GBL: riesgo de sobredosis en tu propio garaje

Artículo publicado el 18 de Mayo de 2009
Artículo publicado el 18 de Mayo de 2009
Un solvente industrial, también llamado éxtasis líquido, euforizante y barato, despierta el interés en Internet y en los informativos de televisión, debido a algunos casos aislados en el sur de Francia

Una nueva droga aparece en… Vuestro propio garaje. Pues sí, sujétense bien, el GBL o gamma-butyrolactona, un poderoso disolvente industrial usado para la limpieza de las llantas de los automóviles, bebido por un ser humano puede transformarse, a través de un proceso químico, en un sucedáneo del llamado GHB o droga del violador.

El GHB, clasificado como estupefaciente, está prohibido desde el 2001. Frecuentemente utilizado por la industria, el GBL se vende sin embargo libremente por Internet a un precio promedio de 70 euros el litro. Pareciera que su consumo ya existía en el mundo del espectáculo y de la noche, pero aunque parezca increíble, también en los espacios deportivos de los EE UU y de Europa. Se trata de un fenómeno que pareciera hallarse francamente en aumento desde comienzos de 2009, un producto de bajo coste, voluntariamente consumido por sus propiedades euforizantes (éxtasis líquido).

¿Otra prohibición?

De acuerdo con la cantidad que se ingiera, sus efectos pasan desde una primera fase de euforia a un sueño profundo casi comatoso o a la pérdida de las inhibiciones. Parece difícil imaginar que uno pueda encontrar en su propia casa estos elementos autodestructores para 'volar'. Consecuencia directa: pensar sobre la prohibición del GBL, cuando en realidad su objetivo es limpiar eficazmente las llantas de su automóvil no ¡el lustrado de su esófago! Parecería necesaria una intervención de los poderes públicos sobre este tema. Uno creería estar soñando. Mientras que los fumadores (fumar mata, recordémoslo) son vilipendiados, criticados, calificados tanto como responsables de la contaminación como del agujero de ozono – cuando no simplemente considerados como casi condenados a muerte – ¿los maníacos de la limpieza se dispondrían a vivir sus últimos momentos de libertad? Imagínese: un cuadragenario, un domingo por la tarde, tranquilamente dedicado a desinfectar, limpiar, lustrar las ruedas de su coche… Cuando, de repente, nuestro hombre se ve arrestado por el flagrante delito de consumir un producto ilícito ¿Dónde estamos? ¿Vuestro tendero preferido detenido por tráfico de estupefacientes? Desde luego que se llenarían las comisarías si se detuviera a toda la población por la tenencia de artículos de higiene doméstica.

Las comisarías se llenaría si se detuviera a la población por tenencia de artículos de limpieza

¿Un delito en tu pico?

Pareciera que no. En Europa y especialmente en Francia, de acuerdo con la MILDT (Misión interministerial de lucha contra la droga y la toxicomanía), debido a que la industria lo usa en grandes cantidades, sería imposible encarar la inclusión del GBL en la lista de estupefacientes o de precursores químicos. A pesar de todo, el GBL se halla incluido en la lista de productos controlados y la reventa o la cesión del GBL para consumo puede ser perseguida por la administración de sustancias prohibidas y ser pasible de condenas criminales de hasta 15 años de cárcel.

Y ¿entonces para cuando la prohibición del (Pec’citron, como se conoce la sustancia en algunos medios en Francia) como causa de graves situaciones de drogadicción? Habría que invitar urgentemente a los investigadores para que encuentren algún novedoso producto químico anti-estupidez profunda… ¡El país lo necesita perentoriamente!