Futbolistas gays: se ha caído el jabón

Artículo publicado el 19 de Febrero de 2014
Artículo publicado el 19 de Febrero de 2014

Hace poco, el ex ju­ga­dor pro­fe­sio­nal de fút­bol Tho­mas Hitzls­per­ger salió del ar­ma­rio. Hasta ahora no se le ha su­ma­do nin­gún otro fut­bo­lis­ta ¿Por qué es tan di­fí­cil en­con­trar fut­bo­lis­tas gays?

Tho­mas Hitzls­per­ger siem­pre hacía pases duros y sus tiros a puer­ta le va­lie­ron el apodo de “El Mar­ti­llo”. Por eso se mos­tró tan ex­tra­ña­do hace poco en te­le­vi­sión el ex guar­da­me­ta de la se­lec­ción ale­ma­na, Jens Leh­mann. Las dotes fut­bo­lís­ti­cas de Hitzls­per­ger y su ho­mo­se­xua­li­dad no le cua­dra­ban. Si Leh­mann hu­bie­ra sa­bi­do que Hitzls­per­ger era gay, no ha­bría ido a du­char­se con él. Con estas de­cla­ra­cio­nes, el por­te­ro con­fir­ma que sigue ha­bien­do tan­tos pre­jui­cios sobre la ho­mo­se­xua­li­dad en el fút­bol como antes.

La sorprendente ausencia de 'ma­ri­dos'

Los fut­bo­lis­tas se dejan ver por todas par­tes, or­gu­llo­sos al lado de ru­bias des­pam­pa­nan­tes. Antes de un tor­neo im­por­tan­te, siem­pre se toman fotos de las mu­je­res de los ju­ga­do­res. El juego pre­di­lec­to de las edi­to­ria­les es adi­vi­nar qué mujer va con cada fut­bo­lis­ta. Es una parte in­trín­se­ca de este mundo. El con­cep­to de “el ma­ri­do del ju­ga­dor” aún está por in­ven­tar.

Ofi­cial­men­te, no exis­ten fut­bo­lis­tas gays en las prin­ci­pa­les ligas eu­ro­peas. Los ju­ga­do­res que salen del ar­ma­rio son tan es­ca­sos que se pue­den con­tar con los dedos de una mano. Rob­bie Ro­gers, de 25 años, era cen­tro­cam­pis­ta en el Leeds Uni­ted de In­gla­te­rra hasta que salió del ar­ma­rio el año pa­sa­do. Su con­tra­to se res­cin­dió de ma­ne­ra cau­te­lar un día antes de su de­cla­ra­ción y no vol­vió a jugar en el club. Ro­gers culpa de ello a la “cul­tu­ra ho­mó­fo­ba” de la in­dus­tria del fút­bol. Puede que sim­ple­men­te tu­vie­ra “miedo” a vol­ver a en­tre­nar con sus com­pa­ñe­ros y de la aco­gi­da que ten­dría en un es­ta­dio de fút­bol en Gran Bre­ta­ña. Ro­gers dice que no co­no­ce a “nin­gún” fut­bo­lis­ta gay, aun­que da por sen­ta­do que en reali­dad hay unos cuan­tos. Ro­gers llama la aten­ción sobre lo ate­rra­dor que apa­ren­te­men­te es salir del ar­ma­rio para los ju­ga­do­res ho­mo­se­xua­les. ¿Es este el caso de los fut­bo­lis­tas ama­teurs? Para des­cu­brir­lo, con­tac­to con un fut­bo­lis­ta ama­teur ita­liano, uno ale­mán y otro es­pa­ñol.

Ama­teurs y ho­mo­se­xua­les

A.S.D. Cal­cio Spi­nea es un club de fút­bol ita­liano como tan­tos otros. El equi­po juega sus par­ti­dos en casa en Ve­ne­cia, in­clu­so se les da algo de di­ne­ro a los ju­ga­do­res por su es­fuer­zo. Giu­sep­pe Bel­gioio­so, de 23 años, lleva 17 ju­gan­do al fút­bol y aún no ha co­no­ci­do a nin­gún fut­bo­lis­ta gay. Es malo ha­blar de los ho­mo­se­xua­les. Él se avergüenza un poco y no quie­re con­tar­me qué se dice exac­ta­men­te sobre la ho­mo­se­xua­li­dad. Sigo ha­cien­do pes­qui­sas.

