de los intereses personales de la nación. Hollande ha recordado el peligro del populismo de extrema derecha y las elecciones de Estados Unidos: "Más que nadie, reflexiono sobre lo que está en juego en el periodo que empieza". (...) Así pues, las cartas de las presidenciales del próximo abril se han barajado de nuevo. Dos de los personajes principales de la última década, François Hollande y Nicolas Sarkozy, ya no participarán en la lucha por el Elíseo". (01/12/2016)

"Un gesto digno de alabanza"-Libération, Francia 

Según considera el periódico Libération, el balance positivo de François Hollande solo será evidente dentro de un tiempo: "Acribillado desde el minuto uno por una oposición implacable y abandonado después por su propio partido, François Hollande continuó gobernando en la adversidad, pero también con la tenacidad de quien cree en lo que hace. Señalamos la elegancia del gesto, pero pronto analizaremos sus cinco años de mandato con una mirada mucho más fría. Mientras que muchos países han elegido una austeridad que agudiza las desigualdades, Francia, consagrada a una difícil recuperación económica, ha mantenido el sistema de protección para sus trabajadores. Asimismo, se ha enfrentado a los peores ataques terroristas de su historia y ha llevado a cabo reformas sociales que consideraba justas. Con el tiempo, esa continuidad se reconocerá. Con el candidato de la derecha, François Fillon, el país se dirige hacia a un modelo injusto y obsoleto. Ésa es la verdadera amenaza". (01/12/2016)

"El rompeolas" -La Vanguardia, España

Para la Vanguardia, el mayor error de Hollande ha sido no haber tenido convicción en el apogeo de la crisis: "A los franceses, en realidad, nunca les han gustado los presidentes 'normales'. Lo suyo son, por el contrario, los hombres -cuando no las mujeres- providenciales. De Juana de Arco Napoleón pasando por Charles de Gaulle, la historia de Francia está plagada de figuras excepcionales surgidas en momentos de crisis existenciales. Y precisamente ahora Europa y Francia todavía siguen atrapadas en la crisis del 2008. Por el contrario, el aumento de los populismos y los extremismos a lo largo del continente -y en Estados Unidos- son un resultado directo de esta forma de hacer política. Hollande, un hombre dotado de una buena capacidad de adaptación e inclinación hacia el compromiso, no ha estado a la altura del desafío. Fiel a sí mismo, ha navegado en la tempestad con cautela y conservadurismo, sin mostrar ni una pizca de arrojo. Lo ha hecho en política interior y también en política europea. (...) Es cierto que Hollande no ha cometido errores clamorosos, pero ¿cómo iba a cometerlos si siempre ha permanecido en el confortable estado de las medias tintas? Probablemente, ésa ha sido su equivocación más grave". (01/12/2016)

"El fracaso"- La Repubblica, Italia

El sociólogo Marc Lazar afirma en La Repubblica que la renuncia de François Hollande a optar a un nuevo mandato demuestra lo siguiente: "En su discurso televisado del viernes, Hollande defendió con firmeza su lucha en todos los frentes desde su llegada al Elíseo. Sin embargo, no podrá impedir que una mayoría de franceses piensen que su decisión constituye una terrible confesión de fracaso. (...) Haber aceptado participar en las primarias socialistas de enero no garantizaba la victoria: ser derrotado en las primarias de su propio partido habría sido una humillación insoportable. (...) La izquierda está en camino de perder las elecciones presidenciales del 2017. Independientemente de que las gane o no, tendrá que llevar a cabo un enorme trabajo de reconstrucción a partir de un campo de ruinas - uno de los legados de Hollande". (01/12/2016) 

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Este artículo se ha publicado en colaboración con euro|topics