Giulio Spatola, Mister Gay Europe 2011: “Los gays como yo no hacemos espectáculo”

Artículo publicado el 13 de Julio de 2011
Artículo publicado el 13 de Julio de 2011
Giulio Spatola, elegido Mister Gay Europe 2011, es escéptico a la hora de hablar de los estereotipos homosexuales. 26 años, de origen siciliano y licenciado en Artes y Ciencias del espectáculo, desde que llegó al trono ha llenado las portadas de los periódicos para convertirse en la “joven vox populi de los gays”. Se prepara ahora para enfrentarse a su primer largometraje.
Pero, por el momento, Giulio se deja entrevistar vía Skype. Y con el torso al descubierto.

“Ya sólo la palabra míster me creaba prejuicios. Me parecía restrictiva, como si fuera una manera de recompensar la belleza de los concursantes, como en el espectáculo de Miss Italia, por ejemplo”. Mister Gay, eso no tiene nada que ver con ningún concurso de Miss del mundo: nuestro príncipe de ojos azules, gran sonrisa y pectorales esculpidos no es solamente el más guapo. “En realidad, la elección de Mister Gay no depende solo del físico, sino que también tiene en cuenta el bagaje de los concursantes. La competición no es un fin en si misma, como Miss Italia; elegimos al candidato que tenga las capacidades de perseguir un compromiso social. Y ya estamos en la edición número XIV de Mister Gay Italia”. Lo que cuenta es, por encima de todo, recompensar a un referente del mundo homosexual. Sacando pecho, concluye: “Soy el Príncipe Gay XIV”.

El gay serio no hace espectáculo

Quien espere encontrarse con una "locaza" se va a sorprender. Estamos delante de un gigoló del estilo de la película Vicios pequeños. Ideal para el que quiera interpretar el papel de príncipe encantador de los cuentos de hadas. Giulio Spatola es masculino, de esa manera delicada que tanto gusta a las adolescentes, que pasaría desaparecibido en la calle incluso para un homófobo empedernido . “El gay de los excesos es una tipología impuesta por los medios. He estado dos veces en la tele, pero nunca me han vuelto a llamar, ¿sabes por qué? Era demasiado serio, los gays como yo no hacemos espectáculo”. Y la política tampoco parece ser el rol social que le conviene al gay más guapo de Europa: “No quiero hacer política, sería injusto. Sería como justificar la tradición de que si tienes una cara guapa, poco importan tus competencias, puedes gobernar. Claro, ¡si fuera para enviar a casa a nuestra viaje y falocéntrica clase dirigente que nos instrumentaliza, nosotros los homosexuales, en la retórica de la propaganda, si se tratara de evitar rendirse ante el enemigo, entonces utilizaría mi cara!”. Algo que tampoco podemos descartar vista la naturalidad con la que se hace fotografiar junto al antiguo diputado Vladimir Luxuria en la Gay Pride, por no hablar del momento de gloria que vive actualmente el gobernador homosexual Nichi Vendola.

Lo más sorprendente de la entrevista (quizás a raíz del canal elegido, Skype), es la naturalidad y la convicción con las que Guilio responde a las preguntas a pesar de estar medio desnudo. Su aplomo es digno de un Primer Ministro en rueda de prensa, se acaricia el hombro y habla de prostitución homosexual. “Yo no doy lecciones de moralidad, solo puedo decir que lo comprendo si sales del armario y tu familia te echa de casa. Eres joven, no tienes dinero, tampoco trabajo, ninguna parte a la que ir…la elección de prostituirte es casi una obligación. Hay muchas asociaciones que se centran en este problema pero, una vez más, necesitaría una intervención política en términos de política social”.

Gays de todo el mundo: ¡uníos!

“Organizando el Europride de Roma, invité al pueblo homosexual a disfrutar del evento con inteligencia. Tenemos que parar eso de parecer un carnaval de gays y dar impotancia a un momento de reflexión sobre nuestra condición. La pregunta que yo lancé fue:¿ y si mañana nos despertáramos y nos encontráramos en un país como Uganda? Incluso en Europa hay que estar en alerta y no solo en los numerosos países del Viejo continente donde nosotros no tenemos derechos”. Hay una homofobia en pleno crecimiento, incluso en Roma, por ejemplo”. Después de Gay Pride de Roma, el tema del día eran las lentejuelas de Lady Gaga (que dio un concierto de clausura), pero mediáticamente la cobertura fue insuficiente. “La ciudad que más me parece estar hecha para los gays es Barcelona. Allí, una vez, vi caminar de la mano a dos señores mayores. Me pareció muy bonito el asistir a una escena espontánea como esa, lejos de los prejuicios. La homofobia es un hecho cultural: las nuevas generaciones aprenderán el respeto y la diferencia”.

“Gays VIP de todos los países: uníos y declaráos”

Mister Gay Europa 2011 hace un llamamiento a la acción a las personas famosas: “Gays VIP de todos los países: uníos y declaráos! Es importante que todas las celebridades se expongan para que nuestra existencia se acepte”. En la práctica, el mundo LGTB no busca iconos como hace algunos años, sino más bien padrinos y madrinas. En esa dirección parece ir Estados Unidos con sus actores jóvenes que salen del armario cada vez antes, y sus revistas que denuncian el acoso escolar que multiplica las víctimas, sobre todo entre los homosexuales. “En Italia, es la tendencia opuesta, los gays que van a la tele reniegan de su identidad, de repente se hacen heteros por miedo a perder la simpatía del público. ¿Pero de dónde viene esa necesidad de catalogarse? Ser ciudadano significa defender nuestra diversidad y eso no debería limitarse a nuestros hábitos bajo las sábanas. El día que podamos ahorrarnos los detalles de “con quién compartes cama”, cuando no tengamos que repetir más “soy gay” únicamente para justificar que hayamos besado a un chico y no a una chica, ese día habremos acabado con las etiquetas. Por ahora, las mantenemos de manera voluntaria porque nos permiten identificarnos”. Al fin y al cabo, todo rey tiene su reino.

Foto: amable concesión de  Giulio Spatola