"Give Food a Chance": El cine gastronómico en la Berlinale

Artículo publicado el 2 de Marzo de 2011
Artículo publicado el 2 de Marzo de 2011
Es la 61 edición del festival de cine de Berlín y la quinta vez que la sección de 'Cine gastronómico' dirige las miradas hacia 'La relación entre el cine, la cultura, la alimentación y el medio ambiente'.
Un cóctel de películas, los menús de cocineros estrella y los eventos nocturnos parecen ilustrar perfectamente el mensaje del director del festival, Dieter Kosslick: "La comida une a las personas entre sí y con el medio ambiente".

Los chefs de renombre ya conocen las películas que participan en la sección principal, y se han dejado inspirar en sus menús. Así, la sopa de miso roja, la langosta y el pulpo acompañan la película Jiro Dreams of Sushi, un documental sobre un premiado restaurante de sushi en una estación de metro de Tokyo, de la mano del no menos premiado chef berlinés Tim Raue.

(Foto: ©Katarzyna Swierc)

Los alumnos asistieron a la proyección del documental Taste the Waste, que habla de las toneladas de alimentos que se tiran a diario; y después, aprovechando las sobras de comida, prepararon un menú.

Tras el visionado de También la lluvia, ganadora en la sección Panorama, en la que Gael García Bernal interpreta a un director idealista dividido entre sus convicciones morales y el presupuesto de su película, otro chef-estrella, Thomas Kammeier, hizo una pregunta lógica: "¿Y qué se debe cocinar con el motivo del 500 aniversario de la opresión?". También la lluvia rememora la llamada guerra del agua en Cochabamba en el año 2000: la lucha contra la privatización del agua y su encarecimiento en un 300%. El espectador deja atrás los remordimientos que asedian a los protagonistas de la película en cuanto prueba el menú inspirado en ella: quínoa, patatas andinas y chile, de entrante; cochinillo confitado con semillas de coriandro, pasas y salsa picante, como plato principal; y una "Trilogía de Bolivia salvaje" (una creación de chocolate), de postre. ¿Cuántos cerdos habrán muerto para este evento?

Los llamados "eventos de la hora del té" dejan al espectador con la consciencia tranquila, ya que profundizan en varios temas. Así, Karen Duve, quien había dejado de comer carne, huevos, leche y patatas durante 10 meses, protagoniza una lectura de su nuevo libro, Alimentación honesta, y participa en un debate sobre la ética del consumo de carne con el co-autor de la obra, Harald Lemke. Mientras en el turno de preguntas Lemke se concentra en los aspectos más filosóficos ("¿Cómo podemos vivir bien sin afectar la calidad de vida de los demás?"), Karen Duve considera un logro cambiar la bandeja de pollo a la parrilla de toda la vida, de 2,99 euros, por los productos congelados orgánicos. Más bien se trata de una toma de conciencia sobre lo que nos alimentamos, explica Carlo Petrini, el fundador y el gurú del movimiento Slow Food. En su libro Terra Madre describe una unión de los productores de alimentos, comerciantes y consumidores en 163 países, que luchan por una cultura de alimentación, la sostenibilidad de la producción agrícola y el valor de los alimentos.

Por último, en las proyecciones nocturnas destacan los filmes relacionados con la temática social y el medio ambiente. The Pipe, de Risteard Ó Domhnaill, documenta de primera mano la exitosa lucha de los pescadores irlandeses contra la construcción de un oleoducto. En Unser Garten Eden ("Nuestro Jardín del Edén"), Mano Khalil contempla un huerto familiar como caldo de cultivo multicultural. La relación estrecha entre carniceros y cerdos es explorada por el autor alemán Bertram Verhaag en Ehrfurcht vor dem Leben ("La reverencia de la vida"), y por el neerlandés Hans Dortmans, en su Divine Pig. Le Quattro Volte ("Cuatro veces"), de Michelangelo Frammartino, habla sobre los cuatro elementos: madera, fuego, viento, cabras, y un pastor enfermo terminal en un pequeño pueblo de Calabria. La película japonesa Meshi to Otome ("La comida y la doncella"), de Minoru Kurimura, trata en clave de humor tierno el tema de trastornos alimentarios de tres parejas de jóvenes.

La Berlinale es un festival de cine en el que los temas políticos siempre merecen una atención especial. La producción de alimentos y su consumo son temas que se plantean a través del séptimo arte. La sección de 'Cine gastronómico' refleja cada vez más el desarrollo gradual de la Berlinale como un evento global. No se trata solamente de las películas y sus argumentos, sino de la difusión de un estilo de vida sostenible que se pueden permitir los participantes de los eventos exclusivos: cenas, degustaciones de vino y presentaciones de libros. Un debate crítico no tiene mucho protagonismo en este contexto, y a veces da la impresión que el 'Cine gastronómico' va dirigido únicamente a los sibaritas, gourmets y expertos de vinos, que buscan experiencias fuera de lo común. 59 euros no son una cantidad baladí para un 'espíritu crítico'.

Fotos: También la lluvia ©Berlinale; Cine gastronómico ©Katarzyna Swierc/ Vídeos/Youtube