Giovanni di Lorenzo: La Europa unida amenaza con el divorcio

Artículo publicado el 5 de Junio de 2009
Artículo publicado el 5 de Junio de 2009
¿Los valores que han hecho nacer Europa? Hoy son patéticos. La pasión se ha apagado. ¿Las ventajas económicas? No son suficientes para estar juntos. Giovanni di Lorenzo, editor jefe del semanal cultural Die Zeit nos habla de la crisis de un matrimonio entre 27 países en las horas previas de las elecciones europeas

Nacido en Suecia, de nacionalidad italiana, creció en Roma, con 11 años se mudó Hanover. Hablaba muy poco y muy mal el alemán y hoy es el director de Die Zeit, y editor asociado de Der Tagesspiegel. Es también autor de numerosos éxitos de ventas y presentador en la televisión alemana. Nos encontramos con él en Berlín en vísperas de las elecciones europeas de junio de 2009.

¿Existe de verdad una identidad europea? ¿Cuáles son sus valores? 

Europa tenía una identidad que se basaba en unos valores que nuestros abuelos tenían en los tiempos de la fundación de la UE: Libertad de movimientos, bienestar y paz. Estos son valores muy importantes pero, para la gente de hoy en día, son patéticos. Ya no son suficientes para sostener una identidad común. El error fundamental fue la ampliación, que se ha hecho de una forma demasiado precipitada. Si no conocemos los otros países es muy difícil poder identificarse. Sin embargo, existe otra identidad que se revuelve contra la Europa de las instituciones. El problema de estas elecciones, que además van a tener una participación muy baja, es que nadie sabe responder a las preguntas del tipo: yo soy contrario a la abolición de las antiguas bombillas, ¿a qué partido debo votar para evitar eso? Nadie sabe responder. Y si no sabes responder a preguntas como esta, el problema es serio.

¿Qué valores están resurgiendo para unir a los europeos?

La autoconsciencia. El hecho de saber que el mundo no va por el buen camino. El hecho de saber que ningún país europeo, solo, podría servir de contrapeso a las grandes potencias, como los Estados Unidos o China. No hablo solo de machtpolitik (la política del poder) sino también de problemas existenciales de la Humanidad, como el clima, por ejemplo. Imaginemos cómo nos apañaríamos si no existiese Europa. Pienso que una nueva relación con Europa debe construirse no solo con pasión, que ya no hay, sino a través de una relación racional de amistad. Sabemos que estas son las uniones más duraderas. Como la diferencia entre un amor pasional y un matrimonio exitoso.

Hablando de matrimonio, ¿existe riesgo de divorcio, de una desintegración de la Unión Europea? 

Existe tal riesgo, si solo se está junto por motivos económicos. Como en el matrimonio. Si es solo de conveniencia, el matrimonio, a la larga, fracasa. A la conveniencia económica debe unirse la consciencia de ser un poder político, de tener una identidad cultura y –excusadme por lo anticuado del término- también moral.