Mi her­mano Tim, de 20 años, juega en la aso­cia­ción de fút­bol de Döhren, en la Baja Sa­jo­nia, al sur de Ha­no­ver. En los par­ti­dos en casa, los co­le­gas se reúnen y comen sal­chi­chas bo­ck­wurst mien­tras co­men­tan el par­ti­do, im­per­tur­ba­bles. En este equi­po, mu­chos ju­ga­do­res son ami­gos entre sí. Tim ya lleva tres años ju­gan­do en la sec­ción mas­cu­li­na y no ha co­no­ci­do a nin­gún fut­bo­lis­ta gay. Ni si­quie­ra ha oído ha­blar de nin­gún ju­ga­dor ho­mo­se­xual. Aquí, la se­xua­li­dad es un tema re­cu­rren­te: las his­to­rias de las mu­je­res de los ju­ga­do­res son cosa de todos los días. Cree que ha­bría mu­chas ha­bla­du­rías si hu­bie­ra un gay en el equi­po.

13 años sin ju­ga­do­res gays

Quie­re pre­gun­tar a sus com­pa­ñe­ros de equi­po a ver si se en­te­ra de algo, ya que le in­tere­sa el asun­to. Des­pués del si­guien­te en­tre­na­mien­to, me dijo que in­clu­so el ju­ga­dor que más años lleva en el equi­po, Sven Roes­ler, nunca ha oído ha­blar de un ju­ga­dor de fút­bol gay en los 13 años que lleva ju­gan­do en las sec­ción mas­cu­li­na. Ju­ga­do­res gays ¿dónde es­táis?

Juan Fran­cis­co Sahu­qui­llo es un cen­tro­cam­pis­ta de 25 años que juega para el Pa­ter­na F.C., al oeste de Va­len­cia. El es­cu­do de armas del club de ter­ce­ra di­vi­sión es una re­mi­nis­cen­cia de su her­mano mayor, el Va­len­cia F.C. En esta di­vi­sión, los ju­ga­do­res con­si­guen re­gu­lar­men­te con­tra­tos para jugar en las ligas su­pe­rio­res. En el canal de Twit­ter de Fran se le puede ver en el área de pe­nal­ti de­jan­do atrás a un por­te­ro. Él dice que ser gay en el fút­bol no de­be­ría ser un tabú, pero le sor­pren­de no co­no­cer a nin­gún fut­bo­lis­ta gay.

En todas par­tes oigo lo mismo. Pro­ba­ble­men­te, Rob­bie Ro­gers tenía miedo de salir del ar­ma­rio, al igual que los ju­ga­do­res ama­teurs que to­da­vía no han dado el paso. En este caso, el de­por­te pro­fe­sio­nal no se di­fe­ren­cia del ama­teur.

Al final, en­cuen­tro evi­den­cias de que tam­bién hay gays mar­gi­na­dos en el sec­tor ama­teur. Es la his­to­ria del joven fut­bo­lis­ta Tony Quindt del S.I.G. El­men­horst, que ha sa­li­do del ar­ma­rio ante su equi­po des­pués de cinco años. Había de­ci­di­do de ma­ne­ra es­pon­tá­nea pre­sen­tar a su novio en una ce­le­bra­ción del equi­po. Tony ha te­ni­do una buena ex­pe­rien­cia tras su de­cla­ra­ción. Su equi­po con­ti­nuó tra­tán­do­lo de ma­ne­ra co­rrec­ta y se mos­tra­ron so­li­da­rios, dice Tony. Otros dos com­pa­ñe­ros de equi­po tam­bién lo ase­gu­ran de­lan­te de la cá­ma­ra, un poco aver­gon­za­dos.

Pa­re­ce que Hitzls­per­ger ha pues­to algo en mo­vi­mien­to. Tal vez sólo hagan falta un mo­de­lo a se­guir. Re­cien­te­men­te, un pe­rio­dis­ta fue al es­ta­dio con una ca­mi­se­ta de Hitzls­ber­ger en un par­ti­do en casa del Schal­ke. Allí re­ci­bió mu­chas pal­ma­di­tas en el hom­bro. "Me pa­re­ce ge­nial" y "Lo res­pe­to", de­cían. En las gra­das, el pe­rio­dis­ta ape­nas per­ci­bió ho­mo­fo­bia.

Don­de­quie­ra que pre­gun­te, nadie pudo con­tar­me nada de nin­gún fut­bo­lis­ta gay. Pero hay es­pe­ran­za de que se pueda ser más abier­to con la ho­mo­se­xua­li­dad en el fút­bol ama­teur. Gui­sep­pe, de Ve­ne­cia, me contó que la norma más im­por­tan­te den­tro del equi­po es muy sen­ci­lla. "Nos de­fen­de­mos los unos a los otros".