He probado para ustedes: La aplicación para meditar “Headspace”

Artículo publicado el 19 de Noviembre de 2014
Artículo publicado el 19 de Noviembre de 2014

Quise probar también la meditación trascedental, pero, sorpresivamente, no pude.

 En lugar de una introducción, me siento obligada a explicar que mi opinión es 100% creíble. Soy una mujer europea de mediana edad, entre los 25 y 35 años. Sigo siendo aficionada de comentarles algunas cosas a las 3 a.m. No creo,por completo, en poderes mágicos de minerales del planeta y mi siguiente artículo no va a estar titulado: “He probado por ustedes: La levitación”. No soy una hippie poseída (aunque me gustaría serlo).

 Una gran amiga mía, Aaron, me recomendó un audio-libro que se llamaba Catching the big fish (Atrapando al pez grande) escrito por David Lynch. Me gusta David Lynch, tiene un corte de pelo alocado. Además, en la tapa del libro el aparece sentado junto a una vaca, lo cual es realmente inspirador, así que me dije: “¿Por qué no chequear lo que este chico raro tiene para decir sobre la creatividad?. Dio la casualidad de que este extraño muchacho, además de compartir un montón de importantes conocimientos sobre la creatividad, explica, de manera completa, cómo su vida ha cambiado gracias a la técnica llamada “meditación trascendental”. ¿Quién no quiere ser como David Lynch? Me decía un mitómano dentro de mí. ¿Quién no quiere que su vida cambie para mejor? ¡Meditación trascendental para todos! Si esta técnica logró convertir a tantos chicos malos en buenos, sin dudas tendrá un impacto sorprendentemente positivo en mí, ¿No? Sin embargo, cuando me contacté con los instructores de la sede parisina de meditación trascendental, mi entusiasmo decayó de modo significativo. Después de darme cuenta que necesitabas si o si tomar al menos cuatro lecciones guiadas con un instructor que iba a tu casa y que se vacía tu billetera de 240 euros. Por cada período de sesiones. 240 x 4 = € 960. Y me pregunté: ¿Qué tal si mejor no?

 Luego, encontré en The Guardian (El guardiáneste artículo, donde el chico podía solventar los gastos para probar la meditación trascendental (¿Es posible que en The Guardian ganen más que nosotros en Cafébabel?) y el también mencionó Headspace (espacio para la cabeza). Investigué, y las primeras 10 sesiones eran gratuitas, así que me descargué la aplicación y comencé a meditar. Meditar con un iPod, puede parecer extraño pero a la vez sorprendente (La tecnología ha avanzado con la espiritualidad muy bien por aquí). En la práctica, se ve muy sencillo ya que lo que necesitas hacer es descargar la aplicación con estas 10 sesiones iniciales incluidas. Estas primeras son gratuitas; pero si deseas continuar, debes pagar por una subscripción mensual, anual o ilimitada.

 Cuando tenes la posibilidad de sentarte en un lugar cómodo para reflexionar es importante que te hagas un tiempo para hacerlo. El objetivo final de todo esto es ayudarte a desarrollar hábitos útiles, como por ejemplo vivir el momento, reconocer algunos sentimientos e identificarlos o dejarlos a un lado. Sin embargo, el comienzo está lejos de ser algo sencillo, (soy una persona que tiende a tener conversaciones con las grabaciones de voz que no pueden contestarte). Por eso, cuando la aplicación decía “trata de encontrar un estado de ánimo oculto” me respondía a mí misma: “Siiiiiiiiii, encontraste tu estado de ánimo oculto”. Contar las respiraciones parecía un recuerdo de la infancia, cuando mi mamá me pedía que respire 100 veces para mantenerme entretenida con algo. La aplicación Headspace propone 10 minutos de sesiones de meditación diarias las cuales son guiadas por Andy Puddicombe. ¿Quién es él? Bueno, además de ser un fundador de Headspace, un ex monje budista, con un diploma de Circus Arts (Arte Circense). Bastante completo, ¿no?

 El chico tiene una voz que podría calmar incluso a las ideas revolucionarias de Russel Brand y convencer  a Vivienne Westwood de que compre ropa en Primark. . Podrías hasta sentirte elevado escuchándola, pero no como cuando fumas marihuana, ya que tenes conciencia y recuerdos de los momentos, pero esto no es importante. Headspace es, por así decirlo, una droga interesante.

 A propósito, si esto viene de los monjes del Tíbet o no, Andy Puddicombe adquirió excelentes habilidades de negocios en algún punto de su vida. La gente, actualmente, se está fijando en la espiritualidad, porque en muchos casos se han llenado todos los niveles del juego de la pirámide de Maslow. Y aquí es donde entra Andy, con su sexy estilo de vida, que, con sus simples sesiones de meditación para principiantes, se ajusta perfectamente a nuestra capacidad de memoria moderna y búsqueda de la paz interna en una vida agitada. 

¿Funciona esta meditación?

Si, al menos a mí. Tengo una personalidad caótica con una inclinación a estar ansiosa por el futuro y a analizar el pasado. Después de tres semanas de meditación, he logrado equilibrar mi mente hasta el punto de que antes de quedarme dormida ya no estaba planeando la mañana siguiente. Vaya. He comenzado a prestar más atención a lo que dice la gente. Todavía no entiendo qué siente mi cuerpo, pero quizás es mi cuerpo el que no siente nada. Mi amigo una vez me dio el ejemplo de una situación cuando ella le preguntó a su novio que es lo que estaba pensando y él contestó:” Nada, solo estoy fumando un cigarrillo”. Yo envidio un poco su habilidad de pensar en nada, de desconectar  mi mente y dejarla regenerarse por un rato. De hecho, siempre estaba pensando en algo y a veces me resultaba tedioso.Estar consiente. Si, estaba familiarizada con esa palabra española, aunque asociarle conmigo era como imaginarme yendo a pescar un sábado a la noche. Ni siquiera encaja. Hoy, estoy en la sesión 17 de Headspace y puedo decir que estoy en un buen camino para desarrollar la capacidad de pensar en nada. Sigo viviendo en una ciudad que me bombardea con un montón información innecesaria y que en el día a día me encuentro con gente que se concentra en quejarse y en ser negativa, pero siento como que me roban menos atención y que me sacan menos energía. No planeo convertirme en un monje budista en ningún momento del mes o del año, pero no descarto la posibilidad de continuar con la meditación. Todo esto con la conciencia de que Andy Pussicombe ha ganado 9.95 euros gracias a mí. Bueno, de cualquier manera lo hubiese gastado en una cerveza, así que ¿Por qué no se preocupan en que parte de mi cuerpo me crece cabello rubio?