G-8: caña en Alemania

Artículo publicado el 6 de Junio de 2007
Revista publicada
Artículo publicado el 6 de Junio de 2007
Una valla protectora de 12 millones de euros para una cumbre que ha costado otros 100 millones. Ocho países que representan el 65% de la economía mundial. Primeras impresiones desde Heilingendamm.

Tras un fin de semana marcado por enfrentamientos callejeros y entre manifestantes y policía, abre en Rostock la cumbre del G-8 de 2007.

Dominic Timms, de Ayuda en Acción

Más allá de la violencia reseñada al final de la gran manifestación organizada el pasado domingo 3 de junio en señal de protesta, la movilización de la sociedad civil ha sido muy importante durante la antesala del G-8 en Alemania, sobre todo comparado con la anterior cumbre, en Rusia, en 2006.

Ayer, 5 de junio, se inauguró también la contra-cumbre, con un vibrante discurso del responsable de Naciones Unidas para la seguridad alimentaria, Jan Ziegler, quien fustigó a los miembros del G-8 por su incapacidad de respetar sus compromisos con África tomados en la reunión del G-8 en Gleneagles –Escocia- en 2005.

Dominic Timms/ Ayuda en acción

“He venido desde África para participar en la contra-cumbre, pues hay que mantener la presión sobre los jefes de Estado”, explica Collins Magalasi, participante en la contra cumbre con la ONG Ayuda en Acción en Malawi. “Estoy muy preocupado, porque si los países ricos no cumplen sus promesas de ayudar a África y contrarrestar el cambio climático, la vida de millones de personas está en juego. Espero que aunque estemos al borde del mar, los gobernantes no escondan la cabeza bajo la arena”.

Al mismo tiempo, los jefes de Estado desembarcan uno a uno de sus helicópteros bajo una férrea protección por parte de sus escoltas: Este G-8 ha concentrado la mayor presencia policial en Alemania desde la II Guerra Mundial.

Foto portada: enfrentamientos del 2 de julio en Heiligendamm (Foto, Hugo/Flickr)