Guillaume Klossa : “El próximo presidente de la Comisión europea debe salir de la mayoría europarlamentaria”

Artículo publicado el 6 de Enero de 2009
Artículo publicado el 6 de Enero de 2009
Nicolas Sarkozy ya anunció su intención de seguir existiendo como líder europeo en el pleno internacional durante la presidencia checa de la Unión europea que acabamos de inaugurar.
Y ya se ha estrenado en 2009, con la crisis en la franja de Gaza de fondo, al volar a Egipto captando la atención de los medios por encima del protagonismo que debería tener el ministro de Asuntos Exteriores de Chequia, Alexandr Vondra. Hablamos con , ex consejero especial durante la presidencia francesa de la UE de Jean Pierre Jouyet, Secretario francés de Estado para asuntos europeos. Su balance muy positivo de la presidencia francesa de la UE no pretende esconder las dificultades que Europa debe afrontar en los próximos meses con Chequia a su cabeza. Su da fe también de una conciencia aguda de los pequeños pasos que la UE está dando para convertirse en el actor de referencia que muchos ciudadanos desean ver.

A cinco meses de las elecciones europeas, las voces que piden una politización de Europa para hacerla más democrática se multiplican a izquierda y derecha. Balance de la presidencia francesa de la UE y proyecciones para el semestre checo.Guillaume Klossablog personal

¿Cuál es su balance de la presidencia francesa de la UE?

Su principal aportación ha sido la de devolver la política al corazón de la idea Europa y del proyecto europeo. La cuestión es: ¿hay crisis? Entonces, ¿cuáles son las soluciones que pueden aportar los europeos? El segundo elemento clave es el regreso de la confianza en los europeos para actuar en el mundo que se nos avecina. En la crisis de Georgia los norteamericanos no han estado a la altura por primera vez en mucho tiempo y no imagina usted el choque psicológico que esto ha provocado en los países del este. No sabemos qué amplitud tendrá en el futuro inmediato. En cambio, la intervención de los europeos frente a los rusos no se la esperaba nadie. Por otro lado, la intervención conjunta de los europeos para contrarrestar la crisis muestra que los europeos están de vuelta. Ahora existe la sensación de que podemos influir en un mundo en mutación.

sarkozyconsejoeuropeo.jpgSí, pero en estos seis meses, Sarkozy ha sido algo brusco con Juncker, Merkel o Topolanek. ¿Considera que la presidencia francesa ha hecho mucho para que perdure a largo plazo la confianza mutua entre los Estados miembro y entre sus dirigentes?

Creo que no podemos construir Europa sin los Estados. La identidad nacional y la europea son complementarias y Sarkozy lo ha asumido por vez primera. Tiene la sensación de que la UE es la buena palanca para resolver toda una serie de problemas que el nivel nacional no puede solventar. Ha adoptado la función de presidente de la UE anteponiendo los intereses de Europa a los de Francia. Tuvo un golpe de genio al pedir a su ministro de Asuntos Exteriores pasar la mitad de su tiempo en Bruselas para preparar la presidencia. Fue así cómo tomó poco a poco la medida de sus responsabilidades y de sus funciones. Hemos vivido un periodo de crisis extraordinarias: la petrolera, la financiera, la de materias primas, etc. Y había que actuar. Sarkozy lo ha hecho con su temperamento, pero siempre obteniendo antes el consenso de los europeos. Sobre una cuestión tan complicada como el paquete de medidas para atajar el calentamiento climático, ha logrado poner a los europeos de acuerdo, gracias a un trabajo continuo de cooperación con la Comisión y el Parlamento.

¿Cree que la presidencia francesa de la UE estaba realmente contenta con la presidencia de una Comisión europea que desaparece por el foro cada vez que hay una crisis?

Hay un problema desde el fracaso de la Comisión Santer en 1999. Una falta de confianza en sí misma. Pero día a día va retomando su espacio. Creo que será decisivo el nombramiento del próximo presidente de la Comisión europea: espero que sea el resultado del voto en las próximas elecciones europeas. Así, tendrá más legitimidad y más poder.

¿Quiere decir que si el parlamento pasa a una mayoría de izquierdas, aunque casi todos los gobiernos sean de derecha o centro-derecha, deberíamos tener un presidente de la Comisión europea más bien de izquierdas?

Lo que digo es que el próximo presidente de la Comisión debe ser el resultado de la mayoría en el Europarlamento.

Pero usted sabe que el Tratado de Lisboa aún no está en vigor…

Esta posibilidad existe ya en el actual Tratado de Niza. Lo importante es que los grandes partidos políticos de la Eurocámara (conservadores, socialistas, liberales o verdes, e incluso los partidos soberanistas) presenten presenten cada uno un candidato a presidir la Comisión. El PPE ya tiene, aparentemente, un candidato. Los socialistas no andan lejos de tener al suyo, los Verdes podrían tener uno, etc… El riesgo de politización vale la pena. Es necesario que los partidos políticos europeos asuman sus responsabilidades.

¿Cómo explica que después de llenarse la boca para defender el Tratado de Lisboa frente a sus colegas políticos y la opinión pública, así como la reducción del número de comisarios en la Comisión europea, Sarkozy haya cedido ahora ante los irlandeses y nos quedemos otra vez con un comisario por cada país miembro, lo que equivaldría a un gobierno con una treintena de ministros?

El Tratado de Lisboa es un bien común. Las herramientas de política exterior –con un representante que será en el fondo como un ministro de Asuntos Exteriores y medios considerables: las 200 personas del Consejo europeo, las 5000 de la Comisión más un servicio propio- son imprescindibles. Con el Tratado de Lisboa, la UE tendrá el primer servicio diplomático del mundo. Otra cosa es que a título personal yo hubiera optado por privilegiar la fórmula de 15 comisarios y 15 delegados, como ya sucede en el Reino Unido, o como en España con los ministros y los secretarios de Estado.

eucz2009¿Le da miedo la presidencia semestral checa de la UE?

La preparación del se hace con mucha antelación por la famosa troika de tres países. De modo que Chequia debe seguir un programa establecido con la presidencia francesa y la sueca para 18 meses. Lo importante es avanzar con el Tratado de Lisboa. Salvo Chequia e Irlanda ya ha sido ratificado por los demás miembros de la UE. El primer ministro checo, Mirek Topolanek, se ha comprometido a que su país lo ratifique de aquí a marzo sabiendo que el tribunal constitucional checo acaba de confirmar la compatibilidad del Tratado con la constitución del país. Hay dos temas sensibles para los checos y los europeos: por un lado la relación con Rusia, que debe dejar de ser frontal, y por otro la relación con los Estados Unidos. Los

programa

europeos deben existir en el mundo, en especial con respecto a los Estados Unidos y Rusia, y si me apura con respecto de China, ante quien a menudo nos sentimos toreados.

Mirek Topolanek¿Cree que en los próximos meses podrían surgir estridencias nacionalistas por parte de gobernantes europeos que echaran al garete la puesta en marcha del Tratado de Lisboa?

El riesgo del nacionalismo en periodo de crisis está siempre ahí. Lo que cuenta es la calidad de la respuesta europea a la crisis. Según su calidad, el riesgo será mayor o menor. (Fotos : Presidencia de la UE)