¡Hipócritas!

Artículo publicado el 6 de Junio de 2007
Artículo publicado el 6 de Junio de 2007

La hipocresía es un mal común a todos, reconozcámoslo. De modo que en todas las lenguas existen dichos para desenmascararla.

En los tiempos en los que se cocinaba sobre fuego a carbón, la olla de hierro y la tetera cogían un color negro con el hollín del fuego. La imagen inglesa del cazo llamando a la tetera "negra" se ve al sentido inverso en polaco, donde la tetera, más grande, se convierte en la hipócrita przygania kocio garnkowi a sam smoli. Los franceses introducen un toque humorístico sobre la misma idea: c'est la casserole qui dit a la poele 'cul sale ("es la olla la que le dice a la sartén que tiene el trasero sucio").

Dejando atrás el mundo de los utensilios de cocina y sus traseros de latón, pasamos a los elementos comestibles de la cocina. El francés dirá que le camembert qui dit au bleu tu pues ("el queso camembert diciéndole al queso azúl que huele mal") sustituye a otra expresión más común: c'est l'hôpital qui se fout de la charité ("el hospital es el que se ríe de la caridad").

Los alemanes lanzan una advertencia sobre la sensibilidad del lugar: wer im Glashaus sitzt, soll nicht mit Steinen werfen -"quién se sienta en una casa de cristal que no juegue con piedras"-. La fuerte identidad católica italiana entra en juego cuando se dice que senti da quale pulpito viene la predica! -"¡Mira de que púlpito viene la prédica!"-. Las referencias eclesiásticas de esta expresión son probablemente las mejor ajustadas, considerando que la palabra griega hipocresía (hypokrisis), significa literalmente "representar".