Fútbol por la integración en Londres

Artículo publicado el 7 de Marzo de 2016
Artículo publicado el 7 de Marzo de 2016

Cinco estudiantes de Londres han encontrado una manera efectiva para la integración de varios grupos étnicos en un ambiente concreto, una solución que podría disminuir el problema de la violencia étnica a largo plazo. Su idea se basa en unir dos tradiciones conocidas desde hace siglos: Fútbol y beneficencia. Artículo de Magdalena Jackiewicz. 

Raphael Gregorian, Mounir Haddad, Emmanuel Etuh, Nazgol Kafai y Ramie Farag, estudiantes del tercer curso de la universidad londinense SOAS (School of African and Oriental Studies), han creado Camden Cares, un proyecto centrado en facilitar a los inmigrantes legales la adaptación en el barrio de Camden. Los cinco jóvenes se conocieron gracias a ParliaMentors, un programa creado por ls entidad 3 Faiths Forum (3FF). Su objetivo consiste en promocionar la diversidad y la tolerancia a nivel político, por medio de acciones sociales iniciadas por los estudiantes en los alrededores del campus en cuestión.

Me reúno con Nazgol y Raphael en el mismo centro de Camden, desde donde me llevan a una cafetería en el Hotel President, situado en la Russel Square. Su interior inspirado en los años 20 hace que sea uno de los sitios preferidos por los estudiantes del SOAS. Me contagian rápidamente su entusiasmo hacia el proyecto y nos resulta difícil adaptarnos al sorprendentemente tranquilo ambiente de la cafetería. Me hablan sobre el primer partido de fútbol que habían organizado especialmente para los jóvenes refugiados, en colaboración con el Club Arsenal, la primera iniciativa realizada dentro de este ambicioso proyecto.

"Hasta el último momento pensábamos que nadie vendría, pero al final tuvimos una agradable sorpresa. Vinieron 25 personas. Había gente de Eritrea, Afganistán, Kurdistán y otros países. Estaban encantados con aquel eucuentro. Algunos de ellos apenas hablaban inglés, pero nada más memorizar sus nombres, se centraron en el juego. Aquello fue algo alentador", dice Raphael.

Comienzos difíciles

¿Por qué temían que aquel partido no tuviera lugar? En un principio, Camden Cares iba a centrarse únicamente en los inmigrantes legales de Siria –en concreto, en 20 personas que iban a instalarse en el barrio en 2016. Sin embargo, dos semanas antes del evento, la oficina de inmigración local les anunció que en enero llegarían a Camden únicamente cuatro familias. En consecuencia, el grupo resultaría ser tan pequeño que no contaría con el número suficiente de adolescentes previstos por el proyecto. 

Lo que, en principio, parecía ser un problema importante, se convirtió en un reto aún más ambicioso. Los cinco organizadores decidieron ampliar el grupo previsto, incluyendo en él a los inmigrantes que residen en Londres, independientemente de su procedencia. Posteriormente, se dirigieron a diversas organizaciones solidarias, donde presentaban un folleto diseñado especialmente para anunciar el proyecto. Además de las 25 personas que acudieron al partido, empezaron a ponerse en contacto con ellos otros niños ingleses que también querían participar en el programa.

"Me sorprende que recibamos tantos correos electrónicos de niños ingleses que normalmente no tienen acceso a este tipo de iniciativas. Eso mola, porque ahora podremos ponerlos en contacto con los refugiados. Si sacamos provecho del patrocinio con el que ya contamos, les podremos ofrecer un día lleno de diversión", dice Nazgol y Raphael añade que, de esta manera, les dan "la posibilidad de entablar nuevas amistades".

Mirando con perspectiva

Los estudiantes se han involucrado en el proyecto para apoyar a los refugiados porque también provienen de familias inmigrantes y, por tanto, el hecho de ser un extranjero no es nada nuevo para ellos. La familia de Nazgol se asentó en las islas cuando él tenía sólo un año. Raphael nació ya en Londres, pero sus raíces están en el Chipre y Armenia. La familia de Emmanuel es de Nigeria, Muneer proviene de Líbano y Rami es de Egipto aunque también nació en Londres. 

"En el instituto era la única chica que no era inglesa y lo notaba. Cuando ingresé en la universidad pasé por una crisis de identidad. ¿Cómo es posible que alguien que se haya criado aquí se sienta totalmente separado de los demás que también se habían criado aquí? ¿Por qué la sociedad no les permite a todos sentirse una parte de ella?", pregunta Nazgol.

Luego explica que este problema no es nada nuevo. Ha existido desde hace mucho, ya desde antes de que sus padres se trasladaran a Londres. "Si me resultaba tan difícil adaptarme cuando tenía quince años, a pesar de haberme criado aquí, entonces, para alguien que no haya crecido aquí y que acabe de mudarse tiene que ser aún más difícil. Queremos ayudar a estos jóvenes a sentirse como en casa, pero conservando su propia identidad", explica la joven.

Raphael no disimula el entusiasmo que le despierta la vida en Londres. "Amo esta ciudad porque es extraordinaria. Tal vez, cada uno de nosotros tenga sus grupos étnicos, pero aquí la gente se deja llevar al ritmo de la ciudad. Queremos que esto siga así. Cundo estuve en Nueva Orleans vi algo totalmente distinto. La ciudad estaba étnicamente dividida, hasta el punto que me parecía que eran varios países en una misma ciudad. Aquello era bastante aterrador". 

La perspectiva de que Camden Cares evolucione hacia la situación en la que el barrio "deje de ser una mera agrupación de vecindarios segregados, para convertirse en un sitio multicultural", sin duda, es positiva.

Sin miedo a soñar

El grupo de activistas del Camden Cares se reúne cada semana para discutir el plan de acción dentro del proyecto. Su última reunión la dedicaron al mantenimiento del proyecto después de su finalización, que llegará este año. "Ahora, cuando ya sabemos como conseguir la financiación de varias fuentes y cómo llegar a los diputados, tal vez podamos ofrecer algo más que otras organizaciones", dice Raphael.

Además de la beca para las compañías startup otorgada por la 3FF, SOAS y la Fundación del Club Arsenal, el grupo ha conseguido también tres mil libras procedentes del O2 Think Big. Su siguiente paso será el O2 Think Bigger, o sea, una cantidad de dinero aún más grande. "Desearíamos que este proyecto abarcara toda la ciudad", dice tímidamente Raphael. Pero incluso esto que Camden Cares ya ha logrado con poca cantidad de dinero es bastante significativo. Ojalá se cumplan sus sueñosy logren facilitar la vida a los demás.   

Este reportaje forma parte del proyecto EUtoo 2015, que presenta los alternativos estilos de vida de los jóvenes europeos decepcionados por la realidad de hoy en día. El proyecto está financiado por la Comisión Europea.