Fusión gitana mundial

Artículo publicado el 24 de Julio de 2006
Artículo publicado el 24 de Julio de 2006
Abajo el estereotipo del gitano cincuentón cantando y tocando en viejos restaurantes: los DJ de hoy nos demuestran que la música gitana mantiene su poder atractivo e innovador.

¿Qué imagina usted al pensar en la música gitana? Casi siempre pensamos en un viejo solitario tocando con el violín la misma triste melodía de siempre o en el consabido zapateado en una caseta de feria. Sin embargo, pensemos ahora en un DJ de música House: ¿Qué tienen estas dos personas en común? Si ya lo sabe, juega con ventaja: el último grito es la música gitana contemporánea.

Música para ganarse el pan

La música gitana que los DJ pinchan en las mejores discotecas, es sin embargo la misma música que los rumanos llevan tocando durante siglos. Para comprender mejor este fenómeno hay que conocer algo de su Historia. Durante siglos los rumanos han sido perseguidos en Europa. A lo largo de cinco siglos fueron esclavizados en Rumania, alcanzando la libertad tan sólo en 1864. El siglo XX trajo consigo más desgracias: los nazis mataron a entre 200.000 y 800.000 rumanos en el intento de genocidio conocido como el Porrajmos. La vergonzosa Historia de Europa continuó durante la limpieza étnica de Kosovo en 1999, que también asoló a los gitanos de esa región balcánica. A pesar de todas las desgracias pudieron mantener el ánimo gracias a una cosa: su música.

La música es parte integrante de la cultura romaní. Apasionada, vibrante, dolorosa y hasta dramática. En las difíciles circunstancias en las que vivieron los rumanos, la música ha sido a menudo el único medio de ganarse el pan. Se trata de una música reconocida por el virtuosismo de sus solistas, un característico canto de voz rota y la tendencia a tocar a contratiempo, como en el blues.

Bailar, bailar y bailar

No es raro que en muchas comunidades rumanas todo el mundo toque algún instrumento o cante. Una de esas comunidades era el pequeño pueblo rumano donde se gestó el ahora famoso grupo Taraf de Haïdouks. Desde 1990 han actuado en incontables países, participado también en la película Vidas furtivas, realizando el director francés Guy Demoy un documental sobre ellos. Eso sí, tampoco son profetas en su tierra. A pesar de que hasta 1990 no habían actuado fuera de su región. Fue con la caída del muro de Berlín cuando la música gitana se difundió en Occidente y Taraf de Haïdouks se convirtió en un grupo de éxito.

Hoy en día, la música gitana gana cada vez más popularidad y muchos de sus grupos se están dando a conocer: Koçani Orkestar, Boban Markovic Orkestar y Mahala Rai Banda son famosos en toda Europa, mientras que los de Fanfare Ciocarlia se llevaron a casa los premios “BBC 3 World Music Awards 2006”, tras encabezar las listas de europeas de éxitos en abril de 2005.

Remezclando viejos clásicos

Junto con estos grupos tradicionales, existe una serie de bandas y de DJ con un enfoque más experimental. Entre ellos se encuentran grupos gitanos como Balkan Beat Box y Kal, que producen su propia mezcla de música tradicional y electrónica, así como grupos gitanos punk como Gogol Bordello. Una de las claves de su éxito es que la música gitana es ideal para ser remezclada. De hecho, la música gitana siempre ha mezclado y remezclado viejos clásicos.

La última tendencia, que comenzó hace 5 años en Alemania con DJ Shantel, va de DJ house mezclando música gitana. Uno de ellos es DJ Gaetano Fabri, quien asegura que en los próximos dos años el mundillo de la música gitana va a despegar por completo. “No quedaban nuevos caminos que seguir en la música house, por lo que la música gitana era el siguiente paso lógico que podía dar”. Este pinchadiscos trabaja a caballo entre París y Bruselas, y comenta que la música gitana cuenta con un gran número de seguidores en Alemania, el Reino Unido, Francia y Bélgica. Va a lanzar una recopilación con el sello Crammed Discs para Les Divans du Monde con DJ Louis y DJ Tagada para enero de 2007 y aportará un tema a la recopilación “Electric Gypsyland”, pronto en las tiendas.

“A los artistas gitanos parece que les gustan las mezclas y todo el mundo se sorprende al oír el resultado de la fusión”, comenta Gaetano sobre su último trabajo. “La gente recuerda la música gitana de su niñez; inconscientemente la escuchan a todas horas en películas y en anuncios y se alegran de verla resurgir”. Con un número de seguidores tan amplio, parece que el gitano cincuentón con su violín tiene un gran futuro por delante. El próximo gran evento de música gitana tendrá lugar durante el "Weekend Tzigane", los días 21 a 23 de septiembre en Bulex, Bruselas. ¡Todos a reservar entradas!