Guy Verhofstadt busca la cura contra la enfermedad de Europa

Artículo publicado el 28 de Octubre de 2015
Artículo publicado el 28 de Octubre de 2015

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Guy Verhofstadt es un político que acapara los focos de atención. Sus discursos, llenos de fuerza y pasión, le han convertido en una de las estrellas del panorama político europeo.  La semana pasada invadió con su apasionada retórica el Palacio de las Bellas Artes de Bruselas (Bozar) para la presentación de su último libro “Europe’s Disease and the Rediscovery of the Ideal”.

En uno de sus libros anteriores, “Los Estados Unidos de Europa”, Guy Verhofstadt nos hablaba de la necesidad de una unión política más fuerte. Ahora vuelve a la carga con su propósito europeo.

Verhofstadt, líder del Grupo Liberal en el Parlamento Europeo, presenta una obra que tiene como objetivo transformar su retórica en una visionaria obra maestra preocupándose por los problemas que Europa está haciendo frente en estos momentos y enseñando lo que sucede tras los bastidores de los poderes europeos. La obra es una mezcla de experiencias personales y anécdotas políticas, una búsqueda de una solución para una Europa enferma y las distintas vías que tiene Europa para salir adelante.

A Guy Verhofstadt se le recordará como el primero que firmó el Tratado de Lisboa cuando era Primer Ministro de Bélgica. Actualmente está inmerso en la búsqueda de un nuevo futuro institucional europeo. En su libro, Verhofstadt insta a la UE a terminar con su caótica organización y a implantar aquello que los primeros que soñaron con una Europa unida quisieron lograr cuando empezaron a estrechar lazos. Según su visión, la solución de Europa pasa por ser más eficiente y por reaccionar rápido, ya que hasta ahora la UE solo ha realizado políticas a modo de “parches” que han llegado demasiado tarde. Los estados miembros se han visto arrastrados por periodo de crisis que no han sido capaces de resolver. Verhofstadt encuentra su inspiración en las sabias y previsoras palabras de los padres fundadores. En su libro cita documentos de los años 50 como el de la Comunidad Política Europea, un borrador de un tratado que fracasó tras no ser ratificado por Francia, ya que consideraba que su firma conllevaría una pérdida de su soberanía. Los primeros pensadores de una Europa unida no esperaban que en el siglo XXI Europa fuera una imprecisa federación de estados miembros. Según el tratado de 1953, ellos ya pensaban en crear una política europea federal que tuviera los mecanismos para solucionar los problemas a los que estamos haciendo frente en nuestros días.

Las medidas y políticas pensadas para Europa siempre han existido y es obvio que ir paso a paso se ha quedado obsoleto y no ha tenido resultado. “¿Acaso eran los padres fundadores extremistas?” responde Verhofstadt cuando se le pregunta por lo extremo del concepto federalismo. En palabras del europarlamentario, necesitamos un cambio radical, profundizar en la integración europea y una planificación a largo plazo, porque en este momento los debates políticos resultan ineficaces y no se realizan las acciones oportunas. Ahora mismo Europa no funciona, sigue siendo una Europa a la carta, con miembros que deciden tomar parte o no según la situación; una red imprevisible en la que cada estado busca proteger su soberanía y solo trata de llevarse la mejor parte del proceso integrador.

Verhofstadt quiere extender el mensaje de su libro a una audiencia mayor, que los medios de comunicaciones y  los ciudadanos se involucren completamente en un debate para arreglar Europa. También ha anunciado que está trabajando en una película basada en el libro. Por el momento, “Europe’s Disease” está solo disponible en neerlandés, y próximamente saldrán sus versiones en francés e inglés.