Harmonica Creams: blues celta a la japonesa

Artículo publicado el 12 de Septiembre de 2017
Artículo publicado el 12 de Septiembre de 2017

Entre bodhránes y gaitas, un grupo nipón ha dedicado cuerpo y alma a la música irlandesa. En el país del sol naciente, con cuatro álbumes en el ranking musical japonés, Harmonica Creams se ha vuelto una especie de referencia en el ámbito. En París, hemos entrevistado al líder del grupo para saber el porqué. 

Llegados directamente desde Japón, los Harmonica Creams toman inspiración de las tradiciones antiguas de la música celta. Desde principios de verano, los tres artistas han estado de gira en los escenarios franceses y españoles. Yoshito Kiyono, un dandy soñador con el bombín encasquetado, toca la armónica y es el líder del grupo. En una mezcla de inglés y francés, trae a la memoria los primeros pasos: "Cuando yo era estudiante, tocaba mucho blues, soul y rock. Me encantaba  explorar todos los tipos de música de alrededor del mundo como el flamenco, la música árabe o o de Mongolia. Pero la música que realmente me hacía vibrar era la irlandesa. Estaba fascinado. Cuando escuchaba un álbum recopilatorio que encontré en la mediateca, sentía una especie de nostalgia y ternura que la música japonesa no me producía", recuerda Yoshito. Las fuentes de inspiración durante su trayectoria fueron The Chieftains, Martin Fay, Bothy Band, Flook, Sharon Shannon y Kila.​​

Escuela de circo, jam session y giras europeas​

En 2001Yoshito Kiyono conoce a Koji Nagao en la Universidad de Tokio. Juntos sientan las bases. Yoshito con la armónica y Koji con la guitarra. Más adelante, en 2005, Koji estuvo seis meses en Irlanda para sumergirse en el estilo gaélico, mientras que Yoshito fue a la escuela de circo en París para estudiar el arte del malabarismo y del mimo. "La idea era encontrar mi propia presencia escénica", explica Yoshito. Sin embargo, los dos amigos no perdieron el contacto. En 2008, se reencontraron en Japón para su primera gira. Fue entonces que Koji presentó Aiko Obuchi, violinista de música celta, a Yoshito. Después de siete años, se formó el trío.

Desde entonces, no paran de explorar nuevos horizontes. Yoshito, que siguió viviendo en París, participó en las jam sessions cada tarde. En los momentos de descanso, después de las clases en la escuela de circo, componía música para la armónica o la guitarra, enviaba las melodías a sus ayudantes y, todos los años, quedan en Japón para perfeccionar todo. Juntos, haciendo estragos en los escenarios japoneses, tocando temas de blues, funk, jazz y de música celta. Todos acompañados por el sentimiento japonés que los caracteriza y los hace destacar desde el primer momento. "En Japón, la gente en realidad no conoce bien la música celta, a pesar de que se la puede escuchar a menudo en la televisión, en las películas o en los videojuegos. De todos modos, a las personas les encanta bailar durante los conciertos", explica Yoshito. Su primer álbum se presentó en el 2011 y enseguida les abrió nuevas puertas. En 2012, participaron al Festival de Ortigueira en España, un evento imperdible para los fans de música celta, que atrae más de 100.000 espectadores todos los años. Durante este evento, Harmonica Creams ganaron el primer premio. El año siguiente, se fueron de gira y lanzaron su tercer álbum.

"El experimento de un alquimista​​"

Su cuarto tema, Futura Ancient Alchemy, fue grabado en España con la colaboración de Brian Finnegan (flautista de los Flook), Calum Steward (cornamusa) y Eamon Rooney (cuatro veces ganador del concurso de bodhrán en Irlanda). Para los Harmonica Creams significó estar en una escuela de experiencias. "Hemos intentado crear un nuevo estilo yuxtaponiendo nuestra visión con una inmersión en sus profundas sensibilidades celtas. Es como el experimento de un alquimista; lo que surgió de todo este material es una aleación sin precedentes", comenta Yoshito. El producto de esta colaboración fue un álbum, como así también el agradecimiento de sus ídolos. "Músicos japoneses que han logrado asimilar completamente la música celta y que la tocan a un nivel extraordinario. Es increíble...", cuenta entusiasmado Finnegan.

Sin embargo, el grupo no solo se inspira del pasado. Para su último álbum, Harmonica Cream recurrió a la música electrónica y al rock.  "En realidad, no considero que nuestra música pertenezca a un género definido, no es ni blues ni música celta. Y  luego, en el escenario, siempre transformamos nuestros temas", aclara Yoshito. El éxito llega al momento exacto: cuando se lanzó el álbum, ocupó enseguida la cima del ranking en la venta de álbumes de música internacional en Japón y en la plataforma virtual EthnoCloud. Un éxito japonés encaminado a conquistar el mundo.

---

Para escuchar : Harmonica Creams - 'Futura Ancient Alchemy' (Meta Company)