Gaëtan Tarantino: "No encuentras el graffiti en tu salón"

Artículo publicado el 19 de Febrero de 2010
Artículo publicado el 19 de Febrero de 2010
Su acento evoca más el mar del Norte que el canto de las cigalas. A sus 32 años y de origen marsellés, alegra los barrios grises de Bruselas con el arte del hormigón: el graffiti

Cuando pensamos en la capital europea, nosotros, los turistas, pensamos en patatas fritas, en los pralinés y en la cerveza (¡el estómago es lo primero!), y luego, en el Manneken Pis y en el Atomium (para mantener el espíritu). Pero una vez en el sitio descubres una ciudad llena de contrastes, donde un barrio residencial muy tranquilo puede convertirse en una gran fiesta al doblar la esquina. Esto es lo que he percibido desde mi reciente estancia en la ciudad de los tres idiomas. Durante mis paseos he encontrado frescos impresionantes pintados en las paredes, en los túneles, en las columnas… Colores que llenan de vida Bruselas.

Graffitero desde los 18 años, Gaëtan Tarantino es el fundador desde 2004 de una asociación que organiza eventos artísticos y socioculturales. Fue "viendo los nombres a la derecha y a la izquierda del camino de la escuela", que empezó a desear hacer graffitis: "Yo quería hacer como esa gente de quien vemos la firma sin saber de quien se trata". Es la extraña paradoja de exponerse en el anonimato. Autodidacta, dice que tiene una orientación clásica: en un principio simple ‘escritor’, firmando por toda la ciudad, luego lo intentó con letras más grandes y más colores para, finalmente, lanzarse a las piezas de gran envergadura: los frescos. Poco a poco, fue encontrando otros graffiteros, "gente normal, no los gamberros que muchos pueden pensar".

©Gaëtan Tarantino /myspace

Un modo de vida

Gaëtan no tiene ídolos, no venera a sus compañeros, simplemente remarca cuando un "trabajo" esta bien hecho, es bonito. Al principio, los graffitis eran ante todo una pasión, y se ganaba la vida en otra área, la climatización. Él justifica esa elección: "Esto me ha permitido no perderme en lo que pienso y lo que soy, nunca he tenido que forzarme a hacerlo, siempre lo he hecho por pasión, por placer". Mientras, consiguió vivir más o menos de su arte, pero considerándolo siempre "algo que se vive. Es una forma de expresión, un modo de vida. Tu piensas graffiti, comes graffiti, duermes…¡no duermes, porque estas haciendo graffitis!", dice con humor. "Un graffitero es un maestro del 'flop' (letras hechas rápidamente y redondeadas), de las diferencias disciplinarias en el graffiti, en las 'bottom' (grandes letras de 10a 60 metros de altura). Alguien que también conoce el trabajo de las letras, quien ha visto lo que es trabajar de noche, bajo presión, pero que también sabe trabajar de día, con colores y todo eso".

Fuera de ley

©Gëtan Tarantino /myspaceDado que el graffiti gana a los museos y a las galerías de arte, la cuestión de la ilegalidad se plantea a menudo. ¿Es inherente al graffiti? ¿Podemos hablar de graffiti cuando el artista pinta en un lienzo? En todo caso, para Gaëtan, el vandalismo (el graffiti ilegal) está detrás. Y no sin razón. Se ha librado de que la justicia lo condene a un año de cárcel y a pagar millones de francos de indemnización. Después de la movilización de asociaciones de defensa de derechos humanos, la situación se ha calmado y ahora practica siempre en los muros permitidos. Bueno, casi siempre.

En cuanto al mejor lugar para el graffiti, para él es la calle: “Tu te desplazas para ver el graffiti, no es él quien viene a tu salón”. Ni hablar de tirar piedras a los que pintan a los museos, pero bajo ciertas condiciones: “Pienso que formo parte de una generación a la que le resulta interesante utilizar cualquier soporte, aunque hacer tu graffiti en la calle sobre tela y no adaptarlo a un soporte no es una gran búsqueda artística o conceptual”.

Brusselas graffiti

Desde principios de setiembre de 2010, la asociación de Gaëtan debe organizar la quinta edición de Bruselas Graffiti, una reunión de más de 50 artistas belgas y extranjeros trabajando juntos en inmensos frescos. Esto existe desde 2006, gracias a la ayuda de los actores locales. Desde entonces, primero se repintó el puesto del mercado matinal de Bruselas (MABRU) y en los años siguientes llegó el turno de la estación de tranvía De Wand, la cual se renovó para dar cabida al mayor fresco de Europa (5.000 metros cuadrados).

El año pasado, los patrocinadores habituales no se movilizaron y el evento tuvo que cancelarse. Y es que reunir a artistas internacionales durante una semana entera y embellecer cientos de metros cuadrados representa una suma importante. Desde la creación del festival, 7.000 metros cuadrados de color gris cobraron vida y se utilizaron 22.000 bombas de pintura. En 2008, se importaron 6.000 bombas porque no había suficientes en Bélgica. Este año se espera la vuelta de este festival tan especial, pero en cuanto al lugar se refiere, continúa el misterio.

Photos: © Gaëtan Tarantino /myspace