Fútbol participativo

Artículo publicado el 8 de Febrero de 2008
Revista publicada
Artículo publicado el 8 de Febrero de 2008
Desesperados por ver el club de sus amores en manos de oligarcas rusos o magnates, algunos aficionados intentan recomprarlo sobre el modelo español de socios con acciones del Real madrid, FC Barcelona o Athletic de Bilbao.

Banner del futuro club de aficionados al fútbol. (Foto: web Cmonclubdefoot.com )

Estos últimos meses, se ha convertido en un combate de moda: luchar contra la expansión del “footbusiness” y hacer lo que haga falta para preservar la “especificidad del modelo deportivo europeo”. Así lo ha dicho Michel Platini, antigua gloria del fútbol francés y, desde hace poco, presidente de la Unión de asociaciones europeas de fútbol, delante del Consejo de Europa: hay que “luchar contra la mercantilización a ultranza del fútbol”.

Las iniciativas de los aficionados se multiplican. Por lo normal, desean participar en la toma de decisiones del club. Andy Smith, sociólogo que se ha interesado por la relación entre deporte e identidad, explica el fenómeno: “Los aficionados se sienten abandonados, tienen la sensación de que el club ya no los necesita”. Y con razón: si en 1970, lo que se recaudaba en las taquillas representaba el 81% del presupuesto de los clubes, un cuarto de siglo más tarde, con el maná de los derechos de la TV, el porcentaje ha descendido a 15%. ¡Ahora, los aficionados han decidido tomar de nuevo las riendas de los clubes!

Aficionados europeos, ¡uníos!

Para hacer frente a los riesgos del “footbusiness”, tres treintañeros franceses se han fijado un reto singular: reunir a 60000 personas para volver a hacerse con un club que iba a la deriva, y establecer una política de gestión en la que el aficionado esté en el centro de las reflexiones. Para Climent Meunier, uno de los tres iniciadores del proyecto Cmonclubdefoot, el objetivo de la iniciativa no es ganar dinero: “siempre hemos admirado el carácter de los socios en España, que forman parte activa de la vida de los clubes. Queremos que los aficionados accedan a la trastienda y puedan ver lo que ocurre entre los bastidores. Para nosotros, el objetivo del fútbol es compartir esta pasión”.

Por último, para que no quede sólo en palabras, los miembros de la asociación (con más control sobre la vida del club) podrían elegir al presidente, participar en las decisiones del entrenador, y seguir de cerca la política deportiva del club. Esas son las promesas que se han hecho a los futuros accionistas del primer club profesional. Ahora que la democracia participativa está de nuevo en auge, ¡bienvenidos al fútbol participativo!

“Nos hemos comprometido con nuestros miembros a comprar un club dentro de un año”: eso han anunciado los responsables de esta iniciativa en una entrevista con L’Équipe. Si no es así… “devolveremos el dinero a los donantes, afirma Climent Meunier. La suma de dinero va destinada a una asociación que nosotros hemos creado, y que se convertirá en la mayor accionista del capital de nuestro club profesional.”

Numerosas iniciativas en Europa

El club de Manchester (Foto: Imedagoze/Flickr)

Aunque aún insólito en Francia, esta iniciativa ya tiene precedentes. En 2005, después de que Malcolm Glazer comprara el Manchester United FC, 3000 aficionados se rebelaron y fundaron su propio club: el Fc United of Manchester. Tras ver jugar a 900 jugadores, 17 fueron los elegidos para llevar los colores del club en la primera temporada. Después de dos ascensos sucesivos, el club juega ahora en lo que equivaldría a nuestra división regional.

Entre los principios que subyacen al proyecto del club, cabe destacar: los aficionados eligen democráticamente a los dirigentes, el club se encargará de que los precios de las entradas sean accesibles, y los dirigentes procurarán no caer en la comercialización a ultranza. Para el futuro, el club tiene previsto dotarse de un estadio nuevo y crear un equipo femenino. Otra particularidad del club, en un momento en el que las marcas invaden la ropa de nuestros atletas, es que se niega a poner un logo en su camiseta. Un gesto que dice mucho sobre el sentido de este proyecto.

La página de Internet myfootballclub.co.uk, parecida al proyecto Cmonclubdefoot.fr, fue la primera en lanzarse a la aventura… y en superar el primer gran obstáculo: comprar de nuevo el club. En efecto, los 27.000 miembros acaban de adquirir el club de la quinta división inglesa, Ebbsfleet United, después de haber conseguido reunir 850.000 euros. Y esta iniciativa se ha imitado en Francia y Alemania, con la página www.klub-der-fans.de.

En el proceso de preselección, algunos clubes de la Bundesliga (primera división alemana) se sometieron a voto entre los internautas. Entre los equipos seleccionados, se encuentra principalmente un club histórico como el Eintracht de Frankfurt. ¿Para cuándo cabe esperar un club alemán histórico, con gran poder financiero, a manos de un consorcio de 50.000 co-accionistas dispuestos a intervenir en todas las decisiones acerca de la gestión del club? No debe sorprender, es lo que sucede en grandes españoles como el Real Madrid, el FC Barcelona, el Sevilla CF o el Athletic de Bilbao.

Y aún más: los aficionados del Liverpool acaban de fundar la asociación Share Liverpool FC, con el objetivo de expulsar del club a Tom Hicks y a George Gillett, sus dos propietarios norteamericanos. Han lanzado una suscripción a 100.000 aficionados, con el fin de reunir la "módica" suma de 650 millones de euros.

El “fan coaching” no existe todavía en Europa, como sí ocurre en el caso del club israelí Hapoel Kiryat Shalom: ¡los aficionados no están aún dispuestos a meter sus narices en decisiones deportivas y técnicas, como la composición de los equipos, las tácticas y los cambios durante el partido!

Última imagen: Bandera del Liverpool FC (Foto: Jimmedia/Flickr)