Guerra y Justicia: ¿Hay que seguir juzgando los crímenes nazis?

Artículo publicado el 23 de Febrero de 2012
Artículo publicado el 23 de Febrero de 2012
El 3 de febrero, el principal órgano judicial de las Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, tras una votación de 12 votos a favor y 3 en contra, falló que no se exigiría a Alemania el pago de indemnizaciones a las víctimas de los nazis durante la II Guerra Mundial que hayan sido cursadas en tribunales de otros países.
La resolución llega después de que un ciudadano italiano, Luigi Ferrini, pidiera una indemnización al Estado alemán en 2004 por haber sido víctima de trabajos forzados.

Las reacciones de los medios de comunicación alemanes tras la reciente decisión del Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) han sido breves pero equilibradas. La mayoría de periódicos y semanarios del país se limitaron a "informar de los hechos". El caso se presenta más bien como un esfuerzo para aclarar los principios del Derecho Internacional en lugar de una sentencia sobre la validez de las demandas de indemnizaciones por los crímenes nazis. Sin embargo, algunos periódicos pusieron en duda la conveniencia del actual Programa alemán de indemnización por trabajos forzados a la vista de esta sentencia. Resulta significativo ya que, antes de la sentencia del TIJ, uno de los principales argumentos del gobierno alemán era que cualquier indemnización que el gobierno italiano concediese a un individuo perjudicaría a sus esfuerzos de compensación a las víctimas.

La política de la villa

El título de la resolución del TIJ ("Inmunidades Jurisdiccionales de los Estados") deja entrever que el principal tema de deliberación era si se debía permitir o no el inicio de un procedimiento civil contra un estado soberano en un tribunal de otro país. En 2008, la Corte di Cassazione, el máximo tribunal civil de Italia, dictaminó que Alemania tenía que indemnizar a los familiares de las víctimas de la masacre que tuvo lugar en 1944 en la localidad de Civitella, en la toscana italiana, y en la que murieron más de 200 personas. Para indemnizar a las víctimas, el tribunal italiano había confiscado una villa propiedad del estado alemán en el lago de Como y también una parte de los ingresos obtenidos por el tráfico ferroviario fronterizo. Sin embargo, el fallo del TIJ deja sin efecto esta medida, ya que considera que ello supone un incumplimiento de "la obligación de Italia de respetar la inmunidad de Alemania". Ahora, el gobierno italiano deberá asegurarse de que su poder judicial no lleve a cabo decisiones similares en el futuro.

El diario liberal Zeit Online y el liberal conservador Der Tagesspiegel reconocen la situación a la que se enfrentan algunos grupos de víctimas de los nazis. Ambos coinciden en que las únicas víctimas de otros países que pueden recibir indemnizaciones son aquellas que hayan padecido “una persecución propia del régimen nazi”, como haber sido deportados o haber formado parte de campos de concentración. Según explica Zeit Online, los esfuerzos del gobierno italiano son insuficientes en dimensión y en alcance. Los actuales planes de compensación solo ofrecen a los supervivientes del holocausto una media de 150 de los antiguos marcos alemanes por mes de internamiento. Otros de los afectados, como los trabajadores forzados o las víctimas de crímenes de guerra, aún no están claramente reconocidos por el estado alemán y deben aguardar a que se produzca un acuerdo político por separado que les garantice la indemnización.

Historias humanas

Son muchos los diarios que otorgan a Luigi Ferrini la función de impulsor del caso en el TIJ, otros como el Zeit Online hablan también de las cuestiones humanas de su historia. En agosto de 1944, a Ferrini le llevaron desde su ciudad natal de Talla a Kahla en Thüringen (Alemania). Allí realizó trabajos forzados en la construcción de los túneles subterráneos que se utilizaron para el montaje del Me 262, un sofisticado bombardero alemán. Alrededor de 1. 000 trabajadores forzados murieron de hambre y por las precarias condiciones en las que trabajaban; Ferrini, enfermo, pudo sobrevivir y regresar a la Toscana. A sus 85 años, todavía espera recibir una indemnización por todo lo que tuvo que soportar. Por otra parte, la opinión más interesante sobre la decisión del TIJ aparece recogida en la revista semanal alemana Der Spiegel: "Alemania gana la demanda a Italia. Sin embargo, los perdedores aplauden en secreto la decisión y el resto de países respiran aliviados". El artículo sugiere que de haber sido otra la decisión del TIJ, se habría dado luz verde para que ciudadanos de otros países como Libia, Afganistán o los Balcanes pudiesen realizar demandas similares.

“¿Por qué yo con 24 años debería ser responsable de lo que otros hicieron hace un siglo?”

Por otra parte, el sentimiento alemán sobre las reparaciones de la II Guerra Mundial continúa siendo variado. En la página web del periódico Die Zeit una lectora opina: "¿Por qué yo con 24 años debería ser responsable de lo que otros hicieron hace un siglo? Lo que importa es que esos errores no se vuelvan a cometer y yo, como profesora de derecho, estoy poniendo de mi parte". Otro plantea que por qué no va a haber alguien que planteé haber sobrevivido "a la masacre de Cartago en el 146 a.C o a la Guerra de los treinta años en 1618" y pide que en esos casos también haya compensaciones. Otra de las opiniones plantea si se puede considerar a la actual Alemania como una sucesora del Tercer Reich. "Los aliados dieron forma a la República Federal Alemana y, como dijo el ministro de finanzas Schäuble, Alemania no ha sido un estado soberano completo desde el final de la guerra ".

Fotos: (cc) Chapendra/ flickr; video (cc) euronews